La moda de los grupos tocando álbumes clásicos enteros

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Ahora que es temporada de festivales, es el momento ideal para que los grupos, con set-lists normalmente algo más reducidos que en sus giras habituales, se dediquen a tocar álbumes clásicos enteros, y un ejemplo claro de esto lo tenemos en que actualmente Offspring aparecen en todos los festivales como “Offspring playing Smash”, el álbum que les catapultó al estrellato hace ya la friolera de 20 años.

Esta moda de tocar discos antiguos o clásicos enteros, normalmente incluso en el mismo orden de publicación, empezó ya hace algunos años, y no hay día en que un grupo, normalmente veterano, y cuyas obras recientes no llegan a la altura de su leyenda, forjada precisamente con esos discos antiguos, no se decida a hacer esa “gira especial tocando XXX álbum entero”

Iron Maiden y Metallica son dos de los grupos que últimamente han optado por semejante formato, de hecho Maiden ya es el segundo año consecutivo que giran con el “Maiden England”, su famoso tour del 88 presentando el álbum “Seventh Son of a Seventh Son”. Metallica por su parte giraron hace un par de años con su celebérrimo “Black Album”, tras haberlo hecho ya hace algo más de tiempo con el “Master of Puppets”.

Como siempre, hay dos opiniones encontradas respecto a esta tendencia: por un lado, aquellos que consideran que la falta de creatividad de muchas bandas les obliga a girar sin ni siquiera tener disco nuevo que presentar y hacerlo, en plan sacacuartos, con sus discos antiguos más famosos y de mucha mayor calidad; y por otro, aquellos que están encantados porque por la razón que sea conocieron al grupo más tarde, nunca les vieron tocar en aquella gira donde interpretaban muchos temas de aquel álbum normalmente, y que ahora se encuentran ante su oportunidad. Aquí se incluyen también aquellos fanáticos que simplemente les gusta el álbum y están encantados de escucharlo de nuevo en directo. Al final, siempre se puede decir que se trata de darle al espectador lo que quiere, y que nadie está obligado a acudir a un evento si no quiere.

Mi modesta opinión, estaría en el medio tirando hacia la segunda opción. Es decir, reconozco que volver al pasado es una forma de demostrar la poca capacidad de enganchar a los fans merced al presente, pero al mismo tiempo no tengo ningún problema con ello; y es más, me encantan estas giras. Gracias a ellas he podido ver a Paradise Lost tocando el “Draconian Times” entero, a Therapy? haciendo lo propio con el “Troublegum”, a Helmet con el “Meantime” y próximamente con el “Betty”; son álbumes a los tengo un cariño especial y poder volver a escucharlos enteros me transporta normalmente a épocas pasadas cuando empezaba a escuchar esos discos, cosa que normalmente sigo haciendo hoy en día de todas maneras. Al mismo tiempo, hay que entender que los artistas cada vez viven más del directo que de la venta de música grabada, con lo cuál tiene mucho sentido el que hagan giras de álbumes antiguos, temáticas, acústicas, actuaciones privadas o lo que sea. De hecho, es muy habitual que grupos que apenas consiguen congregar a un público minoritario en la actualidad, aprovechan para llegar a muchos de sus antiguos fans con este tipo de giras y de alguna forma revitalizar su base de fans.

Desde el punto de vista del artista, tuve la suerte de estar alojado en Atenas en el mismo hotel que Paradise Lost cuando hicieron la mini-gira tocando “Draconian Times” y me encontré a Greg Mackintosh en el hall del hotel. Estuvimos charlando sobre esto, y Mackintosh, uno de estos artistas de la vieja escuela, estaba muy poco motivado por volver a tocar “Draconian Times”, ni tampoco entendía porqué los fans estábamos tan ilusionados con esa gira… él lo que quería era sacar ya un álbum nuevo y que pudiéramos escuchar sus nuevas canciones…

Aquí también puede haber cierta parte de integridad del artista, porque siempre puede ocurrir que el artista decida tocar un disco famoso entero, pero que no lo anuncie con anterioridad. Eso pasó por ejemplo con Slayer cuando en 2003 sorprendieron durante los festivales europeos tocando el “Reign in Blood” entero y en orden; al ser en aquella época y ser de los primeros grupos en hacerlo probablemente hizo que Kerry King no se percatara de ello y pudiera sacar mayor rédito. Dream Theater también fueron de los pioneros, y seguro que contribuyeron a este fenómeno, pues se dedicaban a tocar discos enteros de otros artistas, como el “Master of Puppets” de Metallica o el “Number of the Beast” de Iron Maiden. En el otro extremo está por supuesto el caso de Kiss, los cuáles han girado ya de absolutamente todas las maneras que a Gene Simmons se le ha ocurrido para extraer más pasta de sus muchos fans; ya sabemos que ser fan de Kiss significa la ruina segura. De todas formas, hoy en día, gracias a foros y webs como setlist.fm es casi imposible que una gira de estas características escape del radar de los fans.

Gracias a esta moda o tendencia, siempre nos quedará la esperanza de que Axl reúna a los Guns N’ Roses clásicos tocando el “Appettite for Destruction” desde “Welcome to the Jungle” a “Rocket Queen” o que Depeche Mode vuelvan a repetir la gira del “101”… en fin, soñar es siempre lo que nos queda.

Mis 100.000 scrobblings en last.fm

100k@LastFM

 

 

 

 

 

Hoy he llegado a la redonda cifra de mis 100.000 scrobblings en last.fm. Para el que no sepa que es un scrobbling o qué es last.fm le recomiendo visitar este otro post de hace unos meses del cuál he recibido excelente feedback tanto de personas que ya conocían este servicio como de aquellos que han alucinado al conocer este particular big data musical.

Me registré en last.fm en Febrero de 2009, pero es verdad que tardé unos meses en empezar a hacer scrobbling, aunque no recuerdo cuándo. Lo que sí es cierto es que, sin convertirse en una obsesión, sí es algo a lo que me gusta prestar atención de vez en cuando porque al fin y al cabo los scrobblings sirven como presentación de los gustos y hábitos musicales de cada uno.

Veamos en primer lugar los 10 artistas que más he escuchado en este tiempo:

 

Top10Artists@LastFM

 

 

 

 

 

 

 

Y bien, ninguna sorpresa por ese lado, de hecho son artistas de los que en alguna ocasión ya he hablado en este blog. Es curioso que los dos primeros artistas sean de música electrónica, unos más clásicos como Depeche Mode y otros más modernos, y a los que siempre he considerado sus mejores discípulos, como VNV Nation. De hecho mis amigos me han escuchado muchas veces aquello de “si Depeche Mode hicieran buena música hoy en día, harían lo que hacen VNV Nation”

Y bien, a partir de ahí mucho rock y metal en sus diferentes vertientes, especialmente grupos de los que empecé a escuchar en la primera mitad de los 90s y que yo considero mis grupos de cabecera. Bandas como Biohazard, Fear Factory o Paradise Lost, cuyos conciertos en Madrid llevo visitando desde hace 20 años (a los tres le vi tocar en el Canciller II en aquella época), y si sumamos los festivales, calculo que les habré visto unas 15 veces o más a cada uno de estos tres. En algunos casos el número de “scrobblings” tiene todavía más mérito, pues las canciones de My Dying Bride duran una media de 9-10 minutos, así que muy probablemente haya pasado más tiempo escuchándoles que a otros artistas con más reproducciones.

Veamos algunas curiosidades:
– he escuchado 3520 artistas, lo cuál habla de 28,4 reproducciones por artista.
– el top ten de artistas suma apenas un 3,8% de los scrobblings totales, un porcentaje que yo considero muy bajo si lo comparo con otras cuentas de Last.fm que he visto, y donde pocos artistas acaparan una gran mayoría de los scrobblings. Creo que ahora mismo no es posible, pero estaría muy bien que last.fm permitiera hacer análisis algo más sofisticados, porque me gustaría ver el principio de Pareto aplicado a mis scrobblings, pues pese a dispersión del top 10, seguro que el 20% de los artistas que más escucho suponen el 80% de mis scrobblings.
– el artista en el puesto 500 de mi lista de más escuchados tiene 55 reproducciones, que es casi el doble de la media, lo dicho, voy a escribir a los tipos de last.fm para preguntar si es posible exportar mis scrobblings a excel, en caso que así sea ya publicaré aquí algún análisis más.

 

 

En cuanto a los álbumes más escuchados, parecería que no debería haber demasiadas diferencias con los artistas más escuchados, pero sí que las hay:

 

Top10Albums@Last.FM

 

 

 

 

 

 

 

En primer lugar, conviene explicar, o al menos eso es lo que he entendido yo, que no es que me haya escuchado estos álbumes enteros, sino que por ejemplo de los 611 scrobblings de Depeche Mode, 127 provienen de temas del “Some Great Reward”.
Y esto lleva a que aparezcan entre los 10 primeros artistas que siempre escucho sus discos de grandes éxitos como Kate Bush (que por cierto, vuelve a los escenarios, sold-out absoluto para los 15 shows londinenses), mismo caso que Journey; y luego bandas con pocos discos como Quicksand, o incluso sólo uno como October People; por último, los temas de Iron Maiden que recopilé para la despedida de soltero de mi amigo Antonio y que llevo en el iPod, y son a los que recurro cuando voy por la calle y pienso “me voy a poner a los Maiden”.

 

 

Por otra parte last.fm también ofrece en su página principal del perfil del oyente los temas más escuchados:

 

Top10Songs@LastFM

 

 

 

 

 

 

Por supuesto, estos son parte de mis temas favoritos, bien por ser unos clásicos de lo que normalmente ya he hablado en este blog, como el “Stripped” de Rammstein o “My Girlfriend’s Girlfriend” de Type O Negative; bien porque alguno me ha enganchado mucho en los últimos tiempos como el “Northern Lights” de Lebanon Hanover; y finalmente, el número 1 lo ocupa “Angel of Death” de Slayer, al cuál le di muchas escuchas en la época en que murió Jeff Hanneman.

 

Salas de conciertos en Madrid, segunda parte

Y bien, sigo con el análisis de las salas de conciertos en Madrid, principalmente de rock, cuya primera entrada podéis encontrar aquí.

Nuevas: 

Una de las pocas cosas buenas que tiene el cierre de salas es que van floreciendo otras. No soy ningún especialista en este negocio, pero quiero creer que los conciertos son un buen reclamo para que la gente conozca el lugar y sobre todo tener algo de afluencia determinados días de la semana. Estas son salas que hasta hace unos cuantos meses no programaban música en directo y ahora lo hacen. Como siempre, hay de todo.

Lemon: todavía no la he visitado, pero amigos que estuvieron viendo a Leprous hablan de sonidazo aunque la sala tenga una disposición muy mala, con las ya habituales columnas, etc. Lo mejor en mi caso es, de nuevo, que puedo ir caminando desde casa y cuando termine el concierto puedo estar durmiendo en 10 minutos.
Shoko: la joya de la corona entre las nuevas salas, aunque mirando la web uno se extrañe que toquen allí The Ocean, que fue el día que la visité, o Amenra. En unos meses tendrá lugar allí uno de los conciertos más esperados del 2014, el de Robin Beck. Buenísima acústica, escenario muy alto, lo mejor que se puede decir de ella es que se parece a Caracol aunque sin llegar a su excelencia.
Rock Palace:  otros locales de ensayo con sala de conciertos, una especie de hermano pequeño de Ritmo&Compás por lo que pude ver el día del concierto de Lebanon Hanover.
But: también conocida como la sala de al lado de Pachá, nunca he estado de concierto aunque sí mucho de copas hace muchos años. Otra sala que en los últimos meses ha empezado a programar rock y metal de forma frecuente, y por lo que me cuentan mis amigos, con buenos resultados como sala de conciertos.
Rock&Pop: tampoco he estado todavía, pero las crónicas hablan de sala de locales de ensayo parecida a la Rock Palace, es decir, que supongo que se usará para conciertos de poca asistencia.
We Rock: esta sala es el garito metalero de moda en Madrid, y no tanto de moda sino que es el único grande que se puede considerar un club/discoteca de metal con todas las de la ley. Y si bien como disco sí que pienso que tiene un buen nivel, como sala de conciertos la cosa empeora. Estuve viendo allí a los magníficos leoneses/salmantinos Llvme y la verdad es que la sala está bien si hay poca gente; lo que ocurre es que el sonido, incluso como disco, es bastante mejorable.
Excalibur: el Excalibur ha sido durante años la disco metalera de referencia en Madrid donde acabar la noche en uno de los barrios más rockeros de Madrid, Vallecas. Últimamente ha cambiado la programación a música latina, supongo que influenciada por la demografía del barrio; sin embargo, llevan alrededor de un par de años programando conciertos de metal, sobre todo extremo, con bastante buen resultado, aunque si la comparo con un Ritmo&Compás por ejemplo, pues como que no.
Cats: al parecer de los mismos dueños de Caracol o por lo menos mismos gestores, aunque por alguna razón no terminan de llevar un buen número de conciertos allí. En los que yo he estado, como Agalloch y The Gaslight Anthem, estuvieron muy bien, y desde luego es una sala donde no me importaría acudir más a menudo.

Pabellones

También es una queja constante la falta de buenos pabellones, pero la verdad es que a mí me parece que la oferta está relativamente bien cubierta.

Palacio de los Deportes: esta es la joya de la corona, contando normalmente con muy buen sonido, posibilidad de desplegar montajes escénicos impactantes, como el que tuve la suerte de presenciar de Roger Waters, buena localización… si acaso el único problema es que cuando programan ahí se suele llenar y a veces incluso aunque tengas entrada de pista te toca irte arriba. Además, el Palacio de los Deportes actual es algo más grande que el original, en el que tuve la suerte de presenciar mi primer concierto, Depeche Mode en la gira de “Violator”.
Plaza de Vistalegre: aquí empezamos ya a bajar el nivel, tanto de aforo, de las 15.000 del Palacio a las 6-7.000 de este, y sobre todo las prestaciones: Muchas veces mal sonido, calor asfixiante como en el concierto de Def Leppard… en fin, ninguna garantía, y Scorpions en Marzo que hacen dos fechas allí totalmente vendidas, dios nos pille confesados.
La Cubierta de Leganés: recuerdo durante mucho tiempo que era imposible conseguir buen sonido en ese plaza de toros cubierta. Y nadie se ponía de acuerdo porqué, que si “tiene que estar el techo abierto”, “tiene que estar el techo cerrado”… así hasta que un día tocaron allí Tool y aquello sonó perfecto; desde entonces no hay excusas. Otros como Dream Theater también han conseguido dominar el sonido de la plaza, aunque últimamente hay pocos conciertos allí.

Fuera de Madrid capital

Teatro Egaleo de Leganés: no sé porqué no hay más conciertos allí, lógicamente en verano, porque vi a Slayer hace muchos años y hace relativamente poco a Public Enemy y me parece un sitio disfrutable en un entorno agradable, si bien lo de tanta persona sentada puede ser un problema a nivel de atmósfera del concierto.
El Grito en Fuenlabrada tuvo su apogeo hace unos años como lugar de celebración de conciertos de metal extremo y nunca me pareció un mal sitio.

Para hipsters o pijos

El Matadero: nunca he estado en ningún concierto y sí que conozco las instalaciones, pero suelen programar cosas demasiado indies/trendies/hipsters para mi gusto, aunque tarde o temprano caerá allí algún concierto.
Teatro Circo Price: sí que he estado y es un buen sitio, aunque más para pop que para rock, pues hay mucho sitio sentado.

Todavía por descubrir

Hay alguna sala que por casualidades todavía no he acudido, probablemente por el tipo de música que suelen programar, aunque tarde o temprano algo interesante acabará pasando allí.
Costello programa bastantes conciertos, pero tampoco nadie me ha hablado de ella.
Rockstar Musica Hall / Independence Live: en esta sala sí que conozco amigos que han estado, pero no recuerdo ningún comentario ni positivo ni negativo, así que esperaremos.
Charada: en breve la conoceré, pues los Trust de Maya Postepski de Austra tocan allí este viernes.

Salas míticas que hace mucho que dejaron de existir

Sólamente un recuerdo para algunas salas míticas, sin necesidad de irse al Rockola de la Movida madrileña.

Revolver, en la calle Galileo, donde vi tocar a Therapy?, a Faith No More, a Sepultura el día que se ponía a la venta el “Roots”… y por supuesto el mayor calor que haya pasado en mi vida en un concierto, viendo a Biohazard en Junio sin aire acondicionado.
Canciller: el templo del heavy metal durante muchos años en Madrid, tanto en la sala 1 de Alcalde López Casero como en Canillejas, grandiosos momentos los vividos allí, ¡larga vida al Canci!
Aqualung: lugar de muchos otros conciertos maravillosos, quizás mi mejor anécdota allí fuera un 15 de Mayo que tocaban Lacrimosa, y siendo en las inmediaciones de la pradera de San Isidro, se llenó aquello de góticos con sus mejores galas que se juntaban con chulapos que no daban crédito a lo que veían.

Hellsongs versiones en clave lounge metal

Una de las series de entradas que estoy llevando a cabo es la de versiones más o menos curiosas de clásicos de todo tipo de música. Hoy vuelvo a retomar el tema, pero en vez de hablar de un grupo versioneando un tema concreto, voy a hablar de una banda llamada Hellsongs que, hasta el momento, ha tenido cierta repercusión realizando versiones de clásicos del hard rock y del heavy metal en versión lounge, o como ellos mismo lo llaman, lounge metal.

Hellsongs son un trío sueco ahora reducido a dúo que comenzaron a generar cierto seguimiento en Europa allá por 2007-2008 con la difusión de un EP de 6 temas titulado ¨Lounge” (aunque en realidad el disco fue publicado en 2006) y en donde ejecutaban sorprendentes versiones de Iron Maiden, Van Halen o Motörhead. Lo de sorprendente por lo curioso de la versiones en esa clave de lounge metal que en muchos casos convierte la canción en difícilmente reconocible, y en otros es más por determinadas melodías o estribillos que por el desarrollo del tema.

Y bien, después del éxito llegaron un par de LPs de versiones más, “Hymns in the Key of 666” y “Minor Misdemeanors” en donde volvían a versionear a la crème de la crème del heavy metal y el hard rock como Slayer, Twisted Sister, Metallica o Europe, lo que les acabó consagrando en Escandinavia y el centro y norte de Europa, especialmente en Alemania. Entre medias, cambios de formación, los primeros tours por Europa y este tipo de cosas que ocurren cuando los grupos van poco a poco consiguiendo gestar una base de fans; así hasta llegar a este 2013 donde han publicado un nuevo álbum, “These Are Evil Times”, en el cuál tan sólo la mitad de los diez temas son versiones y la mitad restante son composiciones originales de la banda. Es un movimiento que me recuerda bastante a la trayectoria seguida por los fineses Apocalyptica, de los cuáles podemos hablar otro día, y que también comenzaron en el mundo de las versiones para pasar posteriormente a las composiciones propias.

En mi caso es una banda a la que le tengo cierto cariño, y si bien no les escucho demasiado a menudo, no dejan de resultar una alternativa interesante a los mega-hits heavy-metaleros cuando uno no quiere escuchar música al 11.

Public Enemy: 25 años del mejor álbum de la historia del rap

A lo largo del tiempo, siempre ha habido mucha gente que me ha preguntado, sobre todo en ambientes rockeros, por discos de rap o hip-hop recomendables para meterse en este estilo de música, y yo siempre les he dicho lo mismo “mira, escucha el It Takes A Nation Of Millions To Hold Us Back de Public Enemy, si no te gusta ese disco no te molestes en escuchar rap”.

Parece mentira que este disco fuera publicado en 1988, hace la friolera de 25 años, porque sigue sonando muy fresco, aunque es verdad que yo apenas escucho hip hop actual hoy en día. Es más, ¿existe hip-hop hoy en día?, me temo que no, o al menos lo que yo entendía por hip-hop hace 20 años, que era cuando estaba bastante metido en esta música. Lo dicho, a mí me sigue sonando mucho mejor que cualquier tontaina que van vendiendo como la penúltima estrella del rap hoy en día.

“It Takes A Nation…” era el segundo álbum de la banda neoyorquina tras el éxito de “Yo! Bum Rush The Show” del año anterior y desde el mismo comienzo ya suena espectacular. El primer tema, “Countdown To Armageddon” es una pieza grabada en directo en su concierto londinense apenas unos meses antes, con las sirenas sonando espectaculares y sabes que te vas a encontrar algo grande; y efectivamente así, es “Bring The Noise” es un cañón desde el mismo comienzo con Chuck D al mando, en este tema que siempre será recordado por su versión posterior junto a Anthrax, pionero de la fusión de rock y rap. A continuación “Don’t Believe The Hype” se ha convertido en uno de los grandes himnos en la historia del grupo con Flavor Flav adquiriendo mayor protagonismo. En general todo el álbum es un collage sonoro de dimensiones apocalípticas, donde se demuestra que el equipo de Chuck, Hank Shocklee y Eric Sadler había realizado un espectacular trabajo en las bases y los samplers, a los que se añadían luego los scratches de Terminator X. Y es que en aquella época Public Enemy no tenían rival, tenían al mejor MC del momento en Chuck-D, al joker en la figura de Flavor Flav, a un DJ de la talla de Terminator X. Y a esto había que sumar todavía al más activista Professor Griff y todo el espectáculo que montaban en el escenario con los S1W, los paramilitares al mando de Griff que en escena interpretaban pasos militares, Uzis en mano, al poderoso ritmo que marcaba Terminator.

Este es un disco de un ritmo brutal, donde detrás de un tema viene otro igual de bueno, porque la segunda mitad, lo que en el vinilo era la cara B encontramos joyas como “Night Of The Living Baseheads” o la más lenta “Black Steel In The Hour Of Chaos”, donde Chuck D habla de que el Gobierno americano les espía (y eso es 25 años antes de la NSA). También encontramos un curioso tema instrumental titulado “Secutiry of the First World” que sería posteriormente utilizado por Madonna como la base rítmica de su celebérrimo “Justify My Love”. Este es un caso curioso, porque Public Enemy siempre utilizaron, como todos los artistas en el floreciente movimiento del hip-hop, cantidad de samplers de otros artistas, tanto negros como blancos. Así, dos de los más famosos samplers en este álbum son el “Flash Gordon” de Queen en la canción de “Terminator X To The Edge Of Panic” y el brutal riff de “Angel Of Death” de Slayer para “She Watch Channel Zero?!” (tremendo corte, puro thrash metal hecho hip-hop). Y es verdad que la mayoría de los artistas de hip-hop tomaban “prestados” estos samplers y estaban en contra de pagar derechos de autor por ellos, entre otras cosas porque unos Public Enemy utilizaban docenas de ellos en sus complejísimas bases rítmicas, que hubieran hecho inviable este y otros álbumes desde el punto de vista financiero; pero otra cosa es que la super-estrella Madonna arrebatara toda una base rítmica de un tema sin ni siquiera nombrar la fuente de donde provenía.

Y si la música era espectacular, las letras, tan importantes en el rap, no le iban a la zaga, puesto que Public Enemy se distinguían por ser absolutamente combativos en el terreno político y racial. Ellos no seguían tanto al Dr. Martin Luther King como a Malcolm X y al Ministro Louis Farrakhan, la cabeza visible del movimiento Nation of Islam. Las miserias de la gente de color, la industria musical o televisiva, las drogas, incluso las propias radios negras que les boicoteaban, eran objeto de las iras del grupo, con unas letras muy elaboradas y con Chuck D erigido en portavoz de todo un movimiento. Public Enemy eran entonces mucho más que una banda, eran los embajadores de un movimiento cultural que no paraba de crecer.

“It Takes A Nation…” no es su disco más exitoso, puesto que los siguientes “Fear Of A Black Planet” y “Apocalypse ’91” se beneficiarían en gran medida de la popularidad extra-musical que alcanzó el grupo, y considero a “Fear…” casi al mismo nivel, pero algún día sólo me pudiera llevar un álbum de hip-hop a una isla desierta, tengo claro que sería este.

La banda sonora de Judgement Night: la perfecta fusión de rock y rap

Aprovechando que Biohazard estuvieron cerrando el Resurrection Fest de 2013 y Slayer fueron uno de los cabezas de cartel del evento, volvamos la vista atrás nada menos que 20 años, a la banda sonora de la película “Judgement Night”, en la que ambas bandas participaban.
La verdad es que la película no pasaría a la historia, pese al reparto conocido (Emilio Estevez y Cuba Gooding Jr. entre ellos) pero la banda sonora, cuyos 11 temas consistían en colaboraciones entre bandas de rock alternativo o metal, y grupos de hip-hop, sí lo haría. Hay que tener en cuenta el contexto de hace 20 años, y es que Rage Against The Machine acababan de publicar su explosivo primer álbum basado en una fusión de metal y rap, mientras otros grupos como los propios Biohazard empezaban a despegar en la otra costa, con una mezcla similar que incluía también hardcore neoyorquino marca de su casa Brooklyn. Al mismo tiempo, en Europa bandas como Clawfinger y Senser empezaban a coger esa misma estela y no faltaban en ningún festival europeo.
Recordemos que todo había empezado unos años antes cuando a Aerosmith y Run DMC les dio por juntarse y hacer una versión del “Walk this Way” de los de Boston, y siguió en la Gran Manzana con Anthrax y Public Enemy con ese espectacular “Bring the Noise”, ambos temas piedras angulares del género, y en las que se inspiraron los productores y todas las bandas a la hora de componer y grabar sus temas.
Así, el álbum comienza muy fuerte con Helmet y House of Pain con “Just Another Victim” que aún hoy en día Helmet interpretan con asiduidad en sus conciertos, y deja bien clara la tónica del álbum. Faith No More y los enormes samoanos de Boo-Ya Tribe con “Another Body Murdered” son otros de los triunfadores del álbum, con Patton y los suyos en estado de gracia como era normal en aquella época. Mientras, el tema título quedaba para otros tipos peligrosos, probablemente los más peligrosos, como Onyx y Biohazard, directos desde Brooklyn, y es probablemente el mejor momento del álbum. 

Ice-T y Slayer se marcan 3 canciones de The Exploited en plan medley, lo que vendría a ser Body Count pero con King, Hanneman y compañía dando rienda suelta a su vena punk que posteriormente explotarían en su álbum del 95, “Divine Intervention”. Los fumetas de Cypress Hill hacen “Mary Jane” a su bola sin que nadie se entere de que por allí estén Sonic Youth, y De La Soul y Teenage Fan Club nos dejan un tema chulo aunque tranquilo como es “Fallin'”. Therapy? se marcan un oscurísimo “Come and Die” con unos tales Fatal, y Living Colour acompañan bien un tema 100% Run-DMC. Mudhoney Pearl Jam, dos de los máximos exponentes de la cultura alternativa de Seattle complementan más que otra cosa a Cypress Hill de nuevo, y a Sir-Mix-A-Lot y Dinosaur Jr se dejan caer sin mayor relevancia.

A partir de aquí vendrían muchas más colaboraciones entre bandas de hip hop y rock, muchísimos grupos influenciados de una y otra forma por esta fusión, pero si alguna vez queremos volver a las fuentes originales no hay más que buscar esta joya.

Resurrection Fest, a la altura de los mejores festivales europeos

La falta de nuevas entradas en el blog de los últimos días se debe a que me encontraba en Viveiro asistiendo al Resurrection Fest y pese a que hice propósito de seguir publicando una entrada diaria fue absolutamente imposible, a ver si me pongo las pilas para próximos festivales.

Estuve en el Resu una vez, en la edición de 2010, y ya quedé gratamente sorprendido, pero es que esta vez el festival no tiene nada que envidiar a los mejores festivales europeos. ¿Qué cosas ha hecho bien el Resu? Pues en primer lugar, y para mí la clave, crecer orgánicamente. Los orígenes del festival, normal tratándose en un principio de hardcore y punk, fueron absolutamente DYI (do it yourself), es decir, unos amigos que se juntaron y decidieron traer a los maestros del hardcore neoyorquino Sick Of It All a Galicia. Eso fue en 2006, echamos la vista adelante 7 años y vemos a unos Slayer y a unos Bad Religion en un escenario principal gigantesco en Viveiro, habiendo crecido más y más cada año, consiguiendo que la gente repita, independientemente del cartel. Porque eso es lo que ha conseguido el Resu, que la gente vaya por la experiencia global, por lo extraordinario del lugar, por la sintonía entre los habitantes del pueblo y los visitantes, y por supuesto porque también aciertan con los carteles. En definitiva, en sólo 7 años, el Resu tiene marca propia.

El Resurrection supone una buena inyección económica para esta zona, y lo ha demostrado sobradamente, de ahí que los lugareños vean con buenos ojos a todas las hordas de visitantes envueltos en tatuajes, llenos de piercings, con camisetas de docenas de grupos a cada cuál más underground o camisetas de basket de la NBA, gente que viene a pasarlo bien, a gastar su dinero y en ningún caso a ocasionar problemas.

La buena salud del festival también se ve en los patrocinadores con los que ha contado este año: desde la local Estrella Galicia (muy chulos los vasos como recuerdo, como debe ser), a una Jägermeister, cuyo ciervo se va conviertiendo en un clásico entre los festivaleros, a un Monster Energy que siendo ya un fijo en el Hellfest francés ahora está también ha desembarcado aquí, y por otros patrocinadores que llevan más ediciones como Vans y Arnette que forman parte indiscutible de la cultura hardcore y punk, sobre todo a través del skateboarding o el surf. Todas ellas han tenido un buen despliegue y desde mi punto de vista han conseguido un branding muy bueno entre una comunidad muy susceptible de consumir sus productos. Además de esto, por supuesto, el apoyo de las instituciones locales, con un alcalde volcado en el festival y que incluso salió a saludar en el concierto de Madball, sin duda el grupo más querido por Viveiro.

Más cosas positivas del Resurrection: los conciertos en directo vía web en streaming. Resultaba espectacular ver cómo en Twitter había gente en Latinoamérica comentando canción por canción el concierto de Trivium, esta es la magia que te permite convertir un evento en global y que tu marca sea conocida aunque sea gente que probablemente nunca vaya a acudir al festival (¿o sí?). Este año, a los ya tradicionales visitantes portugueses y franceses se les han seguido uniendo de otras partes de Europa, además que cada vez el festival consigue movilizar gente de toda España, porque ojo, ir desde Andalucía al Resu tiene más mérito que cogerse un avión desde Londres o Frankfurt.

Y como ya hablaba hace algunas entradas sobre el Hellfest, y vuelvo a él porque puedo ver muchas cosas que el Resurrection está copiando (bien copiado, o como se dice en inglés, copy with pride, copiando con orgullo) del festival galo, la parte web y de social media no tiene nada que envidiar a ningún festival europeo, este año habiendo incluido ya una app y todo. Y por supuesto estos tuits, fotos, comentarios son fans de hoy creando fans para el mañana, y por eso la importancia del reconocimiento como marca propia que comentaba al principio.

Por último, el Resu es capaz de tener lo que no tienen otros festivales patrios: que no tardes una eternidad en pedir la bebida o la comida, tener un mercadillo potente que crece cada año, como debe ser, y en el que en un festival musical uno puede comprar… ¡¡¡música!!!, varias zonas de acampadas de las que los asistentes hablan muy bien, césped en la zona de los conciertos hasta el último día, baños sin aglomeraciones salvajes, etc etc etc… otro día compararé estas cosas con otros muchos festivales nacionales a los que he tenido el gusto de asistir. Y ojo, todo esto con las entradas a un precio de lo más razonable.

Setlist.fm: ya no hay sorpresas en los conciertos

Cada día existen más herramientas para los fanáticos de la música, y después de last.fm hoy toca hablar de setlist.fm, una web centrada en los setlists (los repertorios, en castellano) de los conciertos de los artistas… de cualquier artista, de cualquier concierto; la mayor base de datos sobre canciones y conciertos jamás creada. Lo de creada es importante porque, al igual que last.fm y muchas otras websites que triunfan a base de recopilar una cantidad ingente de datos y contenido, éste es mayoritariamente aportado por los propios usuarios en formato colaborativo.

Así pues setlistfm parte de un concepto sencillo, sus usuarios nos dedicamos a recopilar los setlists de los artistas y a añadirlos en esta página. La clave, como siempre que hablamos de datos, es homogeneización, reglas claras, evitar duplicidades, etc. y setlist.fm parece que lo consigue bastante bien. Además de los datos básicos del concierto (banda, fecha, lugar) permite señalar el nombre de la gira o incluso si se trata de un festival; y en lo referente al setlist, poner si se trata de versiones de otros artistas, de medleys, a qué álbum pertenece el tema, si es inédito, si se tocó con algún invitado, si incluye un pequeño trozo de otro tema… en definitiva, todos aquellos datos para los más fanáticos de conocer toda la información. Luego además es divertido porque hay muchas correcciones que hacer y se producen discusiones del tipo “¿Slayer tocaron primero “Angel of Death” y luego “South of Heaven” o viceversa?”, “¿el tipo que subió a cantar era X de este grupo o Y de este otro?”… en fin, siempre hay mucha gente con mucho tiempo… incluso he visto a veces gente subiendo temas a setlist.fm en tiempo real en el concierto y lo más inaudito, subiendo temas porque un colega estaba en el concierto y se lo iba contando (verídico, y nada increíble cuando se trata de fans de Iron Maiden jeje)

Y volvemos al título del post, ¿qué más es lo que ha aportado setlist.fm?, pues que mucha gente vaya sabiendo en muchos casos qué es exactamente lo que va a tocar el artista, en qué orden, etc… aunque claro, eso en el caso de artistas que varían poco o nada el setlist, en otros casos es mucho más excitante pues ya se sabe que el artista en cuestión gusta de cambiar, sorprender, etc etc. Es más, hay una derivada todavía más importante de este “conocer de antemano lo que te van a ofrecer”, que es la decisión de acudir o no al concierto en función de aquello que esté últimamente tocando el grupo en sus conciertos.

A esto se le añade el hecho de que no son sólo setlists actuales, se puede crear cualquier setlist pasado, con lo cuál hay verdaderos fanáticos creando todos los setlists de una gira de 1992, o todos los de una banda a través de su historia… en fin, esto es lo que amamos de Internet, ¿no? Además, setlist.fm se integra bien con last.fm para coger los eventos de ésta, de tal forma que no hay que crear los eventos por duplicados, puedes importar tus eventos de last.fm a setlist.fm… en definitiva, un ecosistema de webs para satisfacer todas las necesidades de los más obsesivos fans de los datos musicales.

¡Hala, todos a contribuir!