Turismo musical

Turismo Musical

 

A raíz de un informe de UK Music, que es la organización que representa y hace lobby a favor de la industria de la música en directo en el Reino Unido, he querido hoy hablar del turismo musical, es decir, aquel cuyo objetivo principal es asistir a algún concierto o festival, y del que debo reconocer ser bastante asiduo.

El informe, titulado “Wish You Were Here”, como el conocido tema de Pink Floyd, habla de 3,1 billones de libras, es decir, unos 4.000 millones de euros, gastados en turismo musical en el Reino Unido durante 2014, y son cifras que llevan creciendo año tras año. Esta cifra incluye tanto a británicos viajando por el país, lo que podríamos denominar turismo musical nacional, como a extranjeros viajando a las islas para presenciar música en vivo. Y de estos últimos aporta unas cifras impresionantes: 546.000 visitantes, a una media de 751 libras de gasto por persona. Y es que la industria de la música en vivo aporta más de 38.000 puestos de trabajo a tiempo completo en el Reino Unido, país que hay que reconocer que cuenta con la más reconocida escena musical del directo en toda Europa, en casi cualquier género musical del que hablemos.

Sin dudas esos números se ven facilitados por los grandes festivales que tienen lugar en las islas durante todos el verano, y en los que los británicos fueron pioneros: desde los absolutamente míticos como Glastonbury o Reading, a algunos más nuevos que van naciendo y creciendo; y cómo no, a la gran cantidad de salas que programan música en directo a lo largo y ancho de su geografía, y no sólo en Londres. Curiosamente hace poco leía que YouTube, ¡cómo no, la tecnología!, estaba matando la música en directo. No hablaba tanto de asistencia a conciertos, sino a que hoy en día hay muchos artistas con un éxito descomunal sin haber tocado en directo en una sola ocasión. Yo soy de los que pienso que la música en directo goza de buena salud, y que la razón por la que a veces algunos conciertos no presentan un aforo adecuado es más bien por exceso de oferta, tanto de música como de grupos del estilo, que porque la gente no quiera ir a ver a grupos en directo y prefiera quedarse en casa viendo YouTube. De hecho pienso que la retransmisión de todos estos conciertos en streaming (el de ayer de Metallica, la noche anterior a la Superbowl, sin ir más lejos) lo que hacen es llevar todavía a más gente a los conciertos a disfrutar de esa misma experiencia.

 

 

Hoy en día debo reconocer que al menos en los estilos de música que acostumbro a escuchar, y que son fundamentalmente sobre los que escribo aquí, Alemania, Bélgica y Holanda le han ganado la partida a UK, tanto por cantidad y calidad de artistas, logística y facilidades, y también porque suele resultar bastante más económico que las islas. Pero hoy en día nunca sabes dónde te puedes encontrar el siguiente festival o concierto, y siempre recordaré las caras de mis amigos cuando comenté de montar un viaje a Rumanía porque eran las únicas fechas europeas de los genios Agalloch. Porque sí, hay muchas razones para salir de España a hacer turismo musical, y no necesariamente tiene que ser a un festival gigante en Inglaterra o Alemania. Puede ser un único concierto en un fin de semana que te permita visitar una ciudad y disfrutar de ese grupo que por las razones que sean no acaba nunca de tocar en España o en tu ciudad. Es más, tiene casi más sentido el turismo musical para gente que no viva en grandes ciudades, puesto que además de que allí es todavía más complicado ver música en directo, a veces por poco dinero más uno puede ir a una capital o ciudad europea, visitarla y verse el concierto favorito sin necesidad de acudir como siempre a Madrid o Barcelona. Y precisamente muchas ciudades españolas quizás no tienen demasiadas salas de conciertos, pero sí aeropuertos más o menos cercanos desde los que volar a Europa principalmente.

No es que dentro de España no hagamos turismo musical nacional, lo que pasa es que al menos por ahora no he encontrado ningún estudio económico sobre el mismo. En nuestro país los grandes festivales comenzaron a mediados de los 90 (aquel primer Festimad con Rage Against the Machine y Smashing Pumpkins, el famoso Dr Music en medio de los Pirineos), y me gustaría reconocer que somos de los más viajeros cuando se trata del turismo musical, rara vez he acudido a festivales o conciertos fuera de España y no me he encontrado ningún compatriota. Dentro de España quizás el caso de turismo musical más claro haya sido el FIB de Benicassim, que a través de los años ha ido perdiendo adeptos nacionales para ir ganando muchos más fans de fuera, particularmente británicos, atraídos por el proverbial sol, playa y alcohol al que en este caso se ha sumado la música a base de carteles espectaculares y que han situado a la localidad castellonense en el mapa de la música en directo. Creo que de todas formas es algo que España no ha conseguido explotar en toda su extensión, particularmente fuera de la época de verano, que por clima seríamos de los pocos países europeos en donde se podrían montar festivales al aire libre durante el invierno (obviamente en determinadas partes de nuestra geografía, no en todas).

 

 

Para los menos aventurados, una buena alternativa la encontramos dentro de nuestra misma península, puesto que Portugal tiene hoy en día una oferta musical excepcional dentro del tamaño del país, tanto de festivales como de conciertos en salas; y si a la cercanía el idioma, ya que casi todos los portugueses al menos chapurrean español, le añadimos los precios, tanto de la entrada como de los demás gastos aparejados (alojamiento, comida) nos encontramos con una buenísima opción y una gran excusa para visitar a nuestros vecinos portugueses.

Puedo sentirme afortunado de haber estado viajando casi 20 años ya a distintos festivales por toda Europa, que es casi el comienzo de casi cualquier turista musical; de ahí pasé a planes similares a los ya comentados, fines de semana más o menos largos viajando a destinos europeos para acontecimientos muy especiales, hasta llegar a incluso irme a Barcelona o Londres a mediodía y volver en el primer avión de la mañana siguiente y dormir en mi cama (como continuación a la cabezadita del avión). Y por supuesto cada vez que viajo, imprescindible intentar por lo menos hacerlo coincidir con algún acontecimiento musical relevante.

En cualquier caso y gracias a Internet hoy en día es fácil estar al tanto de toda la gira europea de cualquier artista (bien en su web o su Facebook o en sitios especializados como last.fm o Bandsintown), conseguir boletos de forma más o menos sencilla, y plantarse en cualquier ciudad europea y a disfrutar. Y si no tenemos tiempo o no somos capaces de cuadrarlo, siempre hay agencias que montan viajes organizados o incluso que te planifican cualquier viaje, incluyendo de turismo musical.

 

Artesanos de la autoproducción: La Broma Negra

 

La Broma Negra - Artesanos de la Autoproduccion

 

Hoy tengo el placer de hablar y presentar a este grupo con 25 años de historia a sus espaldas llamados La Broma Negra. Y la verdad es que considero una broma que tras semejante cantidad de años (con parón de más de 10 años incluido, eso sí), sea un grupo tan absolutamente desconocido, pero es verdad que ellos también han contribuido a ello. Para hacerse una idea, y teniendo 8 álbumes publicados, ni siquiera estaban creados en la base de datos de esa maravilla que es Discogs, así que dado que he adquirido buena parte de su discografía últimamente, me tocó crearlos.
Estos tíos (el núcleo del grupo, que son su cantante Carlos Caballero y su guitarrista Álex Gómez ) comenzaron a principio de los 90 haciendo un hard rock de corte comercial y con un look parecido a los The Cult de la época cantando en castellano, lo que quizás también les colocaba cerca de unos Héroes del Silencio.

 

 

Si habría algo que yo destacaría de esos primeros discos, que suenan frescos hoy en día, son las buenísimas letras de Caballero, una constante que se mantiene en el día de hoy. Con poca suerte, porque debían haber triunfado, y tras la publicación de dos grandes discos de hard rock que seguía las líneas de los grupos anteriormente mencionados, el grupo decide tomarse un descanso de 11 años, para volver en 2007 con “Envenenador de Manzanas” un disco que mezclaba rock con electrónica. A este seguiría otra buen álbum titulado “Cómo Aprendí a Amar a un Cocinero” y es tras este cuando viene el gran cambio, y es que el grupo publica “Las Joyas de la Princesa”, que no es sino una recopilación de temas incluidos en estos dos últimos álbumes completamente rehechos en formato totalmente electrónico. No se trata del típico álbum de remixes, sino de un cambio absoluto de hacer música rock a la música electrónica. Quiero pensar que tomando esa decisión el grupo perdió parte de su base de fans, cualquiera que esa fuera.

 

 

Y desde entonces han publicado tres discos con una muy buena regularidad y en realidad este es el grupo que yo he conocido y me encanta, aún reconociendo la calidad de sus álbumes antiguos con su sonido de entonces, que es otro estilo que me gusta mucho. Así pues, lo que podemos encontrar aquí son grandes melodías y enormes letras, todo aderezado con la inconfundible voz de Caballero haciendo de este cóctel una especie de Joan Manuel Serrat o Enrique Bunbury pasado por el synth con guitarras y atmósferas oscuras. Es un grupo que no se parece a nada ni a nadie, quizás una banda ochentera que hubiera descubierto electrónica más moderna y con un letrista que deja en ridículo al 90% de los compositores de este país, de cualquier estilo de música. Ahora el problema es el de siempre: como vender esta música o por lo menos llegar a tu potencial público. Y no se puede decir que no lo estén intentando, pues la cantidad de videoclips oficiales publicados en YouTube es enorme, no así el presupuesto destinado a cada uno de ellos, como es lógico. Además se puede escuchar gran parte de su discográfía en Spotify y en su Bandcamp, así que por ese lado están haciendo las cosas muy bien. No les ayuda el hecho de hacer una música tan particular, porque sí, deberían llegar a muy diferentes públicos, pero también te puede ocurrir que quedes como una rareza en medio de ningún lado y sólo conocidos y adorados por una minoría, que me temo que es su caso. Otra cosa sería que consiguieran colarse de teloneros de, por ejemplo, alguien como Mónica Naranjo, que tiene un público muy variado y que últimamente mezcla, de manera muy acertada a mi parecer, electrónica con rock más o menos duro.

 

 

Hace un par de semanas, La Broma Negra presentaba su reciente obra, “Amigos, Temo que Ya no Estemos en la Tierra” en Madrid. Y me encontré con una gran sorpresa, y fue un grupo con un directo sólido a prueba de bombas. Al duo fundador se les añade ahora una percusionista de look gótico y con la mitad de años que ellos, y un mago de las teclas, que gracias en parte a su forma de colocar su instrumento a la vista del público, mostró un trabajo soberbio y extenuante a los teclados. Dos horas de concierto en las que Caballero estuvo escandalosamente inspirado a la voz, y en las que repasaron tanto el disco que presentaban, como de forma extensa los dos anteriores “Déjanos la Luz Encendida” y “Desilusiones de Grandeza”; aunque en línea con lo que comentó Caballero “La Broma Negra no hace bises” no tocaron su canción para mí más comercial, “Las Chicas de El Corte Inglés”, y vuelvo al principio, esto parece ser la tónica del grupo, ir a su bola, hacer música comercial sin resultar comerciales, lo cuál me parece perfecto, y que por muchos años sigan regalándonos grandiosos temas estos artesanos de la producción, como a ellos mismos les gusta denominarse.

 

La explosión del synthwave

Retro Synthwave Perturbator

 

La entrada de hoy está dedicada a un movimiento musical que lleva un tiempo emergiendo desde el underground y que está dando lugar a la explosión de un nuevo estilo que podemos denominar synthwave, pero al que se le conoce también con muchos otras denominaciones diferentes: darksynth, retro futuristic, synth soundtrack, futuresynth, retro synthwave, outrun (traducido como “música de persecución”), etc. Y bien, ¿de qué hablamos en esta ocasión? Pues de música electrónica, en la mayor parte de los casos instrumental, que tiene su origen en los 80s en dos vertientes: por un lado la musical, puesto que la música está compuesta a base de emuladores de sintetizadores antiguos; por el otro lado, la estética también es decididamente retro, en las portadas, en los videos de YouTube, en el poco merchandising disponible. Al final todo viene a ser como meter en una coctelera a Jan Hammer, Jean Michel Jarre, la música y estética de Blade Runner, algo de manga japonés, un poco de Miami Vice y las máquinas de videojuegos de los 80s, bien de coches o de destrucción.

¿De dónde ha salido todo esto? Pues básicamente de dónde sale ahora muchísima de la nueva música aunque esta tenga ese aire retro: de los ordenadores de individuos dedicando muchas horas de su tiempo a aprender como manejar el software que hace posible crear esta música. ¿Y dónde se encuentra esa escena? Pues como ocurre hoy en día con muchos de estos movimientos, esta es una escena global, con los artistas (en este caso denominados productores) diseminados por todo el planeta; no podemos hablar que esté concentrado en algunos países o incluso continente, puesto que hay productores en Estados Unidos, Europa y Asia (y no sólo en Japón como inicialmente yo podría imaginar). Si tuviera que hablar de un epicentro probablemente se trataría de Francia, puesto que ahí es dónde parece que el número de artistas y su importancia está creciendo exponencialmente. ¿Y cómo se ha propagado esta fiebre por este estilo? Pues por los canales habituales: YouTube, plagado de cutre-videos con aire ochentero; Bandcamp, con infinitas bandas y sellos que tan sólo publican su música en esta plataforma; y tratándose de electrónica, también Soundcloud contiene bastante música synthwave; y luego por supuesto los gigantes Spotify, Apple Music, y demás servicios de streaming también la distribuyen. Y fuera de los canales puramente musicales, a través de los videojuegos, que la incluyen en muchos casos como banda sonora de los mismos; y de los propios gamers, que han hecho de esta música uno de sus estilos preferidos.

 

 

¿Y el formato físico que tanto nos gusta a algunos? Pues por ahora ciertamente escaso, ya que en muchos casos tanto artistas como sellos prefieren utilizar exclusivamente Bandcamp para la distribución digital. Si bien hay algún sello como TeleFuture, que produce y distribuye en CD a sus artistas, y algún otro productor ha publicado sus trabajos en CD o incluso en vinilo. Pero todo cambió hace unos meses con la entrada del sello Blood Music en escena. Este es el sello especializado en metal que ha publicado algunos de los proyectos más ambiciosos en el underground metalero y han entrado en el synthwave como sólo su dueño sabe hacerlo, por la puerta grande. Así, en los últimos meses han re-editado toda la discografía de Perturbator, al que han convertido en una de las caras reconocibles del género, y publicado otros álbumes de gran calidad como el “The Wrath of Code” de Dan Terminus, quizás mi álbum favorito de lo que llevo escuchado de esta música, o el “Behemoth” de GosT. Y como siempre tratándose de Blood Music, el proyecto ha sido a lo grande: digipacks para los CDs, vinilos de color super-limitados, incluyendo algunos que brillan en la oscuridad (“glow in the dark” en el argot), y que se han agotado al poco tiempo de ponerse a la venta, a 30€ + gastos de envío cada uno. NewRetroWave, que es una de los sitios de Internet alrededor de los cuáles gira esta escena, con su combinación de blog, canal de Youtube, juegos y tienda, ha publicado en los últimos meses su primer recopilatorio en vinilo, que se ha agotado al poco de ponerse a la venta, pese a no venderse en ninguna tienda sino únicamente online.

 

 

¿Y estos artistas actúan en directo o están todos los días detrás de sus ordenadores creando nuevos álbumes cada mes?
Pues precisamente ha sido también Blood Music la que hasta el momento ha lanzado uno de los festivales más exitosos de synthwave, este pasado verano en Helsinki, donde viajó gente de toda Europa para disfrutar del “directo” de los tres artistas de synthwave de la casa. Y al parecer ya hay planes de repetir el evento en París en Marzo, teniendo además en cuenta que Perturbator (nombre real: James Kent, hijo del periodista británico Nick Kent, conocido en los 70s y los 80s por sus artículos para New Musical Express) y Dan Terminus son franceses. También parece que en Rusia hay hambre de este tipo de música, puesto que en YouTube hay recogidas algunas actuaciones en directo, y tiene cierto sentido puesto que un país enorme y con un clima como este consume mucha música a través de Internet (el post-rock es también uno de los géneros emergentes en Rusia, algo tienen los rusos con la música instrumental). En cualquier caso, lo del directo hay que tomarlo dentro del contexto de música electrónica, similar a lo que hacen los DJs más conocidos.

Es interesante cómo estos movimientos, que antiguamente habrían quedado relegados a los ordenadores y cassettes (por supuesto otro de los formatos favoritos del género) de sus creadores, gracias a Internet y al efecto red pueden convertirse en fenómenos globales, y desde luego la combinación de música electrónica, los elementos ochenteros, que en muchos casos siguen trayendo buenos recuerdos a aquellos que tuvimos la suerte de vivir por lo menos parte de aquella época, y el auge de los videojuegos, garantizan que esta música tiene mucho futuro por delante. Y que con un marketing adecuado, sin necesidad de llegar al hype que acompaña todo lo que rodea a Perturbator y a Blood Music en general, se pueden conseguir muy buenos resultados. Supongo que además esto estará llegando a los clubes de todo el mundo mezclado con música ochentera, industrial y con sus claros lazos con el metal, con el comparte parte de su imagenería (y no sólo eso, Perturbator aparece en muchos casos con camisetas de grupos de black metal y parece que es además guitarrista), no es de extrañar que el género siga ganando adeptos. Esperemos que en algún momento esto llegue también a España puesto que por ahora no he conseguido encontrar artistas patrios y siempre es interesante empezar a desarrollar alguna escena local, y no será porque la música electrónica en general no esté firmemente implantada por aquí.

Y para finalizar, la perfecta mezcla de synthwave y metal:

 

La difícil sustitución del iPod Classic y del scrobbling

iPod_Classic

Hace un par de meses tuve problemas con mi viejo iPod Classic, y puesto que Apple hace ya tiempo que decidió dejar de lado los reproductores de música de alta capacidad, tuve que pasar por el dilema de la sustitución del iPod Classic, y sopesé todas las alternativas, que a continuación expongo:
– utilizar el móvil: a pesar de que habitualmente llevo dos móviles iPhone (el personal y el de trabajo) no era buena idea, sobre todo por la insuficiente capacidad, algunos problemas de batería, etc. Y porque seamos sinceros, el móvil está más bien hecho para disfrutar de un Spotify o de un Apple Music y no para estar metiendo y sacando mp3 todo el rato, porque además iTunes no es la plataforma más sencilla del mundo.
– gama iPod actual: no se ajusta a mis necesidades, puesto que los modelos más asequibles (Nano, Shuffle) no me valen por capacidad; y los iPod Touch no tienen sentido, por precio y porque básicamente son iPhones sin teléfono, y para eso tengo ya dos iPhones.
– otros fabricantes: realmente casi ninguna marca mantiene en su portfolio de productos algo parecido a un iPod Classic, puesto que incluso el mayor rival de Apple durante estos últimos años, Samsung, también ha eliminado su reproductor de música hace relativamente poco.
– ví también que hoy en día existen opciones a muy buen precio de reproductores de mp3 con una capacidad bastante aceptable, para aquellos que sólo queremos escuchar música. Mi problema: ninguno tiene software que permita hacer scrobbling, y es que en mi caso no se trata solamente de escuchar música, sino disponer de detalladas estadísticas de qué escucho, y para ello es necesario que el cacharro en cuestión no sea únicamente reproductor de música sino que tenga posibilidades de incorporar software de terceros como el famoso scrobbler de last.fm.
Por un momento estuve incluso pensando en comprarme el Walkman de Sony, porque es probablemente de lo mejor que hay hoy en día como reproductor, y hubiera sido un deja-vú total comprar un Walkman en 2015, pero no permite incorporar el scrobbler, así que mi gozo en un pozo.
– entonces me pasé a la alta resolución, que para mí al menos era una gran desconocida hasta entonces. Y como en todo, una vez que empiezas a rascar, encuentras un mundo entero con todas sus ramificaciones. El resumen es: hay un nicho de aficionados a la música que necesitan y gustan de escuchar la música en alta resolución, y para ellos hay una serie de aparatos portátiles a medida. Empezando por el PonoPlayer de Neil Young que primeramente salió por Kickstarter (y que no es sólo un aparato, sino también un servicio como PonoMusic), pasando por el modelo de Sony, que efectivamente es un Walkman con un precio absolutamente desorbitado, hasta llegar a lo que yo considero son lo más parecidos al sustituto natural del iPod, y que son marcas como FiiO o iBasso. En muchos casos se trata de marcas chinas pero de gran calidad, tanto de acabados como de software. Con una gran capacidad puesto que los archivos en alta resolución son mucho mayores que los tradicionales mp3, lo interesante es que esta capacidad puede además aumentarse mediante tarjetas de memoria. Y bueno, ya estaba más o menos convencido de adquirir uno de estos cacharros hasta que me tocó investigar la parte de integración con last.fm y pude leer que, pese a las muchas peticiones de usuarios en ese sentido, hasta el momento no había esa integración. Para todo lo relacionado con la alta resolución recomiendo la lectura de este blog que a mí desde luego me ayudó mucho (y en la cuál acabo de ver una entrada reciente similar a esta mía jeje).

Así pues, habiendo descartado todo lo nuevo, quedaba otra alternativa y es mi buen amigo eBay. Es decir, mucha gente tenía iPods Classics e incluso quizás habría algunos nuevos, puesto que cuando Apple anunció que ya no fabricaría más, los estuvo comercializando todavía durante un poco de tiempo, lo mismo que sus resellers, y si hubiera hecho lo que tenía que haber pensado que era comprar uno de repuesto entonces, ahora no estaríamos en estas, pero en fin… Pues bien, ningún chollo en eBay: aquellos que tienen iPods Classics sin estrenar los venden a precio de oro, y los de segunda mano tampoco es que sean ninguna ganga en eBay. Así pues un mercado secundario que está funcionando la mar de bien, por si alguien tiene algún iPod Classic cogiendo polvo en casa.

Última opción, que parece que hoy en día nunca nos acordamos de ella: reparar mi iPod Classic. Y mira por donde, y como por otra parte también es lógico, también aquí hay un mercado emergente, puesto que ya no solamente por lo de last.fm, pero hay mucha gente que tiene ya sus librerías sincronizadas y todo montado alrededor de su iPod Classic, no ha conocido otra cosa, y quiere continuar con él, entre otras cosas porque la alta resolución tampoco va con ellos.
En mi caso, después de mirar y descartar el hacerlo yo mismo (que se puede con maña y con tutoriales de YouTube), puedo ahora recomendar este sitio y se nota que tienen bastante experiencia con los Classics, puesto que ofrecen incluso varias opciones de reparación en función del problema y efectivamente la mía ya la tenían muy trabajada. Lo dicho, servicio de reparación al carrito de la compra, pago fácil con PayPal y a esperar a que lo recojan, servicio impecable y iPod a pleno rendimiento de nuevo (como siempre, comentar que no tengo nada que ver con esta gente, y pagué el servicio como todo el mundo, simplemente me permito recomendarles).

De todas formas habrá que estar muy atentos porque en el momento en que los FiiO y demás conecten sus aparatos a Internet (ese es el tema para conseguir meter todo tipo de software), podemos vivir un nuevo paso adelante en la música portátil, dentro de lo que se conoce como Internet of Things.

Un genio del humor llamado Weird Al Yankovic

Weird_Al_Yankovic_Mandatory_Fun

Creo que después de su actuación en los premios Emmy y su número uno en las listas de éxitos del Billboard de hace unas semanas es bueno hablar de un genio del humor llamado Weird Al Yankovic.

Vamos en primer lugar con la parte del éxito musical, porque hacía más de 50 años que un álbum definido como comedia no conseguía alcanzar el puesto más alto de la lista americana de éxitos. ¿Y cómo lo ha conseguido el amigo Yankovic? Pues como se suele conseguir esta hazaña hoy en día, con una campaña de comunicación muy potente pre-lanzamiento del álbum para que la semana de su salida al mercado se corone como número uno. Y hoy en día dicha campaña de comunicación tiene que conseguir convertirse en viral en las redes sociales, y así fue con este “Mandatory Fun”, apoyado hasta con 8 videos estrenados en diversos sitios los días anteriores a su lanzamiento.

¿Es todo cuestión de marketing? Por supuesto que no, es cuestión de talento, pura y simplemente, y de conectar con el público. Weird Al no es la última estrellita salida de programa de descubrimiento de talentos, él lleva más de 30 años en esto demostrando ingenio, humor y capacidad de entretener a raudales.

Yankovic empezó siendo conocido para el gran público a mediados de los 80s con su adaptación cómica del clásico de Michael Jackson “Beat It” al que rebautizó como “Eat It” en un espectacular video, pero que como en el caso de Jacko, fue con su siguiente adaptación, la de “Bad” en “Fat” cuando convirtió ese videoclip en un clásico. Ya hablé en un post anterior sobre los videoclips de “Bad”, ahora es el momento de disfrutar de este otro clásico, que no tiene nada que envidiar en cuanto a medios y a novedad a algunas de las obras de Jackson.

 

 

Fue este el primer videoclip en el cuál se conoció a Yankovic en nuestro país, aunque no tanto su nombre sino por “el tío del videoclip de Fat, la parodia de Bad”. Y de un clásico de los 80s a un clásico de los 90s, porque si arrollador fue el éxito de “Fat”, no menos lo fue su versión del himno del grunge por excelencia, ese “Smells Like Teen Spirit” convertido por obra y gracia del genio en “Smells Like Nirvana”, una absoluta genialidad que personalmente he visto muchas más veces que el video original. Todos los elementos del video de la banda de Cobain, Grohl y Novoselic están presentes pasados por el filtro del humor de Yankovic.

 

 

Su siguiente éxito fue “Amish Paradise”, una nueva parodia, en este caso del one hit wonder de Coolio “Gangsta’s Paradise”, y un video espectacular que mezcla dos películas, “Mentes Peligrosas” con Michelle Pfeiffer, en cuya banda sonora aparecía la canción de Coolio; y “Único Testigo”, la mejor descripción que se ha hecho del modo de vida de la comunidad amish.

 

 

Todos estos videoclips aparecieron recopilados en “The Ultimate Video Collection”, un muy recomendable DVD que reunía sus grandes interpretaciones hasta ese momento (fue publicado en 2003) y es el típico artefacto que yo utilizaba para amenizar las fiestas en mi casa y que con la ayuda de los subtítulos y el correspondiente alcohol, servían para convertir aquellas reuniones en un sinfín de risas y comentarios. Hoy en día todos esos vídeos se pueden encontrar en YouTube en el canal del propio “Weird Al”

Yankovic además es un artista muy polifacético, ya que la música es tan sólo una de las artes que cultiva. Así, tiene una amplia carrera como actor, normalmente en películas de humor y en las que a veces disfruta de un breve cameo en el cuál se interpreta a sí mismo, como en “Agárralo Como Puedas”, en cuya secuela, la 2 1/2, también participó. Y es que no hay nada mejor que estar viendo una película divertida y que de pronto el carismático Al aparezca en pantalla durante unos segundos o minutos haciendo de sí mismo. Además de esto, Weird Al mantiene una especial relación con otro de los mayores éxitos de la televisión, hablamos de la familia más popular de Springfield, los Simpson. Y es que además de aparecer como invitado en algún capítulo y poner voces, “Weird Al” va a estar presente en el gran evento que los creadores de los Simpson están preparando para dentro de un par de semanas en Hollywood con ocasión del 25º aniversario de la familia.

Y volvamos al principio del post, y disfrutemos una vez más con el humor de Yankovic en la reciente entrega de los premios Emmy con una segunda parte de la actuación dedicada a la serie de la que ya hemos hablado en muchas ocasiones y para mí, desde ya, una actuación que pasará a la historia de la cultura popular de nuestra época.

 

Cualquiera puede aprender música

En un blog donde música y tecnología confluyen, creo que es buen momento de hablar de un movimiento tecnológico que lleva camino de convertirse en revolución, y que puede tener un enorme efecto en la música, en muchas de sus vertientes; me refiero a la forma de acceder al conocimiento, que significa que cualquiera puede aprender música con los mejores maestros.

Veamos primero ese movimiento, que es el de la educación abierta, y cuya popularidad no para de crecer actualmente gracias a los llamados MOOC (Massive Open Online Courses – cursos masivos abiertos online). Podría hablar largo y tendido sobre MOOCs, pero lo mejor es ver un par de vídeos procedentes de charlas TED, por parte de los fundadores de dos de las mayores plataformas, y que desde mi punto de vista son imprescindibles para entender el futuro a nivel educativo de la humanidad.

Salman Khan, fundador de Khan Academy:

 

Y en segundo lugar, esta charla de la co-fundadora de Coursera, Daphne Koller, la encuentro especialmente inspiradora:

 

Aquí tenemos una nueva demostración de cómo la tecnología está cambiando el mundo, y cómo desde un concepto ya maduro como es el e-learning, hemos pasado a disponer de gran cantidad de material de aprendizaje online (imprescindible la iniciativa de OpenCourseWare del MIT http://ocw.mit.edu/index.htm ) totalmente gratuito.

Y bien, ¿cómo afecta toda esta revolución a la música y a su aprendizaje?. Pues de muchas formas: el tradicional e-learning había dado ya paso hace tiempo en el espectro musical a fenómenos como las clases de cualquier instrumento a través de YouTube, haciendo que cualquier estudiante pudiera tener acceso a los mejores profesores o a grandes clinics, pero eso sí, en muchos casos pasando por la correspondiente caja, normalmente vía PayPal. Pero eso ya era una gran diferencia versus las tradicionales academias musicales, al típico profesor particular que va a dar clase a casa o al que acudes a su estudio, etc. Y de todas formas siempre hemos tenido la alternativa más económica, que es el auto-aprendizaje, y que hoy en día hace que cualquiera pueda aprender a tocar un instrumento en base a vídeos tutoriales gratuitos de YouTube, por ejemplo. Por supuesto, no es lo mismo; el auto-aprendizaje requiere de mucha disciplina, y los buenos profesores de música, que consigan motivar y estimular al alumno, que le ayuden a desarrollar sus habilidades, que le ayuden a mejorar, comprender, siempre serán enormemente valorados. Pero esto es igual que para el MIT cuando decidió poner todo su conocimiento online, ¿cuál es la gran diferencia?. Sus profesores, su campus, los compañeros, la experiencia… es decir, es una alternativa, sobre todo para aquellos que ni siquiera pueden elegir, pero no es exactamente lo mismo.

De las dos plataformas que he mencionado antes, Khan Academy está más orientada al público infantil y juvenil, y estoy deseando que mis propios hijos comiencen a estudiar por ejemplo matemáticas para ver cómo ésta y muchas otras herramientas les pueden ayudar en su aprendizaje, y cuál será el rol que jueguen sus profesores en todo el proceso. Coursera está más enfocada a la educación superior, y aquí es donde me quiero detener en la parte musical. Coursera ofrece por ejemplo algunas clases del Berklee College of Music, una de las más reputadas instituciones en la enseñanza de la música moderna que hace que por ejemplo cualquiera pueda estudiar Improvisación en Jazz con Gary Burke, una institución la academia musical. O podemos tomar también un curso sobre Historia del Rock  o la Historia de los Beatles por la Universidad de Rochester

Y por supuesto, si hablamos de música electrónica, cuyo aprendizaje teóricamente debería ser más fácil, la propia Coursera tiene un curso de la Universidad de Rochester como alternativa a todas las apps como GarageBand y similares que permiten componer y aprender a componer música y la gran cantidad de vídeos en YouTube y en otras plataformas.

En fin, que los que hoy en día no tocamos ningún instrumento o componemos música es porque no queremos… o bien preferimos dedicar nuestro tiempo a otra cosa como escribir blogs 🙂

Michael Jackson y los videoclips de los singles de “Bad”

Ya sabemos que hoy en día vivimos en la era de las restricciones presupuestarias a nivel de promoción de la música, excepto para unos pocos artistas, y que pese a contar con un canal extraordinario de promoción como YouTube, parece que por el momento el videoclip no volverá a vivir la época dorada de los 80s y 90s representados por el despegue de la MTV. Y puede que haya más cantidad de videoclips que nunca, y que los artistas puedan hacerlos a través de sus fans, pero en este caso parece que hemos pasado de calidad a cantidad. Y bien, sirva esto para introducir el álbum con uno de los mayores presupuestos en videoclips de la historia, si no el que más, hablemos de Michael Jackson y los videoclips de los singles de “Bad”.

En este repaso de los videoclips de “Bad” vamos a ir siguiendo el orden del álbum en vez del orden cronológico de los vídeos, porque curiosamente el single que Jackson, Quincy Jones y Epic eligieron como primero no lo hizo acompañado de videoclip, este honor quedó reservado al tema título del álbum.

“Bad” es una de los videoclips más conocidos de la historia, hasta tal punto que incluso la grandiosa parodia de “Weird Al” Yankovic titulado “Fat” también es un videoclip muy conocido e incluso la versión de niños es fácilmente reconocible. Recuerdo en aquella época que se anunció que el programa musical de turno de la TV española iba a estrenar el video entero, que duraba más de 18 minutos, aunque posteriormente la versión que realmente correspondía con la longitud de la canción incluida en el disco lo dejaba en algo más de 4 minutos.

 

El siguiente tema en el álbum era “The Way You Make Me Feel”, que además fue el tercer single del álbum y donde de nuevo hay una versión más larga del videoclip en el que destacaba la aparición de la modelo Tatiana Thumbtzen, con la que durante algún tiempo se rumoreó que Jackson tuvo un affair.

 

“Speed Demon” ha sido siempre uno de los temas menos conocidos de “Bad”, fue el décimo y último single promocionado y el videoclip que lo acompañaba sirvió sobre todo para promocionar la película de Jackson “Moonwalker”, donde se vio por primera vez este divertido videoclip de dibujos animados.

 

“Liberian Girl”, con su característico spoken word en swahili del comienzo sí que era una canción bastante conocida del álbum, aunque sólo fue single en Europa y Australia, y el videoclip parece un “¿Quién es Quién” del Hollywood de la época, con Iman, Whoopi Goldberg, Steven Spielberg, el promotor del boxeo Don King con su característico afro, Paula Abdul, John Travolta, Dan Akroyd y un largo etcétera.

 

“Just Good Friends”, en la que colaboraba Stevie Wonder, fue el único tema que nunca fue publicado como single ni tuvo un videoclip, con eso está todo dicho, aunque ojo, hablamos de un álbum de un nivel tal en el que no sobra ni siquiera este tema.

“Another Part of Me” sí que es otro de los puntos fuertes del álbum aunque a punto estuvo de quedarse fuera de él, y el video de acompañamiento pertenece al Bad World Tour y cualquiera puede enseguida reconocer el famoso estadio londinense de Wembley.

 

“Man in the Mirror” también es de los singles más conocidos, y una de las canciones por las que Jackson pasará a la Historia sin duda alguna. Cuarto single consecutivo en lograr el número 1 en el Billboard, su video siempre lo he visto como una continuación del famoso proyecto de Michael “We Are The World” y una temática social que Jackson continuaría explotando en videoclips posteriores.

 

“I Just Can’t Stop Loving You” curiosamente fue el primer single del álbum y el primero en lograr el número 1 en las listas, pero nunca tuvo un videoclip de acompañamiento. Este dueto con Siedah Garret, que co-escribió “Man In The Mirror”, fue también grabado en español y francés, versiones que aparecen en ediciones conmemorativas de “Bad”.

“Dirty Diana” es uno de mis temas favoritos de Jackson, si no el que más, demostrando que el Rey de Pop también se podía acercar al rock duro si lo consideraba apropiado, y con un video donde cobraba protagonismo la guitarrista Jennifer Baten, cuya fama subiría como la espuma a raíz de este video y como guitarra solista de las giras de Jackson. Fue además el 5º single y el último en conseguir auparse al nº1 del Billboard.

 

“Smooth Criminal” también es un video muy largo en su versión entera porque está sacado también de “Moonwalker”, y es otro de los vídeos que ha pasado a la historia por su coreografía, donde Jackson dejaba claro que además de excelente cantante era un consumado bailarín.

 

“Leave Me Alone” es un tema tardío de “Bad” porque no aparecía en las ediciones originales en vinilo y cassette del álbum, aunque sí en el compact-disc, formato que en aquella época se estaba lanzando y cuyos precios eran muy superiores a los anteriores soportes mencionados. Este era otro de los vídeos incluidos en “Moonwalker” por primera vez y curiosamente el único país en que el single fue número uno fue en España

 

En resumen, un álbum con 10 singles y 9 videoclips, una auténtica demostración de poderío musical y de marketing, y que conforma una de las grandes obras de la Historia de la Música.

Un sello especial: Prophecy Productions

Desde el año 1998 lleva el sello alemán Prophecy Productions publicando música de extremada calidad dentro de lo que ellos llaman “eerie, emocional music”. El sello fue creado por Martin Koller originalmente para publicar el primer disco de los geniales Empyrium, pero dado su éxito, su fundador pasó a publicar más álbumes de otras bandas, manteniendo siempre una filosofía como sello constante en busca de música emocional, desde el metal extremo al neofolk, pero sobre todo primando la calidad.

Con esta concepción, Koller fue expandiendo su roster de artistas para incluir a los maravillosos Autumnblaze, los finlandeses amantes de la naturaleza Tenhi, y así fueron cayendo una joya tras otra que han conseguido ser imprescindibles escuchas en mi discoteca: los dos primeros discos de Green Carnation, las única dos obras que publicaron los genios daneses Blazing Eternity, y un largo etcétera. Así hasta que en 2005 Prophecy re-edita el primer álbum de una banda italiana llamada Klimt 1918 y ésta empieza a disfrutar de un éxito espectacular a partir de su segundo álbum, el primero propiamente con Prophecy “Just In Case We’ll Never Meet Again”… Sumemos a ello a los Antimatter que empezaron siendo conocidos por incluir en sus filas a Duncan Patterson de Anathema, y bandas que fueron alcanzando mayor status como Dornenreich o los rumanos Negura Bunget, y tenemos un sello de los más destacado en Europa. Además, Koller creó dos sub-sellos para poder diversificar hacia el neofolk y el metal extremo, como son Auerbach y Lupus Lounge, aunque la verdad yo siempre considero a Prophecy como un todo.

Sin embargo, es con el fichaje de un desconocido grupo francés llamado Alcest, y la publicación de su primer LP “Souvenir D’un Autre Monde”,
con el que la banda prácticamente define un genero, el post-black metal o shoegaze black metal. Sin conocer absolutamente nada de las finanzas del sello, sí parece que ha habido un antes y un después de Alcest, porque desde entonces la actividad del sello es mucho mayor. El éxito de Alcest coloca al sello en vanguardia del post-black metal y se suceden los fichajes de grupos espectaculares, muchos de ellos relacionados con el hiperactivo Neige, mastermind de los francés: Lantlôs, Les Discrets, Finnr’s Cain, A Forest Of Stars… el listado de grupos de enorme calidad no para de crecer y parece que Koller siempre acierta, la verdad.

Pero es que además Koller y Prophecy han sabido hacer bien muchas cosas, aprovechando sobre todo el ansia de coleccionismo y las redes sociales:
– fueron de los primeros en volver a publicar en vinilo, y no hay lanzamiento suyo que no sea un éxito en ese formato, con casos como los de Alcest que ven re-editados sus vinilos una y otra vez (en versiones limitadas, diferentes colores, etc) para satisfacer la demanda existente y contrarrestar las barbaridades que se han pagado en eBay por sus limitados lanzamientos.
– ediciones limitadas: lo mismo que hablé de Blood Music, Prophecy ya llevaba unos añitos practicándolo, es decir, cajas limitadas con discografías enteras, como las de los neofolkies Sol Invictus, la caja de Tenhi, la de Negura Bunget… todo con un buen gusto y un saber hacer espectaculares.
– ediciones de coleccionista: hoy en día Prophecy suele sacar 3 formatos de un mismo álbum, la versión básica a 9,99€ en caja de plástico, una versión en digipack con algún extra o que a veces consta de 2 discos sensiblemente más cara que la anterior, y una versión deluxe en gran formato que se suele ir al entorno de los 40-50€ y que por supuesto se suelen agotar las primeras.
– además, Prophecy a lo largo de los años ha publicado otras joyas muy interesantes, bien sea en forma de libros (“Looking for Europe” sobre la escena neofolk, el reconocido “Lords of Chaos” sobre el black metal noruego de principios de los 90), en muchos casos acompañados de música recopilada especialmente para servir de banda sonora de esas obras. Ciertas recopilaciones han sido también muy exitosas, a mí personalmente me sigue maravillando el “Whom the Moon a Nightsong Sings”, que marcaba el retorno a la actualidad de Empyrium con un nuevo tema.
– Prophecy ha aprovechado especialmente bien su canal de YouTube, donde publica tanto sus avances de nuevos lanzamientos como en muchos casos los álbumes enteros a disposición del oyente. Además, sus presentaciones de producto en YouTube me parecen muy eficaces a la vez que sencillas, y desde luego hacen muy bien su trabajo.

Pero por encima de todo, Prophecy ha creado un vínculo con sus devotos seguidores que hace que prácticamente todo aquello que publiquen vaya a resultar exitoso, y es que cuando uno mantiene el crecimiento continuado sin hacer locuras, aprovecha para acercarse lo más posible a su cliente, y al mismo tiempo sigue fichando bandas espectaculares, no hay crisis que valga, el éxito está asegurado. Gracias a esa filosofía sigue funcionando tan bien el Club Prophecy, con acceso exclusivo a su foro, ha mejorado espectacularmente su website, ofreciendo en ella productos exclusivos, y un largo etcétera… en definitiva, y desde mi humilde punto de vista, si alguna discográfica independiente quiere saber cómo se hacen bien las cosas hoy en día, que echa un vistazo a Prophecy.

La actuación de The KLF en los premios BRIT ’92

Hoy empiezo poniendo el video de lo que quiero comentar y luego continuo.

Lo primero disculpas por la calidad de imagen, pero no son imágenes tan fáciles de conseguir, en YouTube están retiradas, gracias a que existen DailyMotion y otros sitios podemos disponer de este documento.

Pues bien, esta es una actuación de un grupo de finales de los 80s y principios de los 90s llamados The KLF, junto con otros angelitos como son Extreme Noise Terror, banda de grindcore/crust-punk que todavía sigue existiendo hoy en día. Esta performance, en el marco de la entrega de los premios de la industria británica, los BRIT Awards, ya ha pasado a la historia como una de las más comentadas de estos o de cualquier otros premios.

Veamos primero quiénes eran KLF, 2 tipos de la industria que deciden montar una banda, a la que en principio llaman The Justified Ancients of Mu Mu y luego cambian al nombre por el que han pasado a la historia, y que en hasta 1990 se dedican a mezclar varios estilos de música, mayormente el dance y el acid house tan de moda en aquella época, produciendo álbumes y singles con relativo éxito comercial. Sin embargo, es en ese año y en el siguiente cuando el duo comienza a cosechar mayores éxitos, tanto en la Europa continental como en su tierra natal, el Reino Unido, con temas como “What Time Is Love?”, “3 A.M. Eternal” o “Last Train To Transcentral”. Todos estos singles están contenidos en su LP de 1991 “The White Room”, el más completo y recomendable de su carrera.

Y bien, con KLF habiendo sido uno de los artistas preferidos del público durante ese año, son invitados a interpretar un tema en los ya mencionados BRIT Awards, y siendo ya unos polemistas consumados, deciden invitar a tocar con ellos a Extreme Noise Terror, y ocurre lo que ya hemos visto, pero quizás también alguna cosa que no se ve del todo bien en la retransmisión y por supuesto no en el video, grabado de la tele, disponible hoy en día de la actuación. Así, hacia el final de la retransmisión, Bill Drummond, la mitad del duo que aparece con muletas durante la actuación, saca un arma automática y comienza a disparar balas de fogueo a la ya de por sí perpleja audiencia que no entiende nada de semejante cafrada, esto fue muy criticado posteriormente por la bienpensante prensa británica. Además, y eso no se escucha demasiado en este video, un colaborador de la banda anuncia “The KLF have left the music business”… y dicho y hecho, poco más se ha sabido de ellos desde entonces aunque en la Wikipedia, en una entrada que tiene toda la pinta de contar con la colaboración de los interesados por lo detallado de la misma, sí habla de proyectos musicales posteriores. Lo que sí desde luego cumplieron fue su deseo de hacer desaparecer toda su música en UK y desde entonces sólo es posible conseguirla a través de ediciones de fuera de las islas (no es que tampoco haya mucha demanda en 2013 de KLF, la verdad).

Por último, yo me quedo con dos detalles de la actuación: el primero, que el grupo tenía pensado lanzar sangre de oveja sobre el público asistente, cosa que les prohibieron en primer lugar los abogados de la BBC, pero sobre todo (momento Spinal Tap total) sus propios compañeros de escenario, ya que Extreme Noise Terror eran un grupo con fuerte concienciación del maltrato animal e incluso tenían entre sus temas estrellas “Murder”, un himno para vegetarianos y veganos. En segundo lugar, está el tema de los invitados a la ceremonia, a los cuáles se les ve aplaudiendo cortésmente al final después de haber presenciado semejante espectáculo con la ráfaga final… ya me imagino a los Elton John o Pet Shop Boys de turno pensando qué narices era eso. De todas formas, por lo visto se sabía que KLF estaban tramando algo gordo para esa ceremonia siendo como eran unos provocadores natos, y mucha gente en sus casas quedaron un poco decepcionados por el espectáculo puesto que todavía en la sala sí que se escuchó y se vio mejor, pero vía televisión tampoco consiguieron despertar demasiada polémica.

En fin, recordemos este “Last Train to Transcentral”, que junto a los éxitos antes nombrados sonaron con bastante asiduidad en las discotecas españolas en aquellos años:

La industria musical va a crecer enormemente

Vía la ya imprescindible web Industria Musical llego a este video de Marc Geiger, recientemente nombrado una de las 10 personas más poderosas en el negocio musical por Billboard, que fue uno de los creadores junto a Perry Farrell de Lollapalooza, y actualmente es el agente de Ozzy, Trent Reznor y NIN, Lady Gaga o Roger Waters, o sea, casi nada. Y él desde luego es una de las voces más autorizadas para hablar de la industria musical, y en esta corta entrevista expresa muy bien 3-4 ideas que desde mi punto de vista definen muy bien el presente y sobre todo el futuro de la industria musical. Geiger habla de que la industria musical va a crecer y conseguir 5 ó 10 veces más dinero que ahora y básicamente estoy de acuerdo con él por 3 razones:

1.- Diversificación y crecimiento de las fuentes de ingresos: los artistas, y por supuesto, las discográficas, van a ver llegar dinero desde muchos sitios diferentes, como YouTube, Spotify, Pandora, Sirius, y muchos más… que a lo mejor a los artistas les parecen al principio pequeñas cantidades, pero según todos nos vayamos pasando al modelo de subscripción (y lo haremos), los cheques se van a ir multiplicando en número y sobre todo en cantidad.

2.- Escalabilidad: él habla de que el modelo real o modelo “bueno”, es el de streaming a la Spotify, algo que yo ya he defendido, y ese modelo cuenta con enormes economías de escala, y más en cuanto entren allí los grandes de Internet (Google, Amazon, una Apple que en breve empezaremos a ver qué tal su servicio de radio, etc).

3.- El poder del catálogo: esta es la auténtica vaca lechera de la industria, los “Thriller”, “The Wall” o el “Born in the USA” que van a seguir trayendo millones y millones para la industria con ninguna inversión a cambio, pure profit como dice Geiger, y eso mismo ocurrirá con otros éxitos alternativos, y además con 10, 20 ó 30 veces más suscriptores, los cheques dejarán de ser tan modestos como ahora, que estamos en un momento de cambio.

Y para conseguir todo esto, la industria sólo tiene que dejar de resistirse al cambio, porque su vaca lechera se está agotando pero lo mejor es que viene otra vaca más fresca y con mucha más leche. Y para vencer esa resistencia al cambio, sólo tiene que hacer dos cosas: cooperar mucho más diligentemente con sus distribuidores (los Spotify y Pandora de turno) y por otro lado, empujar al usuario final hacia esos servicios, en vez de intentar retenerle en el modelo antiguo (la compra de soportes físicos). Por supuesto que seguirán existiendo los soportes físicos, y muchos de nosotros los seguiremos comprando, pero tenemos que entender cuál será la tendencia especialmente entre los nuevos compradores, que no serán tanto compradores de productos como de servicios (porque aquí hablo de música, pero lo mismo aplica a la industria audiovisual).

No hay nada que me gustaría más que volver a esta entrada dentro de unos años y ver que todas estas cosas se habrán convertido en realidad, y mientras tanto recordemos la primera edición de Loollapalooza con uno de los clientes de Marc, Trent Reznor y Nine Inch Nails.