Hace 23 años… el Reading Festival del 92

Reading_1992

 

En el día de hoy Metallica estarán encabezando por cuarta vez una jornada del Festival de Reading, que se celebra durante este fin de semana y es uno de los más exitosos de las islas británicas. Sin embargo no es de actualidad de lo que quiero hablar, sino aprovechar para echar la vista atrás y recordar una de las ediciones más famosas del festival, la de 1992, la que consagró a una banda que marcó toda una generación.

El cartel del Reading Festival del 92 lo ves a día de hoy y resulta impresionante, sin necesidad de recurrir como el de este año a cientos de artistas, y sí al “menos es más” que a mí ya hace tiempo que me pasa con los festivales, calidad versus cantidad. Reading en aquel año se hallaba ante su cuarta edición y había crecido enormemente desde aquel verano del 89 en que New Order encabezaban el primer cartel. Podíamos ver a grandísimos artistas en lo mejor de sus carreras o en la parte ascendente de las mismas: Smashing Pumpkins todavía no se habían consagrado de manera definitiva pero ya se situaban muy arriba en el cartel, por encima de la Rollins Band del amigo Henry, o los Therapy? anteriores al bombazo que supuso “Troublegum”. El cartel leía como una especie de quién es quién en la escena alternativa de los primeros 90: Buffalo Tom, Pavement, PJ Harvey o Teenage Fanclub. Nunca he sido muy fan de esa hornada de grupos aunque los escuché en posteriores álbumes, pero sí de cuatro galeses bastante más combativos y que atendían al nombre de Manic Street Preachers.

 

 

Con el malogrado Richey James a la guitarra los Manic tan sólo tenían un álbum bajo su brazo, el extraordinario “Generation Terrorists” y allí que lo defendieron, delante de un público con tanta energía como los cuatro jovencitos, y viendo esas imágenes es como mejor nos podemos dar cuenta de la dimensión del festival y también de las ganas de pasarlo bien de los asistentes.

Public Enemy encabezaban el sábado, y eran realmente populares en UK en aquella época. Podría parecer que no encajaban tanto en un cartel tan indie, pero dentro del eclecticismo natural del festival (que en la primer edición había incluido a los Swans de Michael Gira en el cartel) tenía sentido, mucho más que por ejemplo ver al idiota de Kanye West Kardashian este año en Glastonbury.

Y por supuesto Chuck D y Flavor Flav, apoyados por la formación original con Terminator-X a los platos y con el Professor Griff comandando a los S1Ws, dieron toda una lección de energía y mensajes socio-políticos. Su último álbum “Apocalypse 91… The Enemy Strikes Back” era muy bueno, y era el típico grupo en estado de gracia tras los espectaculares “Fear of a Black Planet” e “It Takes a Nation…”

 

 

El domingo, L7, que han vuelto y tendré que hablar de ellas algún día, fueron sin duda una de las atracciones del festival, incidente de Donita incluido, y tanto sus paísanos Mudhoney, Screaming Tress y Melvins como una leyenda de la altura de Nick Cave sirvieron para calentar el ambiente para el cabeza de cartel del domingo, Nirvana.

Y bien, finalmente llegó el turno del trío de moda, con Cobain apareciendo en el escenario en una silla de ruedas, Novoselic bromeando, Kurt tirándose al suelo y cuando finalmente toma su guitarra y comienzan los primeros acordes de “Breed” aquello se viene abajo. Eso eran Nirvana, estos 3 minutos del trío definen muchas cosas y el que quiera ver esta actuación al completo puede degustarla en el “Live at Reading” que se publicó de manera oficial hace unos pocos años, y también está entera en YouTube. El reinado de Nirvana fue efímero, y muchos todavía no se explican qué fórmula mágica tenían Kurt y sus colegas entre manos, pero lo cierto es que nadie puede negar su impacto en la música del siglo XX y que todavía sigue muy presente a día de hoy.

 

Bandcamp, la plataforma de contacto entre artistas y fans

Bandcamp_logo

 

Hoy toca hablar de Bandcamp (BC), un servicio de streaming que no es Spotify ni el famoso Apple Music, sino la mejor herramienta que tienen hoy en día los artistas nuevos, pequeños y que se mueven por el underground, para hacer llegar su música a los pocos o muchos fans que tengan. Mucho hablan los gurús cuando se refieren al streaming de los nombrados gigantes sobre cómo hacer para conseguir buenas recomendaciones y conseguir promocionar a nuevos artistas, y ya podrían aprender más de BC o por lo menos dedicarle algo más de atención, que la merece. Y en cualquier lugar, y como dice su CEO Ethan Diamond, Bandcamp es el lugar donde los que aman la música pueden apoyar las carreras de aquellos artistas que les gustan.

¿Qué es Bandcamp? Pues como siempre, la definición es difícil, o es una mezcla de muchas cosas, pero para mí la mejor definición es que mientras Spotify es un servicio de streaming para consumidores, BC es un servicio de streaming para músicos. ¿Y qué ofrece BC a los músicos? Pues contacto directo con sus fans, fundamentalmente: por un lado, la posibilidad de tener un lugar donde poder subir sus canciones de forma gratuita sin necesidad de tener un dominio web, servidores con un buen ancho de banda, y un lugar al cuál acude mucha gente a escuchar artistas nuevos; y en segundo lugar la posibilidad de poder disponer de una tienda online de muy fácil manejo. Es decir, el objetivo de esta plataforma es que el dinero de los fans vaya directo a los músicos.

Para el usuario consumidor de música, hay dos formar de aterrizar en Bandcamp: o bien llegar a través de un enlace que has pinchado en cualquier web, red social, etc. o bien irte a la página principal de BC y empezar a escuchar recomendaciones. Como usuario tiene mucho más sentido que te registres porque así puedes, por un lado, comprar música; y por otro, las recomendaciones son personalizadas para tí. Además que con un usuario, BC te sirve adicionalmente como red social pues te permite seguir a tus artistas favoritos, a otros usuarios con gustos similares a los tuyos, escuchar tus compras en la app, etc.

Al músico, además, Bandcamp le permite personalizar su espacio web con imágenes y añadir links, con lo que para mí, en muchos casos BC actúa como el único lugar donde los músicos necesitan tener subida su música y ahí dirigir a sus fans. El músico puede ordenar sus diferentes lanzamientos, jugar en definitiva en cómo presenta su música y, como he comentado, además de música puede tener una tienda online. Así, en el BC standard de cualquier artista solemos encontrar dos pestañas arriba, la de música y la de merchandising, es decir, donde vender digital y donde vender formato físico. En la pestaña de música el escuchar es gratis, es decir, tú puedes como usuario streamear (en breve en el diccionario de la R.A.E. mientras tanto disculpas por el anglicismo) cuanta música quieras. Empiezas a pagar en el momento en que quieres bajarte esa música en formato digital (en el formato que quieras, incluidos los de sin pérdida de fidelidad) y por supuesto si quieres comprar música en formato físico. A diferencia de otras plataformas de venta de música como iTunes, el precio de la música no es unitario, es decir, cada artista decide a qué precio vende cada canción o cada álbum completo; encuentras de esta forma muchos artistas que ofrecen su música “name your price”, es decir, paga lo que quieras; y si bien el típico oyente casual piensa que entonces nadie va a pagar, hay mucha gente que paga aún pudiéndolo tener gratis, porque saben que de esa manera el artista puede continuar creando. En cuanto a vender en formato físico, desde el punto de vista de usuario siempre lo he encontrado facilísimo: claros los gastos de envío ya predeterminados en función del país, perfecta integración con PayPal… desde luego no puede ser más fácil comprar ahí, con la ventaja, como en las grandes tiendas, que una vez comprado puedes bajar la música en el formato que quieras para consumo inmediato.

¿Cuál es el modelo de negocio de Bandcamp? BC, al menos hasta donde yo conozco, no cobra a los artistas por el modelo básico que hasta ahora he comentado, aunque eso le supone una gran inversión en servidores y ancho de banda. BC lo que sí que cobra es una comisión del 20% sobre cualquier venta hecha a través de su plataforma. Actualmente, en su portada BC declara que ha ayudado a los artistas a facturar 119 millones de US$, más de 3 de ellos en el último mes, es decir, que como todos estos servicios, esto va cogiendo cierta tracción. A mí desde luego me encanta y me veo comprando cada vez más allí, pues en muchos casos de grupos o de sellos muy pequeños, este es el único lugar donde encontrar sus lanzamientos en formato físico.

¿Por qué alguien subiría su música a Bandcamp antes que a Spotify? Pues en primer lugar, porque para tener tu música en Spotify tienes que tener un sello discográfico o pagar por una publicación digital. En segundo lugar, si tú vas a llevar a alguien a algún sitio a escuchar tu música, mucho mejor BC: no tiene anuncios, la página es únicamente tuya y puede estar personalizada, no recomienda a tu fan nada más dentro de tu página ni va a ver anuncios, y además puede comprar merchandising tuyo o de allí ir a otras páginas (¿quizás tu Facebook?) que hayas enlazado en tu BC. Es verdad que BC no te paga como lo hace Spotify pero si eres un artista que empieza, tu preocupación no debería ser el conseguir con suerte 5$ al mes en royalties, sino el mayor número de oyentes y de fans posibles.

Para las discográficas pequeñas también tiene sentido montar una página de Bandcamp antes que montar una tienda en su propia web, pese a que cada vez sea más fácil hacerlo. De esta forma con un BC pueden tener toda la música de todos tus artistas y vender diverso merchandise. En esta última categoría BC está compitiendo con BigCartel, pero la ventaja de BC es que ofrece música y merchandising juntos, mientras que Big Cartel es simplemente una plataforma de e-commerce para venta de artículos físicos. Recientemente Bandcamp ha conseguido que muchas discográficas independientes de buen nivel como Epitaph, Sub-Pop o una de mis favoritas, Relapse, hayan establecido sus propias páginas en Bandcamp, probablemente influenciadas por todos sus grupos que ya disponían de una.

Además de todo esto, Bandcamp ofrece a los músicos muchos más servicios adicionales, imprescindibles hoy en día: de dónde vienen tus streamings, qué canciones son las más escuchadas, cuánta gente ha pasado a la siguiente canción, es decir, una cantidad de analítica que el artista puede utilizar sin duda en su beneficio a poco interés que tenga. Como no soy artista ni tengo mi propio BC no tengo claro cuáles de esos servicios son de pago y cuáles son gratuitos, pero me imagino que como todo, lo mejor es disponer de opciones, y hasta he leído que los artistas pueden integrar video. Así pues, grandísima herramienta y plataforma, con cada vez más artistas y cada vez más consumidores, y que debería permanecer durante muchos años como el mejor soporte para apoyar a nuevos y no tan nuevos artistas.

 

Primeras impresiones de Apple Music

ARCHIV - ILLUSTRATION - Ein Kopfhörer umgibt am 11.06.2015 in Erfurt (Thüringen) ein iPhone mit dem Schriftzug "Apple Music". Photo by: Sebastian Kahnert/picture-alliance/dpa/AP Images

 

Y bien, a punto de cumplir su primer mes de vida, es buen momento para hacer un pequeño repaso sobre el controvertido Apple Music.

En primer lugar, y para los más despistados, ¿qué es Apple Music? Pues por encima de todo, un servicio de streaming de música, con un catálogo de unos 30 millones de canciones y que por un precio de 9.99$ ó 9.99€ al mes puede ser todo tuyo. Añade además servicios de curación (palabro que en castellano supongo que no existe como tal, y que viene a equivaler a recomendación), y una especie de radio denominada Beats1.

¿Por qué lo de controvertido? Pues por varias razones:
En primer lugar, por el ya famoso anuncio de Apple que le hizo ponerse a gran parte de la industria independiente en su contra, ya que anunciaron que los tres meses gratis que disfrutarían los usuarios no correrían de cuenta de una compañía que acumula billones de dólares en el banco, sino sobre las espaldas de los sufridos artistas, que serían los que dejarían de cobrar sus fracciones de céntimo por reproducción durante esa fase inicial. En esto surgió la defensora de los artistas desamparados, también conocida como Taylor Swift, que igual que hizo con Spotify, decidió despacharse a gusto contra Apple. Al final, donde dije digo, digo Diego, y por supuesto desde Apple pagaremos a los artistas durante esos tres meses pero qué bien nos ha venido esa publicidad extra que necesitábamos para darle relevancia a nuestro nuevo juguete.

En segundo lugar, la polémica viene marcada por las expectativas respecto al servicio de Apple, que siendo el líder en descargas digitales gracias a iTunes, ha tenido que comprar a precio de oro una compañía como Beats para hacerse, por un lado, con una línea de auriculares que son tan caros y hipsters como deficientes en el momento en que tu música no está compuesta por bajos machacantes; y por otro, hacerse con una supuesta plataforma de streaming. que era lo que Beats estaba lanzando en el momento de su adquisición y que, remozado, es ahora el que lanza Apple con el equipo de Beats de Jimmy Iovine y Dr. Dre junto con el jefe de Nine Inch Nails, Trent Reznor.

 

 

Otro punto polémico aparece relativo a cómo encaja este servicio dentro de la filosofía de Apple, qué quieren conseguir con Music exactamente. Es decir, está claro que su iTunes como plataforma de compra de canciones digitales como modelo estaba agotado, pero podrían haber comprado Spotify directamente, y en cambio se dedicaron a reconstruir Beats. Además, parece que Apple, el gran disruptor, ha llegado tarde y el modelo es demasiado similar al establecido. Esto, unido a las declaraciones de Iovine al respecto de qué es exactamente Music y qué busca (una plataforma para artistas, más que para usuarios) hace que nadie esté muy convencido de dónde está realmente el valor o la diferenciación respecto a sus competidores.

Y por último, la polémica viene porque es Apple, y al igual que disfrutan de una legión de fanboys, también tienen un gran número de hateboys que aborrecen todo aquello que ofrece y que representa la marca de la manzana, sean teléfonos, relojes o servicios de streaming.

En cuanto a la recepción por parte de los usuarios, pues por ahora, fría. Debo confesar que no lo he utilizado, y lo primero de todo es porque soy terriblemente malo cuando se trata de salirme de un servicio o de una suscripción. En segundo lugar, no había leído nada que lo hiciese diferente de Spotify, así que pensé que seguiría con mis compras de CDs y algunos vinilos, escuchando Spotify free y Bandcamp y poco más, porque como Apple, una vez pasados los tres meses, no tiene opción gratuita, para qué siquiera sumarse. Afortunadamente, tengo dos excelentes amigos que son usuarios de Spotify Premium y que sí han probado Apple Music y el feedback es el mismo: difícil de saber manejarse con él, nada intuitivo, es decir, lo que en términos técnicos se conoce como UX (user experience, experiencia de usuario), algo que nadie esperaría de un producto Apple, que siempre han tenido en su facilidad de uso uno de sus puntos fuertes. Para lo que hay, no se mueven de Spotify,

Por otro lado está el feedback que uno se encuentra en Internet (aquí uno de muchos ejemplos) y que habla de un producto con múltiples fallos, con una versión móvil aceptable pero que no está nada clara en los ordenadores de sobremesa y los portátiles, donde por supuesto funciona a través de iTunes; con docenas de usuarios que hablan de miles de archivos perdidos al sincronizar sus librerías pre-Music, que recomiendan realizar un backup de todos los archivos musicales, etc. Tan acostumbrados como están al éxito en Cupertino, parece que necesitan seguir trabajando mucho para convertir Music en otro de sus característicos éxitos comerciales.

Por mi parte, cuando me han preguntado por Apple Music siempre he dicho lo mismo: es bueno que Apple entre en el streaming, porque de esa forma el conjunto de la industria gana. Aquí lo interesante es que los fanboys se pasen en masa a pagar 120€ ó $ al año, porque de esa forma los artistas tendrán otro fuente de ingresos importante. Por supuesto algunos se marcharán de Spotify, Deezer o Pandora, pero muchos otros serán nuevos pagadores de streaming. Y es lo que digo siempre, cuando en vez de 10 millones de usuarios premium, Spotify, Apple y los demás tengan 200 millones, entonces hablaremos de una industria, y por supuesto de unos ingresos para los artistas, muy diferente a lo que vemos hoy en día.

 

La cara B de la Edad de Oro del Pop Español

Sombras_Spanish Post Punk + Dark Pop 1981-1986

 

Que los años 80s fueron la década dorada de la música española creo que no se le escapa a nadie, y además da igual de qué estilo más o menos mayoritario hablemos: pop, rock, heavy metal, etc. Y hay una pequeña parte de esa historia musical que ha sido exprimida hasta la extenuación, que es la Movida madrileña, sobre todo porque muchos periodistas han tenido a bien considerarla el movimiento cultural por antonomasia de aquella época.
Y bien, hubo una Movida madrileña, pero esa fue sólo una parte de un movimiento mucho más grande;,y “Sombras”, un extraordinaria recopilación del sello Munster Records viene a reivindicar a aquellos que también estaban por allí, pero de los cuáles nadie se acuerda hoy en día, porque ni estuvieron de moda ni lo van a estar ya a estas alturas. Y es que en todo movimiento cultural y de vanguardia siempre hay unos que se llevan la fama y otros que cardan la lana, y hoy hablaremos de la cara B de la Edad de Oro del Pop Español.

Editar discos recopilatorios no debería estar tampoco hoy en día de moda. Yo mismo me resisto a comprarlos, porque la función que tenían de descubrir nuevos grupos ya los cumplen las aplicaciones de streaming con sus recomendaciones, las redes sociales con las suyas, los foros, etc. pero siempre hay excepciones, y cuando en el recopilatorio en cuestión aparecen temas inéditos, complicados de encontrar, o bien te permiten descubrir una época desconocida, entonces puede merecer la pena soltar la pasta.

 

 

“Sombras” es una compilación que como bien dice su subtítulo documenta de forma excepcional la escena del post-punk y el dark pop de la España de la primera mitad de los 80s, años complicados pero felices al mismo tiempo. El país se encontraba ya en plena democracia, mayor apertura al exterior, movimientos culturales transgresores, drogas en abundancia (en especial esa peligrosa heroína), y todo eso se reflejó en el movimiento cultural que describe este “Sombras”, que podríamos definir como el post-punk hispano, gótico, movimiento siniestro, o como queremos.

Una de las cosas imprescindibles de este recopilatorio es el libreto que lo acompaña, con profusión de fotos de los grupos, y textos de algunos de los protagonistas de aquella época: el periodista Jesús Rodríguez Lenin, testigo directo, se encarga de repasar el origen y hablar de las bandas; Beatriz Alonso, teclista de Los Monaguillosh, uno de los grupos imprescindibles para entender aquella época, aporta la visión interna; y Carlos Entrena, cantante de Décima Víctima, otra de las bandas de referencia y que en su caso continúa teniendo cierta influencia hoy en día, habla más de la industria. El comienzo del texto de Jesús Rodríguez, junto con el listado de temas se puede encontrar aquí en la página de Munster Records, que han realizado un trabajo de arqueología verdaderamente excepcional y se nota que han tratado todo el proyecto con mucho cariño y dedicación. Tanto la versión CD, en un generoso digipack, como la versión vinilo, con 4 discos, merecen y mucho la pena, y son altamente recomendables para todo aquel que quiera saber qué pasó en aquella época más allá de la superficial Movida.

 

 

Muchos de aquellos grupos tuvieron una existencia efímera pero no por ello anduvieron faltos de calidad o inspiración; ya sabemos que el éxito en muchos casos es fruto de muchos otros factores externos. Y estas bandas tuvieron una influencia mucho mayor de lo que la gente piensa: alguna como Alaska sigue estando de rabiosa actualidad hoy en día y sigue siendo básicamente una transgresora; otros como Gabinete Caligari se pasaron al lado menos oscuro y lograron mucho éxito en la segunda mitad de los 80; Aviador Dro han sido y siguen siendo una referencia de la música electrónica dentro y fuera de nuestras fronteras; en el caso de muchas otras bandas que pasaron a mejor vida, fueron alguno de sus integrantes los que acabaron triunfando en otros grupos de propuestas más comerciales; y quedan por último los que pudieron ser, comenzando por Eduardo Benavente, el poster boy de aquella escena y alma mater de Parálisis Permanente, y que perdió la vida con sólo 20 años.  Las obras primigenias de todos ellos se pueden escuchar, mientras te lees el imprescindible libreto y empiezas a bucear en busca de pequeños blogs que hablan de esas bandas, en actuaciones en YouTube que gracias a gente que se ha molestado en muchos casos en convertir sus VHS podemos disfrutar hoy en día. Como bien comenta Carlos Entrena, muchos de esos temas son imposibles de encontrar hoy en día, los sellos que publicaron aquellos singles o álbumes (muchos más de los primeros que de los segundos, no había dinero para grandes inversiones) ya no existen, y en muchos casos esas grabaciones están en poder de multinacionales que no tienen ninguna intención de re-editarlas, y tan sólo el extraordinario trabajo de la gente de Munster Records ha conseguido que estas obras salgan de la oscuridad a la que por siempre pertenecerán.

Recomendado 100% para todos aquellos que o bien vivieron aquella época, para los que quieran investigar las influencias menos obvias de muchas bandas más o menos oscuras de hoy en día, y en general para cualquier amante de la música de calidad y que no se contente con la música comercial de los primeros ochentas.

 

Within Temptation, cómo conseguir triunfar en el rock hoy día

Within Temptation_Mother Earth

 

Hoy me gustaría hablar de esta banda holandesa, Within Temptation, a la cuál he tenido el placer de ver crecer desde el comienzo de su carrera y cómo han hecho las cosas extraordinariamente bien para conseguir convertirse en uno de los grupos de música punteros en Holanda y Alemania, y no hablamos dentro del metal ni si quiera del rock, sino de la música en general.

Remontémonos a los orígenes, porque Within Temptation en 1997 no eran más que unos jóvenes holandeses que tocaban un metal gótico en la línea de los dos primeros álbumes de Theatre of Tragedy, e influenciados por los discos clásicos de aquella era de Paradise Lost, Anathema o sus compatriotas The Gathering. El grupo combinaba voces guturales masculinas con el espectacular registro de su cantante Sharon den Adel y la verdad es que su primer álbum “Enter” de 1997 fue un disco que muchos en aquella época ya apreciamos enormemente.

La banda tuvo su primer momento de gloria en el festival del Dynamo de 1998 donde precisamente también aparecieron Theatre Of Tragedy. Estuve a punto de viajar a ese Dynamo si no fuera porque mi supuesto compi de viaje prefirió irse a Amsterdam para asistir a la final de la Copa de Europa de fútbol que finalmente acabaría conviertiéndose en la Séptima del Real Madrid. Afortunadamente hoy en día tenemos YouTube para recordar aquel festival y ver en su primera encarnación a una jovencísima banda, con Robert Westerholt cantando guturales y con Sharon fantástica, la primera de muchas veces.

 

 

Después del miniCD “The Dance”, lanzaron su segundo larga duración “Mother Earth”, y ya con sorpresa, puesto que abandonan las voces masculinas y pasan a convertirse en un grupo exclusivamente con vocalista femenina. Esto, que suele ser la primera señal de “¡vendidos!” no es el caso de Within, puesto que el disco es un extraordinario en todos los sentidos. Pero curiosamente el álbum no disfrutó inicialmente de mayor éxito que el que tuviera “Enter”, es decir, KAt; pero en 2002 Supersonic/BMG re-edita el disco en Alemania, comienza a sonar “Ice Queen” en la radio y en la TV y el disco empieza a coger tracción y empieza a escalar puestos en las listas alternativas alemanas, casi dos años después de haber sido publicado por primera vez, y se convierte en un éxito apabullante.

El grupo además se embarca en multitud de giras, teloneando a bandas establecidas como Paradise Lost o en los numerosos festivales que tienen lugar en Centroeuropa. Es curioso como en aquella época una Sharon se podía pasear sin problemas entre el público del Summer Breeze y hacerse fotos con los fans. De “Mother Earth” salen, además de “Ice Queen”, otros singles como el tema título o la versión del “Running Up That Hill” de Kate Bush.

 

 

Para cuando se publica “The Silent Force” en 2004 el grupo se encuentra ya preparado para dar el salto al estrellato. La música se vuelve todavía más accesible, pero es que además el estilo de rock/metal operístico está en boca de todo el mundo. El año anterior Evanescence han puesto el estilo (todavía más edulcorado, de acuerdo) absolutamente de moda, y Within, Nightwish y Lacuna Coil (estos últimos, sobre todo en USA) se aprovechan de ello y comienzan a vender discos, entradas y merchandising de forma espectacular.

Within son además de los primeros en entender bien cómo funcionan las nuevas tecnologías en su relación con los fans, y antes de la revolución de las redes sociales, su web ya se encuentra en multitud de idiomas, se mantienen en contacto con sus fans a través del foro de la web, se encuentra siempre actualizada, con contenidos exclusivos, etc.

Desde entonces, el grupo no ha parado de triunfar y convertirse en una máquina de cosechar éxitos; y lo han hecho de muchas formas; colaborando con otros artistas invitados como Keith (hoy en día Mina) Caputo de Life Of Agony, Dave Pirner de Soul Asylum, o como Tarja (ex-Nightwish); además no han tenido reparos en salirse de los patrones establecidos con Sharon colaborando con el famoso DJ Armin Van Buuren. Es cierto que los álbumes con material nuevo no se prodigan demasiado, pero sí los directos, bien con orquesta, o en acústico, las versiones, los singles con remezclas; todo hecho para seguir incrementando poco a poco su base de fans. Por supuesto de aquellos jovencitos fascinados con el metal gótico y el doom queda muy poquito musicalmente, pero el éxito es tan incontestable, y sobre todo conseguido a base de muchísimo trabajo, que no creo que se les pueda reprochar nada.

 

 

Con el paso del tiempo, además, la banda ha ido cambiando muchos de sus miembros; de los fundadores tan sólo quedan Sharon y el bajista Jeroen. Robert, que además es el marido de Sharon, sigue perteneciendo a Within Temptation pero ya no gira con ellos, puesto que es él quién permanece en casa cuidando sus tres hijos, mientras Sharon (la única que no puede faltar en este grupo) sale de gira con la banda.

Todo esto ha ocurrido en la época en que no se venden discos, en que la música se encuentra según algunos en permanente crisis, pero cuando uno tiene grandes temas, una cantante tan carismática, con tan buen rollo en directo y sobre todo que canta tan bien como Sharon, y una ética de trabajo que hace que sigan ofreciendo multitud de conciertos a lo largo y ancho del planeta, el éxito acaba llegando. Y cuando un grupo pasa de conseguir lo que se ve en el primer video del glorioso “Enter” a lo que se ve en esta grandiosa versión del “Titanium” de David Guetta, uno se da cuenta de todo el camino que han recorrido estos chicos.

 

Immaculate Fools y The Chameleons en directo en Madrid

 

Immaculate Fools Spanish Tour 2015

 

No suelo hablar demasiado de conciertos en ElFuturoPerfecto, y mientras que algunos blogs antiguamente tenían una función de hacer de agenda de conciertos, hoy en día, con sitios sociales y colaborativos como last.fm o BandsInTown este enfoque, desde mi punto de vista, carece de sentido. Sin embargo, sí me gusta de vez en cuando recordar cuándo acontece algún concierto especial, como es el caso, ya que Immaculate Fools vuelven a la acción tras muchos años alejados de los escenarios.

Para que el título del post no lleve a engaño debería llamarse “Immaculate Fools y The Chameleons en directo en Madrid (cada uno por su lado)”, puesto que no forman parte del mismo concierto ni por supuesto es el mismo día, aunque sí con una semana de diferencia. Hablemos primero de Immaculate Fools, por tratarse de su primera visita a Madrid, que no a España. Esta fue una banda que gozó de cierta popularidad durante la segunda mitad de los 80s y principios de los 90s, especialmente en España, y no tanto en su natal Reino Unido, donde supongo que no tenían la imagen adecuada para que la siempre modista prensa británica se interesara por ellos.

Como es el caso con muchos de estos grupos de la época, su entrada en España se produjo a través de Valencia (de nuevo volvemos a hablar aquí de grupos de Maxi-Pop), pero en este caso también a través del norte de España, donde la banda llegó a ser bastante popular. Su primer disco, de 1985, “Hearts of Fortune” contenía temazos como el que daba nombre al grupo o su primer single de 1984 “Nothing Means Nothing”.

 

 

Con el paso del tiempo Immaculate Fools se hicieron unos habituales de los escenarios españoles, tocando en lugares como por supuesto Valencia, pero también en Toledo  o en Galicia, lugar en el que su cantante Kevin (Ray) Weatherill pasaba largas temporadas. Durante los últimos años Kevin se convirtió en Dirty Ray y ha estado tocando varias veces en España, interpretando en muchos casos los clásicos de Immaculate Fools. Pero esta vez la vuelta va en serio y si bien no parece que sea la resurrección de la formación original (que incluía tanto a los hermanos Weatherill como a los hermanos Ross), sí es un concierto de Immaculate Fools. Sólo me queda, eso sí, la duda del tirón popular de esta banda hoy en día, y así de primeras La Riviera se me antoja un recinto demasiado ambicioso para una banda cuyos días dorados ocurrieron hace más de 25 años. Veremos en cualquier caso si las redes sociales son capaces de despertar de su letargo a todos esos fans que les veneraron en aquella época dorada.

 

 

El caso de The Chameleons es totalmente diferente, ya que de un tiempo a esta parte se han convertido en unos fijos en nuestros escenarios, al menos en Madrid. Es más, su concierto tendrá lugar exactamente un año después de su anterior visita, donde interpretaban en su totalidad su disco “Script of the Bridge”
Desde hace un tiempo se llaman The ChameleonsVox (supongo que por temas legales con el resto del grupo, ya que el que manda es Mark Burgess, el cantante), y esta vez el tour se titula “We Are All Chameleons Farewell Tour”, puesto que Mark anuncia su retirada de los escenarios “de forma continua”. Es decir, no harán grandes tours, sino sólo conciertos puntuales, lo cuál no es tan mala noticia para los fans españoles, puesto que por distancia a las islas y popularidad, es seguro que España seguirá siendo destino más o menos habitual.

En este caso el concierto cuenta también con el aliciente de disfrutar de los madrileños October People como teloneros, de los cuáles ya hablé en su momento, y que acaban de publicar su segundo disco. Precisamente pude disfrutar hace un par de meses del concierto de presentación de este “Love Is Colder Than Death” y fue espectacular, con lo que espero que puedan ganar muchos fans de teloneros de Chameleons, pues al fan medio de The Chameleons debería agradarle la revisión del post-punk que realiza el cuarteto.

 

Artiphon Instrument 1, el todo en uno de los instrumentos

Artiphon_Instrument_1

 

A través de TechCrunch he llegado a este curioso artefacto llamado Artiphon Instrument 1, que básicamente es un hardware, que te permite tocar multitud de instrumentos gracias al software que lo acompaña.

Afortunadamente ya hay suficientes imágenes para hacernos una idea, y es que el objeto en cuestión es una mezcla de teclado e instrumento de cuerda, con sus trastes y todo, de tal forma que puede dar lugar a múltiples combinaciones de instrumentos a partir de ahí, catapultado por el software que lo acompaña. Y es que volvemos a ver cómo hoy en día es cada vez más fácil aprender a tocar y componer música y hacer cosas DIY (do it yourself). Y eso está bien, porque luego otra cosa será tener el talento de poder hacer música más o menos memorable con ello. Y por supuesto, para los alarmistas, por muchos Artiphones que se vendan, nunca va a ser lo mismo que tener una guitarra eléctrica, ni el software va a robar puestos de trabajo a los músicos, si acaso les ayudará a reconvertirse y más de uno, además de clases de guitarra, enseñará cómo sacarle el máximo partido al Artiphon.

 

 

Hoy en día existen 3 modelos, al más puro estilo iPhone: el blanco, el negro y luego la edición para puristas, en este caso llamada “Nashville”, ya que ha sido en esta ciudad del sur de los Estados Unidas, conocida por su exhuberante escena musical y su comunidad de músicos, donde ha sido desarrollado y creado el Artiphon. A nivel técnico, y sin ser un experto yo ni mucho menos en el tema, parece que será fácil conectarlo a todo tipo de hardware y software, incluyendo por supuesto el famoso GarageBand; y en el futuro está previsto el lanzamiento de una app que te permitirá llevar ya grabados muchos otros instrumentos. También puedo imaginarme toda una serie de complementos nuevos siendo creados para hacer más cómodo el tocarlo (ya hay algunos) y otros que cambien su minimalista estética, y por ahí va encaminado el modelo Nashville, hacerlo parecer más un instrumento y menos un producto de Apple.

Parece ser que en el futuro estará disponible en las tiendas de Apple, donde yo por lo menos le auguro un éxito instatáneo, el mismo que ya está teniendo en el único lugar donde se puede adquirir hasta el momento, que es Kickstarter. Y es que este es otro caso más, como el del reloj digital Pebble, donde la plataforma de crowdfunding sirve más como tienda o showroom (imprescindible esta entrada de Enrique Dans), que como lugar donde acudir a financiarse, ya que el Artiphon ya dispuso en su momento de bastante financiación.

Ya me puedo imaginar docenas de hipsters comprando Artiphons, montando grupos y saliendo al escenario a tocar todos con el mismo instrumento, llenando el escenario de iPads, iPhones; vamos la pesadilla de los trve metaleros. Y por otro lado, unos Kraftwerk deben estar ansiosos por probarlo e incorporarlo dentro de su futurista espectáculo, que ya en 1977 incluía todo tipo de máquinas modernas.

 

Un disco extraordinario “Talking to Myself” de Nadia Sohaei

Nadia_Sohaei_Talking_to_Myself

 

Una de las mejores cosas que te puede ocurrir como fan de la música es descubrir de pronto artistas absolutamente desconocidos, y cuya música, por lo que sea, te engancha. De esta forma, hay veces que sientes que esa música está hecha casi para tí solo, pues piensas que sólo hay unas pocas personas (o ninguna) disfrutando en el mismo momento de esas canciones. Y luego está el hecho de poder a su vez recomendar esa música y hablar de esos artistas a tus amigos, cosa que en mi caso aprovecho también para hacerlo a través de este blog. Y bien, en mi caso esto es lo que me ha ocurrido desde hace unos meses con Nadia Sohaei, una chica que pienso que puede ser española o al menos vivir en España, y sobre la que existe más bien poca información en Internet.

Al parecer, y después de un tiempo con el grupo Trans-X, los autores del one-hit wonder “Living On Video” y otro período haciendo música thai-trance (lo que sea eso), la chica grabó en 2008 este magnífico álbum titulado “Talking To Myself” en Barcelona, y esta colección de temas vio la luz en el sello italiano Decadence Records. Para mi gusto, música synthpop espectacular y con una actuación vocal absolutamente sobresaliente por parte de Nadia. En algunos momentos podría recordar a Anne Clark y a Sara Noxx, pero desde mi punto de vista este disco tiene mejores melodías y las voces no siguen ese ritmo tan monocorde marca de la casa de ambas. Si bien en la primera escucha no me impresionó particularmente, ha sido posteriormente cuando le he ido descubriendo siempre cosas nuevas a todos estos temas, y finalmente he conseguido además encontrar el CD a un precio razonable.

 

 

Desgraciadamente parece que desde ese 2008 Nadia sí que ha debido componer más música, porque hay algunos temas en directo en YouTube que no aparecen en el CD, como “Magic Light” que aparece en el recopilatorio “We Love Synthpop”, pero no han sido publicados. Precisamente en YouTube podemos ver hasta 4 temas de una actuación “en directo” en Los Angeles en 2010, y la verdad es que tienen interés por la poca información que existe sobre ella y por ser la únicas imágenes en directo de la artista. Ya digo, es más una curiosidad que otra cosa porque en alguno de los videos voz e imágenes no están correctamente sincronizados, y luego está el tema ultra-kitsch del mini-teclado de su acompañante, que supongo que es el tal Nik que colaboró en el disco.

Lástima que no haya más música de esta artista y sobre todo que no tuviera más éxito (aunque lo de LA es una entrega de un galardón), porque este disco me temo que va a quedar como obra de culto para unos pocos y no debería ser así; y sobre todo es una lástima que esta cantante no grabe cosas nuevas con esa pedazo de voz que tiene, y las buenísimas ideas plasmadas en este disco.

 

La caótica historia de Christian Death

Christian_Death_logo

 

Hoy me gustaría hablar de una banda que yo considero casi como una broma, y desafortunadamente para ellos creo que no soy el único. Después de más de 35 años de historia, los americanos Christian Death, una banda de cierto renombre en la escena gótica durante mucho tiempo, se encuentran desde mi punto de vista en uno de los puntos más bajos de su caótica historia.

Para los que sólo les conozcan de nombre, esta es una banda creada por Rozz Williams en el año 1979, que sufrió varios cambios de formación a lo largo de sus primeros años de vida; fueron pioneros en la creación del gótico americano, y de lo que luego se ha conocido como el deathrock, pero sería muy complicado encuadrarles en un estilo concreto. Junto al propio Rozz Williams, o a las cantantes Eva O y Gitane Demone, formó parte de la banda en esos primeros años un chico llamado Valor Kand, que con la marcha en 1985 de Rozz Williams se acabaría quedando como estandarte del grupo. Precisamente unos años más tarde y gracias a cierto éxito por parte de la banda, Kand y Rozz Williams se disputaron los derechos del nombre Christian Death, con la Justicia dando la razón a Valor.

Rozz Willams hace tiempo que nos dejó, concretamente en 1998 se suicidó como consecuencia de sus múltiples problemas, con el alcohol y las drogas, con Valor y Christian Death; uno de estos genios creativos que no necesariamente encontró el lugar que les correspondía en este mundo, ni por supuesto el éxito en vida. Aunque volvió a reunir en ocasiones a algunos miembros de la banda original bajo el nombre de Christian Death featuring Rozz Williams, sus últimos proyectos musicales fueron Shadow Project y Premature Ejaculation. Aún hoy Rozz Williams es considerado uno de los padres de la música gótica e influencia de muchos músicos en décadas posteriores.

Por su parte Valor Kand ha sido la cara reconocible de Christian Death durante ya más de 20 años, y desde 1992 cuenta a su lado con la bajista Maitri, siendo los únicos miembros permanentes del grupo. Durante todo este tiempo Valor ha tenido que aguantar los comentarios de traidor y ladrón por parte de todos aquellos que piensan que robó el nombre del grupo a Rozz Williams, y todavía muchos fans consideran que Christian Death acabaron en 1985. En mi caso, la verdad es que como no soy demasiado fan del grupo, no tengo una gran opinión, me da igual; la historia me resulta entretenida y supongo que hay de todo: Rozz era una persona compleja, Valor anduvo listo en su momento y se aprovechó de la situación; porque además ya sabemos que muchos artistas nunca se han preocupado demasiado de la parte del business, y este será otro ejemplo más. Por otro lado, Valor ha mantenido Christian Death en funcionamiento durante muchísimo tiempo ya, aunque claro, cabría preguntarse a quién le interesa lo que haga Valor Kand si no lleva el nombre de Christian Death… y como ahora veremos, ni llevando el nombre.

 

 

La discografía de Christian Death, después de todos estos años, es extensísima, pero tremendamente irregular; yo recomendaría tan sólo el segundo disco de la era Rozz Williams, “Catastrophe Ballet” (que por cierto, dio nombre a una excelente banda alemana); en un momento dado convivieron los Christian Death de Valor, los de Rozz Williams, e incluso hace unos años estuvo girando una versión de la banda llamada Christian Death 1334 con Eva O al frente… y si a eso sumamos una cantidad enorme de recopilatorios, directos, etc. vemos que es muy complicado seguirles la pista, aunque temas buenos, casí todos de esa primera época de Rozz Williams, si acaso.

Y llegamos a Christian Death en 2015, con el ínclito Valor y su fiel Maitri, que han tenido la ocurrencia más común de los grupos hoy en día cuando los sellos no quieren seguir perdiendo dinero con sus nuevos trabajos, y es hacer un proyecto de crowdfunding. Pero claro, tratándose de este grupo, algunas cosas parecen de broma: entre los premios encontramos una cena íntima con la amiga Maitri, que ya no es ninguna veinteañera y podría ir un poco más recatada tanto en sus directos como en videos y fotos promocionales, aunque me temo que es de los pocos atractivos de Christian Death hoy en día; el Reverendo Valor te bautiza a tu hijo o te casa por la módica cantidad de 2000€ (por supuesto nadie lo ha comprado) o el más delirante, por 20.000€ Christian Death tocan en tu funeral, cuandos sea. Supongo que si se mueren ellos antes, no te devuelven el dinero, claro, pero es que realmente me parece que es todo una broma sacacuartos. Lo mejor de todo es que llevan ya más de 30 días con la campaña de crowdfunding y por ahora han conseguido la pírrica cifra del 13% del valor, que por cierto, es la primera vez en un proyecto de crowdfunding donde no veo la cantidad total, lo cuál añade más gracia al asunto, porque por ejemplo el video lo encuentro delirante.

 

Experimentando nuevas fórmulas de vender la música en formato físico: el ejemplo de Toundra

Toundra_IV

 

Los madrileños Toundra, una de las bandas europeas que mejor se mueve en el terreno del post-rock o post-metal instrumental, están a punto de publicar su cuarto larga duración, que tras los anteriores “I”, “II” y “III” sólo podía llevar el título de “IV”. Lo que he escuchado del mismo por ahora apunta, de nuevo, a discazo; pero no es el objetivo de hoy hablar de la extraordinaria música del cuarteto, sino sobre una característica más o menos novedosa de su inminente mini-gira a nivel nacional, y es que estarán experimentando nuevas fórmulas de vender la música en formato físico.

Toundra estarán tocando los tres últimos días del presente mes en Madrid, Barcelona y Valencia y para ello, en asociación con la poderosa Ticketmaster y la no menos potente FNAC, han ideado el siguiente formato: junto con la entrada, el comprador tiene la opción de comprar también el CD (digipack, edición limitada) o el vinilo (gatefold black, 2LP, incluye CD). Ticketmaster ofrece las entradas en paquete y FNAC se encarga de la parte logística, que es entregar los discos.

 

screenshot_Ticketmaster_Toundra

 

¿Qué cosas no he entendido demasiado bien de todo esto, sin tener toda la información y sin ser un experto en estos temas?

En primer lugar, porqué era FNAC necesaria, puesto los discos quizás se hubieran podido entregar en la entrada del concierto, pero bueno, quizás es lo de siempre, cada uno tiene un rol, y la empresa que se encarga de facilitar el acceso a las salas quizás no se quiera responsabilizar de entregar los CDs y LPs, y lidiar con las correspondientes excepciones que puedan ocurrir. También que por supuesto cada persona que vaya a FNAC a retirar su dicso es un potencial nuevo cliente para la cadena, por supuesto, así que tiene sentido que se involucren.

Por otro lado, es destacable la participación y el esfuerzo del grupo, que por lo que he podido leer en su Facebook absorbe la pérdida/lucro cesante por esos CDs y LPs. Ahí lo que no tengo claro es si iba a haber mucha diferencia entre la gente que lo haya comprado anticipado y la que lo iba a comprar a la salida del concierto. Es decir, que si me daban un buen precio en el concierto, yo (y espero que mucha otra gente) nos llevaríamos el CD o el LP para casa, y eso es algo que yo viví de primera mano durante el anterior concierto de Toundra en la misma sala Joy Eslava. Hay otra cosa interesante a este respecto, y es que algunos fans de toda la vida de la banda les han recordado su antigua política de no cobrar a más de 10€ las entradas de sus conciertos, o que eso era lo que solían costar sus CDs cuando los editaba la independiente española Aloud Music.

Tampoco he entendido, y es un tema que me indigna, el tema de los gastos de distribución. Es algo que ninguna persona que compremos entradas para eventos musicales vamos a entender nunca, pero en este caso la tomadura de pelo raya lo grotesco. ¿O sea que Ticketmaster me cobra más gastos por la entrada porque compre también el CD y el LP?, ¿pero esto qué sentido tiene?. Es inadmisible y es un robo, porque yo entiendo que me pueden cobrar más porque FNAC tendrá unos gastos derivados de entregar esos discos, pero entonces que lo ponga bien claro y los diferencien claramente; todo lo demás es inaceptable, por la misma razón que los gastos de distribución de las entradas nunca deberían establecerse en función del precio de la misma, puesto que para Ticketmaster el gasto informático, e incluso de papel si me las imprimieran, es el mismo ponga en el precio 20€ o 140€. Pero ahí está, es una lástima no ser abogado colegiado y saber de esto para plantar una bonita demanda ante la oficina del consumidor.

Y finalmente un tema preocupante: la entrada sin ningún tipo de formato físico asociado costaba 15,50€. Con CD se iba a 21€. Es decir, estabas pagando 5,50€ efectivos por la edición limitada del CD en digipack. En el caso del LP, unos 26€, es decir, menos de 11€ de diferencia con “solo la entrada”. Y bien, ¿qué es lo primero que se acaba?. Las entradas “a pelo”; es decir, mucha gente ni a 5,50€ compra hoy en día un CD o un LP a casi unos 10€. Y eso que esta escena del post-rock es muy dada a la compra de formatos físicos, más incluso vinilo que CD. Pues bien, hoy, a 10 días del concierto de Madrid, lo que todavía quedan son entradas con vinilo, un vinilo que en FNAC se encuentra rebajado a 20€. Que al final en un entorno de crisis económica como el que continuamos teniendo es destacable que el grupo vaya a conseguir colgar el cartel de no hay entradas, pero yo sinceramente esperaba que las últimas entradas en agotarse fueran las sencillas.

En fin, seguiremos atentos para ver qué tal ha ido la experiencia del grupo con esta iniciativa, que a pesar de todo yo considero muy interesante e innovadora, y les deseo el mayor de los éxitos, así como con el nuevo álbum.