Un genio del humor llamado Weird Al Yankovic

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Creo que después de su actuación en los premios Emmy y su número uno en las listas de éxitos del Billboard de hace unas semanas es bueno hablar de un genio del humor llamado Weird Al Yankovic.

Vamos en primer lugar con la parte del éxito musical, porque hacía más de 50 años que un álbum definido como comedia no conseguía alcanzar el puesto más alto de la lista americana de éxitos. ¿Y cómo lo ha conseguido el amigo Yankovic? Pues como se suele conseguir esta hazaña hoy en día, con una campaña de comunicación muy potente pre-lanzamiento del álbum para que la semana de su salida al mercado se corone como número uno. Y hoy en día dicha campaña de comunicación tiene que conseguir convertirse en viral en las redes sociales, y así fue con este “Mandatory Fun”, apoyado hasta con 8 videos estrenados en diversos sitios los días anteriores a su lanzamiento.

¿Es todo cuestión de marketing? Por supuesto que no, es cuestión de talento, pura y simplemente, y de conectar con el público. Weird Al no es la última estrellita salida de programa de descubrimiento de talentos, él lleva más de 30 años en esto demostrando ingenio, humor y capacidad de entretener a raudales.

Yankovic empezó siendo conocido para el gran público a mediados de los 80s con su adaptación cómica del clásico de Michael Jackson “Beat It” al que rebautizó como “Eat It” en un espectacular video, pero que como en el caso de Jacko, fue con su siguiente adaptación, la de “Bad” en “Fat” cuando convirtió ese videoclip en un clásico. Ya hablé en un post anterior sobre los videoclips de “Bad”, ahora es el momento de disfrutar de este otro clásico, que no tiene nada que envidiar en cuanto a medios y a novedad a algunas de las obras de Jackson.

 

 

Fue este el primer videoclip en el cuál se conoció a Yankovic en nuestro país, aunque no tanto su nombre sino por “el tío del videoclip de Fat, la parodia de Bad”. Y de un clásico de los 80s a un clásico de los 90s, porque si arrollador fue el éxito de “Fat”, no menos lo fue su versión del himno del grunge por excelencia, ese “Smells Like Teen Spirit” convertido por obra y gracia del genio en “Smells Like Nirvana”, una absoluta genialidad que personalmente he visto muchas más veces que el video original. Todos los elementos del video de la banda de Cobain, Grohl y Novoselic están presentes pasados por el filtro del humor de Yankovic.

 

 

Su siguiente éxito fue “Amish Paradise”, una nueva parodia, en este caso del one hit wonder de Coolio “Gangsta’s Paradise”, y un video espectacular que mezcla dos películas, “Mentes Peligrosas” con Michelle Pfeiffer, en cuya banda sonora aparecía la canción de Coolio; y “Único Testigo”, la mejor descripción que se ha hecho del modo de vida de la comunidad amish.

 

 

Todos estos videoclips aparecieron recopilados en “The Ultimate Video Collection”, un muy recomendable DVD que reunía sus grandes interpretaciones hasta ese momento (fue publicado en 2003) y es el típico artefacto que yo utilizaba para amenizar las fiestas en mi casa y que con la ayuda de los subtítulos y el correspondiente alcohol, servían para convertir aquellas reuniones en un sinfín de risas y comentarios. Hoy en día todos esos vídeos se pueden encontrar en YouTube en el canal del propio “Weird Al”

Yankovic además es un artista muy polifacético, ya que la música es tan sólo una de las artes que cultiva. Así, tiene una amplia carrera como actor, normalmente en películas de humor y en las que a veces disfruta de un breve cameo en el cuál se interpreta a sí mismo, como en “Agárralo Como Puedas”, en cuya secuela, la 2 1/2, también participó. Y es que no hay nada mejor que estar viendo una película divertida y que de pronto el carismático Al aparezca en pantalla durante unos segundos o minutos haciendo de sí mismo. Además de esto, Weird Al mantiene una especial relación con otro de los mayores éxitos de la televisión, hablamos de la familia más popular de Springfield, los Simpson. Y es que además de aparecer como invitado en algún capítulo y poner voces, “Weird Al” va a estar presente en el gran evento que los creadores de los Simpson están preparando para dentro de un par de semanas en Hollywood con ocasión del 25º aniversario de la familia.

Y volvamos al principio del post, y disfrutemos una vez más con el humor de Yankovic en la reciente entrega de los premios Emmy con una segunda parte de la actuación dedicada a la serie de la que ya hemos hablado en muchas ocasiones y para mí, desde ya, una actuación que pasará a la historia de la cultura popular de nuestra época.

 

Juego de Tronos y Canción de Hielo y Fuego en la cultura popular

Una vez finalizada la cuarta temporada televisiva, y mientras los lectores esperamos con devoción a que George RR Martin se decida a publicar “Winds of Winter”, es un buen momento para analizar el impacto de Juego de Tronos y Canción de Hielo y Fuego en la cultura popular. Y es que esta saga literaria (“Canción de Hielo y Fuego”), apoyada sin duda en gran medida por la serie televisiva (titulada “Juego de Tronos”, como el primer libro) lleva camino de convertirse en un referente popular de esta época que vivimos.

“Canción de Hielo y Fuego” llevaba mucho tiempo latiendo en el underground, en foros de Internet, con esa maravilla llamada Westeros bendecida por el propio Martin, sin embargo es evidente y desde luego lógico que haya mucha gente que se haya unido al club de fans con la serie, que requiere bastante menos esfuerzo que la lectura de los larguísimos y detallistas libros del genio. España, uno de los países con mayor fanatismo por la serie ha sido “recompensada” por HBO con el rodaje de parte de la 5ª temporada, y al parecer la provincia de Sevilla se convertirá por algunas semanas en el Dorne, y ya me puedo imaginar mucho fanático de la serie cogiendo la mochila para ver de cerca el reino de los Martell y sus lanzas. Noticia que por cierto fue revelada en exclusiva y al parecer cierto desliz por parte del ex-directivo de HBO y hoy embajador de USA en España, James Costos, de quién ya hablamos en su momento en conexión con el mundo de Martin.

Pero hoy quería además hablar de algunas aportaciones notables alrededor del mundo de Juego de Tronos, más allá de las camisetas de leones de la casa Lannister o de lobos huargos de la casa Stark que uno encuentra por Madrid de forma frecuente. Así, me ha llamado la atención últimamente este video fan-made que es una delicia para los amantes de los 80s y 90s como un servidor:

 

Lo de los vídeos fan-made es algo que particularmente me encanta cuando tienen un mínimo de calidad y que ha dado lugar a muchas obras de arte, pero este se distingue además por otra cosa, y es que es una mezcla de varias cosas: la música es de un tal Steve Duzz (aquí en formato audio) y las imágenes las hizo otro tío para un video fan-made en YouTube, que lo subió con la música original de Juego de Tronos. Pero definitivamente como mejor encaja es con esa música de sintetizador ochentera y ese video de VHS con sus correspondientes rayas que había que solucionar con el botón de tracking.

Otro de los casos más claros de iniciativas fan-made es juntar de algún modo figuras populares o de diferentes ámbitos culturales entre sí, como por ejemplo en esta grandísima introducción de Juego de Tronos versión Simpsons:

 

¿Y qué decir de esta obra de arte diseñada por los chicos de WesterosCraft, es decir, los mundos de Martin vistos desde una perspectiva Minecraft? Con una música que me ha gustado bastante y que me vuelve a recordar que alguien, algún día, utilizará música de Summoning en Juego de Tronos o en cualquiera de estas series épicas.

 

Por último, y para acabar con Juego de Tronos por un tiempo, este es un impresionante video acerca de los efectos especiales que los creadores de la serie han utilizado para dar vida a esta increíble saga que seguirá dando mucho que hablar.

Black Sabbath Time

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El British Summer Time es un festival londinense que en su segunda edición tuve la suerte de visitar el fin de semana pasado en una escapada express a la capital británica. Así pues las iniciales del festival se convertían por un día en Black Sabbath Time.

Es este un festival ecléctico y puramente comercial que este año verá desfilar por el Hyde Park londinense a artistas como Arcade Fire, Tom Jones o Neil Young de la misma forma que el año pasado lo hicieron Bon Jovi o los Rolling Stones. Así pues, uno de los días se monta alrededor del hard rock y punto, de hecho este concierto de Black Sabbath se anunció apenas hace un par de meses. En ese sentido me recordaba a un Rock in Rio, es decir, patrocinadores potentes detrás (en este caso Barclaycard como principal) y a contratar. Y la verdad es que esa sensación de festival para las masas se ha notado desde el principio: web con poca información, compra de entradas con dos meses de anticipación y que aparecieron en casa de mi amigo una semana antes, los horarios sólo disponibles en la app sin que casi nadie se enterara de ello… en fin, lo que se conoce como un festival grande sin ningún sustento detrás más que el dinero de sus patrocinadores y cuyo lugar será ocupado por otro y nadie echará de menos.

Por temas logísticos mi festival se reducía a Black Sabbath, Soundgarden y Faith No More, a los cuáles no quería perderme bajo ningún concepto y que comenzaron su actuación justo cuando entraba en un recinto absolutamente lleno de gente (52.000 asistentes se comentó), aunque con truco: la organización “casualmente” tuvo un desliz y lo que en un principio era una súper-oferta sólo para empleados de las empresas patrocinadoras se filtró y miles de entradas fueron vendidas a 2,5£, en una especie de equivalente a abrir las puertas a todos los interesados que se encontraban en Londres, que no eran tantos porque el pasado fin de semana también tenía lugar el Sonisphere británico con Iron Maiden y Metallica de cabezas de cartel.

Así pues Patton y los suyos ofrecieron un concierto que yo no calificaría de excelente pero sí muy bueno, sin notarse para nada la inactividad en el directo de la banda, y en el que junto a los clásicos “From Out Of Nowhere”, “Caffeine” o “Midlife Crisis” nos deleitaron con dos temas nuevos, uno llamado “Motherfucker”, y otro, más interesante a la primera escucha, titulado “Superhero” o “Leader of Men”.

Soundgarden eran los siguientes y yo, que había evitado mirar sus cuentas en redes sociales o sus setlists anteriores, no pude por menos que esbozar una sonrisa cuando Chris Cornell anunció que tocarían por tercera y muy posiblemente última vez el “Superunknown” en su totalidad, gran noticia para mí que soy un absoluto supporter de este tipo de eventos, por si no quedó claro en mi anterior post. Además de eso, tuvieron a Mike McReady de Pearl Jam con ellos en un tema y yo particularmente disfruté mucho celebrando el vigésimo aniversario de este disco, junto con “Badmotorfinger” las obras cumbre de este grupo desde mi punto de vista.

La verdad es que pese a ser un festival tan comercial, sí que hubo muy buen ambiente durante todo el tiempo, ayudados por el buen tiempo tan poco habitual en Londres (tan sólo llovió, y de forma muy suave, durante la última media hora de los cabezas de cartel) y porque el concierto suponía una vez más el retorno de una institución británica como Black Sabbath, aunque Ozzy lleve 30 años viviendo en USA. Desde el momento en que Ozzy comenzó con ese “Generals gathered in their masses, just like witches at black masses” de “War Pigs” hasta que finalizó, por supuesto con “Paranoid”, aquella fue una fiesta continua, quizás por con Black Sabbath nunca sabes cuándo es la última vez que les vas a ver en directo. Con una Ozzy en sorprendentemente buena forma vocal, lo de Geezer y Tony es sencillamente de otro mundo, y durante algo más de hora y media se dedicaron a desgranar sus grandes éxitos, los que todos vamos a escuchar, al tiempo que son capaces de introducir temas de su último disco sin bajar para nada el nivel.

Tras la tempestad llegó la calma, y en este caso degustación de una espectacular cena en un cercano restaurante libanés mientras Brasil se deshacía de Colombia en el Mundial. Posteriormente, camino a Camden para visitar una vez más el Electric Ballroom, sólo que esta vez la experiencia resultó totalmente decepcionante: pese a tratarse de Inferno, la noche del mes dedicada a la música Gótico, EBM e Industrial, y cuando uno esperaba llenazo, nada de nada. Una sala medio vacía con un pésimo DJ que en la escasa hora que estuvimos allí apenas salió de Ministry/Marilyn Manson/Rob Zombie/Rammstein, la parte de arriba donde pinchan hard rock ochentero cerrada… en fin, mi gozo en un pozo y para casa relativamente pronto que al día siguiente había que coger el avión de vuelta.

La moda de los grupos tocando álbumes clásicos enteros

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Ahora que es temporada de festivales, es el momento ideal para que los grupos, con set-lists normalmente algo más reducidos que en sus giras habituales, se dediquen a tocar álbumes clásicos enteros, y un ejemplo claro de esto lo tenemos en que actualmente Offspring aparecen en todos los festivales como “Offspring playing Smash”, el álbum que les catapultó al estrellato hace ya la friolera de 20 años.

Esta moda de tocar discos antiguos o clásicos enteros, normalmente incluso en el mismo orden de publicación, empezó ya hace algunos años, y no hay día en que un grupo, normalmente veterano, y cuyas obras recientes no llegan a la altura de su leyenda, forjada precisamente con esos discos antiguos, no se decida a hacer esa “gira especial tocando XXX álbum entero”

Iron Maiden y Metallica son dos de los grupos que últimamente han optado por semejante formato, de hecho Maiden ya es el segundo año consecutivo que giran con el “Maiden England”, su famoso tour del 88 presentando el álbum “Seventh Son of a Seventh Son”. Metallica por su parte giraron hace un par de años con su celebérrimo “Black Album”, tras haberlo hecho ya hace algo más de tiempo con el “Master of Puppets”.

Como siempre, hay dos opiniones encontradas respecto a esta tendencia: por un lado, aquellos que consideran que la falta de creatividad de muchas bandas les obliga a girar sin ni siquiera tener disco nuevo que presentar y hacerlo, en plan sacacuartos, con sus discos antiguos más famosos y de mucha mayor calidad; y por otro, aquellos que están encantados porque por la razón que sea conocieron al grupo más tarde, nunca les vieron tocar en aquella gira donde interpretaban muchos temas de aquel álbum normalmente, y que ahora se encuentran ante su oportunidad. Aquí se incluyen también aquellos fanáticos que simplemente les gusta el álbum y están encantados de escucharlo de nuevo en directo. Al final, siempre se puede decir que se trata de darle al espectador lo que quiere, y que nadie está obligado a acudir a un evento si no quiere.

Mi modesta opinión, estaría en el medio tirando hacia la segunda opción. Es decir, reconozco que volver al pasado es una forma de demostrar la poca capacidad de enganchar a los fans merced al presente, pero al mismo tiempo no tengo ningún problema con ello; y es más, me encantan estas giras. Gracias a ellas he podido ver a Paradise Lost tocando el “Draconian Times” entero, a Therapy? haciendo lo propio con el “Troublegum”, a Helmet con el “Meantime” y próximamente con el “Betty”; son álbumes a los tengo un cariño especial y poder volver a escucharlos enteros me transporta normalmente a épocas pasadas cuando empezaba a escuchar esos discos, cosa que normalmente sigo haciendo hoy en día de todas maneras. Al mismo tiempo, hay que entender que los artistas cada vez viven más del directo que de la venta de música grabada, con lo cuál tiene mucho sentido el que hagan giras de álbumes antiguos, temáticas, acústicas, actuaciones privadas o lo que sea. De hecho, es muy habitual que grupos que apenas consiguen congregar a un público minoritario en la actualidad, aprovechan para llegar a muchos de sus antiguos fans con este tipo de giras y de alguna forma revitalizar su base de fans.

Desde el punto de vista del artista, tuve la suerte de estar alojado en Atenas en el mismo hotel que Paradise Lost cuando hicieron la mini-gira tocando “Draconian Times” y me encontré a Greg Mackintosh en el hall del hotel. Estuvimos charlando sobre esto, y Mackintosh, uno de estos artistas de la vieja escuela, estaba muy poco motivado por volver a tocar “Draconian Times”, ni tampoco entendía porqué los fans estábamos tan ilusionados con esa gira… él lo que quería era sacar ya un álbum nuevo y que pudiéramos escuchar sus nuevas canciones…

Aquí también puede haber cierta parte de integridad del artista, porque siempre puede ocurrir que el artista decida tocar un disco famoso entero, pero que no lo anuncie con anterioridad. Eso pasó por ejemplo con Slayer cuando en 2003 sorprendieron durante los festivales europeos tocando el “Reign in Blood” entero y en orden; al ser en aquella época y ser de los primeros grupos en hacerlo probablemente hizo que Kerry King no se percatara de ello y pudiera sacar mayor rédito. Dream Theater también fueron de los pioneros, y seguro que contribuyeron a este fenómeno, pues se dedicaban a tocar discos enteros de otros artistas, como el “Master of Puppets” de Metallica o el “Number of the Beast” de Iron Maiden. En el otro extremo está por supuesto el caso de Kiss, los cuáles han girado ya de absolutamente todas las maneras que a Gene Simmons se le ha ocurrido para extraer más pasta de sus muchos fans; ya sabemos que ser fan de Kiss significa la ruina segura. De todas formas, hoy en día, gracias a foros y webs como setlist.fm es casi imposible que una gira de estas características escape del radar de los fans.

Gracias a esta moda o tendencia, siempre nos quedará la esperanza de que Axl reúna a los Guns N’ Roses clásicos tocando el “Appettite for Destruction” desde “Welcome to the Jungle” a “Rocket Queen” o que Depeche Mode vuelvan a repetir la gira del “101”… en fin, soñar es siempre lo que nos queda.

Hoy es el día de la madre

Impresionante video, que creo que consigue muy bien su objetivo, y que yo aprovecho para felicitar a mi madre, y también a mi mujer y madre de mis hijos, ambas lectoras de este blog.

Y luego, aunque sea algo típico, siempre es buen momento para recordar este temazo del amigo Danzig titulado precisamente “Mother”. Danzig es uno de los artistas en activo que nunca he visto en directo y que más ganas le tengo, pero verdaderamente parece tener un problema con España. Hace unos años llegó a estar confirmado durante bastante tiempo en el cartel del Azkena Rock para finalmente cancelar su actuación; y posteriormente estuvo confirmado durante aproximadamente 5 minutos en el cartel de un Sonisphere, en uno de los mayores ridículos que yo haya visto por parte de un festival grande. Es decir, ¿confirmas y en unos pocos minutos sale el artista diciendo que no toca?, ¿qué clase de contrato tenías firmado?, ¿te has precipitado, faltaban flecos?. En fin, le puede pasar a un festival pequeñito, inexperto, pero a todo un Sonisphere…

Hay dos videoclips de esta canción, el original del año 88 de la época de la publicación de “Danzig I” y este video en directo del año 93, que para mí es grandioso; y aparte que la canción es el mayor clásico que Glenn ha aportado como Danzig a la historia de la música, la banda que llevaba entonces era insuperable: John Christ a la guitarra, Eerie Von al bajo, y Chuck Biscuits a la batería; es decir, la formación clásica de los cuatro primero álbumes de Danzig. La banda destila actitud por todos los poros, con esa imagen de Hell’s Angels, y parece que el concierto esté teniendo lugar verdaderamente en el mismo infierno delante de una audiencia entregada. Y claro, yo siempre que me imagino un concierto de Danzig me imagino algo como esto, pese a que luego he visto imágenes de muchos conciertos de Danzig en que la intensidad no ha sido ni de lejos la misma, empezando porque desgraciadamente hace mucho tiempo que esos tres forajidos que le acompañaban fueron invitados a abandonar el barco.

Seguiremos contando los días para ese concierto deseando de Danzig…

Mis 100.000 scrobblings en last.fm

100k@LastFM

 

 

 

 

 

Hoy he llegado a la redonda cifra de mis 100.000 scrobblings en last.fm. Para el que no sepa que es un scrobbling o qué es last.fm le recomiendo visitar este otro post de hace unos meses del cuál he recibido excelente feedback tanto de personas que ya conocían este servicio como de aquellos que han alucinado al conocer este particular big data musical.

Me registré en last.fm en Febrero de 2009, pero es verdad que tardé unos meses en empezar a hacer scrobbling, aunque no recuerdo cuándo. Lo que sí es cierto es que, sin convertirse en una obsesión, sí es algo a lo que me gusta prestar atención de vez en cuando porque al fin y al cabo los scrobblings sirven como presentación de los gustos y hábitos musicales de cada uno.

Veamos en primer lugar los 10 artistas que más he escuchado en este tiempo:

 

Top10Artists@LastFM

 

 

 

 

 

 

 

Y bien, ninguna sorpresa por ese lado, de hecho son artistas de los que en alguna ocasión ya he hablado en este blog. Es curioso que los dos primeros artistas sean de música electrónica, unos más clásicos como Depeche Mode y otros más modernos, y a los que siempre he considerado sus mejores discípulos, como VNV Nation. De hecho mis amigos me han escuchado muchas veces aquello de “si Depeche Mode hicieran buena música hoy en día, harían lo que hacen VNV Nation”

Y bien, a partir de ahí mucho rock y metal en sus diferentes vertientes, especialmente grupos de los que empecé a escuchar en la primera mitad de los 90s y que yo considero mis grupos de cabecera. Bandas como Biohazard, Fear Factory o Paradise Lost, cuyos conciertos en Madrid llevo visitando desde hace 20 años (a los tres le vi tocar en el Canciller II en aquella época), y si sumamos los festivales, calculo que les habré visto unas 15 veces o más a cada uno de estos tres. En algunos casos el número de “scrobblings” tiene todavía más mérito, pues las canciones de My Dying Bride duran una media de 9-10 minutos, así que muy probablemente haya pasado más tiempo escuchándoles que a otros artistas con más reproducciones.

Veamos algunas curiosidades:
- he escuchado 3520 artistas, lo cuál habla de 28,4 reproducciones por artista.
- el top ten de artistas suma apenas un 3,8% de los scrobblings totales, un porcentaje que yo considero muy bajo si lo comparo con otras cuentas de Last.fm que he visto, y donde pocos artistas acaparan una gran mayoría de los scrobblings. Creo que ahora mismo no es posible, pero estaría muy bien que last.fm permitiera hacer análisis algo más sofisticados, porque me gustaría ver el principio de Pareto aplicado a mis scrobblings, pues pese a dispersión del top 10, seguro que el 20% de los artistas que más escucho suponen el 80% de mis scrobblings.
- el artista en el puesto 500 de mi lista de más escuchados tiene 55 reproducciones, que es casi el doble de la media, lo dicho, voy a escribir a los tipos de last.fm para preguntar si es posible exportar mis scrobblings a excel, en caso que así sea ya publicaré aquí algún análisis más.

 

 

En cuanto a los álbumes más escuchados, parecería que no debería haber demasiadas diferencias con los artistas más escuchados, pero sí que las hay:

 

Top10Albums@Last.FM

 

 

 

 

 

 

 

En primer lugar, conviene explicar, o al menos eso es lo que he entendido yo, que no es que me haya escuchado estos álbumes enteros, sino que por ejemplo de los 611 scrobblings de Depeche Mode, 127 provienen de temas del “Some Great Reward”.
Y esto lleva a que aparezcan entre los 10 primeros artistas que siempre escucho sus discos de grandes éxitos como Kate Bush (que por cierto, vuelve a los escenarios, sold-out absoluto para los 15 shows londinenses), mismo caso que Journey; y luego bandas con pocos discos como Quicksand, o incluso sólo uno como October People; por último, los temas de Iron Maiden que recopilé para la despedida de soltero de mi amigo Antonio y que llevo en el iPod, y son a los que recurro cuando voy por la calle y pienso “me voy a poner a los Maiden”.

 

 

Por otra parte last.fm también ofrece en su página principal del perfil del oyente los temas más escuchados:

 

Top10Songs@LastFM

 

 

 

 

 

 

Por supuesto, estos son parte de mis temas favoritos, bien por ser unos clásicos de lo que normalmente ya he hablado en este blog, como el “Stripped” de Rammstein o “My Girlfriend’s Girlfriend” de Type O Negative; bien porque alguno me ha enganchado mucho en los últimos tiempos como el “Northern Lights” de Lebanon Hanover; y finalmente, el número 1 lo ocupa “Angel of Death” de Slayer, al cuál le di muchas escuchas en la época en que murió Jeff Hanneman.

 

Quicksand van a venir a Europa

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Una de mis bandas favoritas, Quicksand están de vuelta y han anunciado hace unas semanas algunos conciertos en Europa, y aunque no vendrán a España, siempre es una alegría que el concierto de Quicksand que algún día quiero disfrutar todavía puede ocurrir. De hecho Quicksand van a venir a Europa en dos ocasiones, la primera al festival belga de hardcore Groezrock y la segunda, con algunas fechas más, gira alrededor de su participación en el Download Festival británico y en los Rock-am-Ring y Rock-im-Park alemanes.

Quicksand fueron uno de los grupos claves en la evolución del hardcore hacia formas más alternativas, construyendo canciones con grandes melodías, rebajando la velocidad pero manteniendo la intensidad y la integridad dentro de la escena. Quicksand básicamente crearon el post-hardcore, o lo que en aquellos momentos se llamó el emotional hardcore o emocore, término éste de “emo” que acabaría siendo secuestrado y absolutamente prostituido por otra serie de bandas y por otra escena de la que hablamos.

Quicksand tenían pedigrí y credibilidad, especialmente su fundador Walter Schreifels que había sido miembro clave en Gorilla Bicuits, y de hecho comenzaron su carrera en un sello de hardcore como Relevation, pero tras su primer EP fueron enseguida fichados por una multinacional, esperando que los alterna-kids de los 90s elevaran al grupo a los altares de la misma forma que lo habían hecho con muchos otros grupos a lo largo y ancho de América. Y en ese sentido, “Slip”, su primer álbum de 1993, es una obra maestra, y que debería haber vendido millones de copias catapultados por singles como “Dine Alone”, “Omission” o “Freezing Process”. El disco funcionó correctamente sin más, siendo un grupo que aparecía a menudo en la rotación de la MTV de la época, y Quicksand tuvieron su segunda oportunidad con su segundo álbum “Manic Compression”, con el single “Thorn in my Side”, pero esta vez la cosa no resultó. Para mí es normal, se trata de un álbum bastante más flojo que el anterior, aunque es verdad que repetir el estratosférico nivel de “Slip” era imposible; así que tras algunas giras, el grupo se disolvió, cuando los grupos se disolvían y era para siempre. Volvieron a intentarlo en 1998 animados por grupos que siguieron su estela con mucho más éxito como Deftones y llegaron a grabar unas demos, que se encuentran en Internet bajo nombre de World’s Fastest Car, pero se volvieron a disolver, esta vez para siempre.

Walter creó los exitosos Rival Schools, que tampoco duraron mucho, y escribió el seminal primer disco de CIV; Tom Capone estuvo en aquel maravilloso disco de Handsome del que ya hablé en su día, Sergio Vega siguió en diversos grupos hasta que reemplazó en Deftones, inicialmente de forma temporal y posteriormente de forma definitiva al malogrado Chi, y Alan Vega también hizo sus cosas; pero la llama de Quicksand seguía encendida especialmente a través de Internet, con webs de fans para fans como United by Walter, y siempre unos cuantos devotos seguidores insistiendo a Walter a que reformara la banda. Y por fin, en el 25º aniversario de Revelation Records, ocurrió el milagro, y Quicksand volvían a pisar juntos un escenario. Sólo 5 temas, muy corto, pero suficiente para ver, después de todos los años transcurridos, el nivel de fanatismo que todavía suscitaba la banda. Para mí muy significativo el set-list, 4 temas de “Slip” y su versión del “How Soon Is Now?” de The Smiths.

Y desde entonces no es que Quicksand hayan vuelto a ser una banda en toda su extensión pues van por períodos, y tampoco parece que el publicar nuevos temas sea una prioridad. Eso sí, en 2013 SRC Vinyl re-editó los 2 álbumes en vinilo por primera vez desde mediados de los 90 y no han parado desde entonces, con diferentes colores y ediciones, porque parece que hay suficiente demanda. En mi caso, la edición de “Slip” que veis al comienzo de esta entrada es la de “20th anniverary edition”, en vinilo negro de 180 gramos, edición limitada a 1000 ejemplares numerada a mano. La de “Manic Compression” es la segunda re-edición, en vinilo de 180 gramos transparente.

En fin, sigo contando los días para que aparezca un concierto de Quicksand por Madrid, tras aquel concierto telefoneando a Living Colour en la sala Aqualung de hace casi 20 años, o quizás les confirmen en el Resurrection Fest; si no hubiera sido tan mala fecha me hubiera ido a verles el 12 de Junio a Londres, pero no se puede ir a Londres todos los meses…

Espectacular descenso de la música grabada en Japón

Y bien, la IFPI (la Federación Internacional de la Industria Fonográfica) ha publicado las cifras globales de 2013 y además de España, que casi podríamos considerar un caso perdido y del que ya he hablado, pero seguiré haciéndolo en el futuro, merece la pena reseñar que en 2013 la caída de ingresos a nivel mundial ha venido provocada por un espectacular descenso de la música grabada en Japón cuyo mercado supone aproximadamente una quinta parte del mundial.
Es curioso porque el verano pasado, a través de mi web favorita en español para estos temas, Industria Musical, llegaba a este artículo donde se hablaba de porqué Japón continuaba siendo el país con mayor facturación de venta de música. En alguna de mis entradas ya comenté que tenía pendiente hablar de Japón, pero nunca llegué a escribir esa entrada, para lo cuál aprovecho ahora las notas que tenía para hacerla. Es verdad que esto hubiera sido más relevante hacerlo en su momento y que ahora puede parecer que a toro pasado cualquiera ve las cosas fáciles, pero examinemos porqué el modelo japonés, pese a que desde IFPI insistan que se trata de un tema de falta de lanzamientos potentes, es por supuesto estructural. Mi opinión está basada en primer lugar en lo que he leído sobre su industria musical a lo largo del tiempo y sobre todo porque disfruté de tres semanas de vacaciones en este país en verano de 2010 y pese a lo rápido que cambian las cosas hoy en día, creo que todavía sirve como referencia.

Así pues vayamos viendo una por una las razones que dan en evolver.fm y mi opinión sobre ellas:
1.- Las cosas son más caras en Japón: esto explica el porqué supera en facturación por ejemplo a USA, y es que es verdad que el precio de las cosas en general, y de la música en particular, es muy alto. Aunque como todo, eso depende de la paridad dólar-yen, y el yen lleva en caída libre ya bastante tiempo; además, el país lleva en crisis más de 20 años, pero aún así, los japoneses tienen dinero o por lo menos lo gastan, no hay más que ver la cantidad de bolsos de Louis Vuitton que vi por la calle aquel verano, y no vi ningún puesto callejero.

2.- El precio fijo de los CDs: como ocurre aquí con los libros, no hay libre mercado, con lo cuál no hay lucha de precios. Y hay que reconocer que los precios, vistos desde el punto de vista occidental, son bastante caros, unos 25-30€ por cada CD dependiendo del cambio (quizás ahora algo menos). Eso sí, la edición habitualmente suele ser exclusiva para Japón, al menos antiguamente era así, con letras traducidas, temas extras, es decir algo diferencial que hiciera que los japoneses no empezaran a importar masivamente desde otros países. Y luego el precio de las descargas, alucinante, unos 4$ por canción.

Respecto a estos dos primeros puntos, totalmente de acuerdo, porque son temas más o menos objetivos, si acaso recalcar que la suerte para la industria musical es que los japoneses estás muy aislados del mundo en general, muchas marcas y productos que ves en todo Occidente allí no existen, y en general hablan muy poco inglés, con lo cuál difícilmente se aventuran a chequear precios, comprar o bajar música en webs de otras zonas.

Pero ojo, con todo y con eso, el mercado en Japón ya no es el que era, que en 2010 Virgin y Tower Records, al igual que en muchos otros países, estaban cerrando sus enormes tiendas en las mejores zonas de Tokio.

 

3.- Los coleccionistas inflan el mercado: esto habla de todas las ediciones de un mismo álbum que se publican y que mucha gente (joven, añadiría yo) tiene la necesidad de coleccionarlas todas. Y aquí es donde pueden empezar los problemas de sostenibilidad a futuro.
En primer lugar, y al igual que hablaba yo hace poco de los CDs de Operación Triunfo que hoy en día no valen para nada, los jóvenes japoneses, cuando compran las carísimas versiones del mismo álbum de las AKB48, no están comprando música. Las muchachitas son un producto dentro del cuál hay música, pero es mucho más, y en el momento en que se pasen de moda vendrá otro grupo prefabricado por la industria y repetirán la jugadas, o quizás los chavales prefieran la versión japonesa de las Google Glass donde a las muchachitas de turno se las ve igual pero sin necesidad de comprar nada de eso, y el que se lleva la pasta es Google como ha pasado con Apple y los iPods, iPads, etc.
El pagar varias veces por el mismo producto es sencillamente estafar al cliente, que luego se quejará esa misma industria que el cliente ya no compra, pero cuando le hemos vendido una y otra vez lo mismo y el cliente se cansa entonces es que es un desagradecido, lo quiere todo gratis. no apoya a la industria, etc. ¿esto ya lo hemos oído, verdad?
Por último, los jóvenes japoneses son tremendamente modistas (o trendies si queremos utilizar el anglicismo) y lo que hoy está de moda mañana puede no estarlo. Y además, ocurre que cuando algo no pasa de una a otra generación se pierde, y hay cosas que ya no vuelven, como ha ocurrido en España donde la gente joven simplemente ya no va a pagar por música en formato físico. Y ojo, que parece que el momento en que ese pedazo de plástico redondo que cuesta una pasta empieza a verse obsoleto está llegando.
Además, y vuelvo a las similitudes con la España de hace unos años, esto es exactamente lo mismo que el elepé de grandes éxitos por Navidades, esa no es una industria cultural y donde lo que importa es el artista, eso es un triste sacacuartos que pertenece a una época determinada y a una moda determinada, y cuando se acabe los japoneses seguirán consumiendo música, que para eso son los mejores fans del mundo, y pagando por Cheap Trick, Michael Jackson, o por artistas japoneses de verdad como X-Japan, Merzbow o Envy. Y los discos y el merchandising de las AKB48 acabarán en el mismo lugar que los CDs de la primera edición de Operación Triunfo.

 

4.- Los japoneses nunca se han bajado música de forma gratuita mediante compartir archivos. y aunque algún figura lo atribuye a que las leyes han sido severas con ese tema, la realidad es que no han bajado primero porque utilizan mucho menos el PC que en Occidente, y su forma de acceder a Internet ha sido en muchos casos el móvil antes que el PC. Y segundo porque ellos ya tenían un mercado paralelo que era el alquiler de música, que en Japón sí que ha estado permitido y que en 2010 seguía existiendo, y un muy saludable mercado de segunda mano, con muchísima oferta.

5.- La música digital está todavía en pañales. No ha habido mercado, es decir, que ese aislamiento del resto del mundo ha mantenido la industria del formato físico en pie y un carísimo download legal; pero claro, sólo es cuestión de tiempo el que llegue el streaming en condiciones y que los japos se lancen en sus brazos, y por varias razones de peso: en primer lugar, porque son un país tecnológicamente muy avanzado, el móvil como ya hemos comentado es todavía más importante que aquí, y el streaming está hecho para ser consumido en dispositivos móviles, y ahí desde luego en Japón van a arrasar. Y en segundo lugar por un tema demográfico: en Japón hay poco espacio en general, las casas son muy pequeñas, y en cuanto vean la posibilidad de no acumular más soportes físicos se van a lanzar de cabeza al streaming.

Seamos positivos, la música seguirá disfrutando de gran popularidad en Japón: los servicios de streaming, que parecen tener problemas para cobrar 10$ de media mensual para que la gente los consuma porque parece demasiado caro, no tendrán problemas en cobrar 20-25$ a los japoneses. Los japoneses también nos siguen enseñando que se puede pagar por formatos físicos mientras estos aporten valor y sean diferenciales, y no pretendan cobrarte 18€ por un CD en caja de plástico sin letras; seguirán teniendo coleccionistas que paguen más que nadie por los formatos físicos que queden en pie, particularmente el vinilo y las ediciones limitadas; y sobre todo seguirán siendo los mejores fans de música del mundo.

¡Qué lástima!, ya no compramos el CD de grandes éxitos por Navidad

Pues voy a seguir hablando de la venta de música y de la famosa caída de las ventas de música grabada, aunque entretanto han salido también datos de la música en directo que ahondan más en la situación de crisis que vive la industria musical y cultural de este país. Y lo voy a hacer con sólo una reflexión más al respecto: en este país siempre se ha comprado muy poca música, música de la de verdad. Es lo que yo llamo que ya no compramos el CD de grandes éxitos por Navidad. Las cifras de finales de los 90 y principios de milenio están infladas fundamentalmente por 2 razones:

- Desde la popularización del CD (pongamos que principios de los 90), gran parte de la música que se vendió en CD no era sino convertir en digital música que mucha gente ya poseíamos en los anteriores formatos, vinilo y cassette. Supongo que resulta imposible realizar un cálculo en este sentido, pero ¿cuántos no hemos comprado en CD un álbum que ya teníamos ya en alguno de los formatos anteriores? Muchísimos… el 20 o el 30% del mercado era volver a vender lo que ya se había vendido durante las 2 décadas anteriores. Y lo mismo ocurrió con el DVD, ¿cuántas veces no hemos comprado un DVD del cuál tuvimos el VHS en su momento? Y lo mejor es que la industria del cine todavía intentó repetir la jugada con ese formato que ha casi nadie le ha interesado que es el blu-ray y que yo siempre digo que murió incluso antes de nacer.
Y como vemos, es el modelo que sigue utilizando la industria hoy en día, con todas las re-ediciones más o menos deluxe, la re-edición en vinilo, normalmente de alto gramaje de todos esos álbumes que no llegaron a salir en vinilo en los 90s y los 2000s… en fin, al final lo único que se consigue es que los pocos que compramos nos cansemos de pagar 2, 3 ó 4 veces por la misma cosa.

- En España, el público en general nunca compró música, y lo digo por experiencia. Yo era visitante frecuente a mediados de los 90s y a partir del 2000 todavía más, de muchas tiendas del centro de Madrid. Y he pasado muchísimas horas en los Madrid Rock, sobre todo en el de Gran Vía, que fue la última en cerrar. Y a Madrid Rock ya a mediados de los 90 iba muy poca gente a comprar música; se compraba música una vez al año, que era en Navidad. Y de esa famosa industria de venta de formatos físicos de los 80s y los 90s, gran parte de ella era como los juguetes, se concentraba en Navidades, que era cuando el tío, la tía o la abuela se turnaban para regalar el perfume, la corbata y el elepé o más tarde el CD. Sólo hay que echar un vistazo por ejemplo a esta lista de ventas del año 90 para ver que la primera y la última semana del año, donde se concentraban las ventas, está llena de recopilatorios, grandes éxitos, etc… es decir, los discos que siempre ha comprado la gente que no compra música, el producto de usar y tirar; aquellos CDs y LPs que siempre han poblado las cubetas de los saldos o de las tiendas de segunda mano…

Y por supuesto sin entrar demasiado en el tema de precios, porque claro, recordemos, en aquella época la industria pasó de cobrar algo más de 1000 pesetas o como mucho 1500 por un elepé, a un precio de 2000-2500 por un CD, cuando gran parte de los gastos continuaban siendo los mismos e incluso algunos críticos (espacio en tienda, logística) deberían haber propiciado un coste menor por parte del CD.

En fin, que al final, una industria que no se preocupaba por el consumidor, ni, no nos engañemos, por la cultura; sino por el formato, el número de copias, etc. de pronto ve que el medio físico, por los avances tecnológicos deja de ser clave, ¿y con qué se queda? Con lo que tienen ahora, NADA.

Nadie compra discos

Y bien, Promusicae, que es la empresa que se encarga de hacer las lista de éxitos en este país, ha dado a conocer en su informe de hace unos días los números finales de 2013, que van en línea de los que publicaron a mediados del pasado año y que ya comenté en su momento. Decir “en línea” es algo optimista, pues han ido a peor, pero veamos porqué nadie compra discos.

En su momento ya comenté qué me parecían los datos, pero ahora quiero ahondar en algunas aspectos que considero importantes:

1.- En España en 2001, año récord, se vendieron 626 millones de euros de música grabada, y de ahí caída en picado a los 71 millones actuales, a los que hay que sumar algo menos de 50 millones de euros de ventas en formato digital, que incluye también suscripciones de streaming.
Y bien, lo primero de todo es recordarle a la industria que la gente no compra música sencillamente porque… ¡no hay dónde comprar música!. Queda alguna tienda especializada pequeña, algunas tiendas de segunda mano y algún sitio como FNAC, que reduce su oferta de música en formato físico cada vez más, igual que dentro de poco le tocará hacer con los libros, que encima ocupan más. Algo similar ocurre en Media Markt, y ya no hablamos de sitios como Carrefour… El Corte Inglés sigue manteniendo bastante espacio para música, aunque supongo que no saben ni lo que venden, ni lo que tienen… Ya hablamos que quizás Amazon España sí esté incluido, pero que le pregunten a Play.com cuántos cientos de CDs manda a España a diario, y son más que los vendidos en toda España ese día.

2.- Por cierto, ¿no sería el año de Operación Triunfo? jajaja… que se dedicaron a explotar la gallina de los huevos de oro… los CDs aquellos que sacaban cada semana deben de ser uno de los productor de usar y tirar más vendidos de la historia de la música… ¿alguien que se gastara sus 2.500 pesetas de entonces todavía escucha aquello?… ¿qué usos se habrán dado a esos CDs?… frisbee, repelente de abejas y otros insectos, posavasos…

3.- Me he leído el informe de Promusicae y está tan mal hecho y es tan vago y tan cutre, que resulta complicado hacer un análisis medio-serio del mismo. Porque una de las cosas que me ha llamado la atención es: ¿de dónde vienen los datos?, ¿de las tiendas, físicas y online, dónde todavía se vende música?, ¿de las discográficas?, ¿hablan de sell-in, es decir, lo que las distribuidoras venden al canal, o hablan de sell-out, lo que las tiendas venden a los compradores de música? Porque parece que si los datos los aportan las compañías, la situación podría ser peor, puesto que no cuenta con todo el stock en tiendas. Y otra de las cosas que me ha llamado la atención es: ¿son solamente esas pocas compañías multinacionales las que aportan datos?, porque entonces apañados vamos, si es que consideramos que ese es el mercado… porque el mercado cada vez está más atomizado, y los CDs y sobre todo los vinilos son patrimonio de sellos independientes.

4.- Y hablando de vinilos, y leyendo el informe, parece que Promusicae esté decepcionado con el comportamiento de las ventas de vinilos, que seguro que esperaban que fuera la nueva gallina de los huevos de oro, cuando además, como he dicho, los vinilos sobre todo se compran en conciertos, o en pequeñas distribuidoras. Tanto en USA como en otros países los vinilos creciendo a doble dígito y aquí pues se venden unos pocos más que el año anterior.

5.- Y sólo una cosa más: recordemos el daño que ha hecho la SGAE a este país, y creo que no soy el único que intento comprar música, y en general cualquier producto que pase a través de dicha asociación de autores, en cualquier otro país que no sea España… lo siento, es lo que ocurre cuando les da por insultar a sus clientes.

Otro día hablamos de otro tema del que por supuesto Promusicae no habla, y son los precios de la música que se manejan en España comparados con otros países, sobre todo Reino Unido, y vemos otra poderosa razón más de porqué no se vende música…