Los mejores discos de 2016 (primera parte)

 

Y bien, tarde, porque normalmente solía publicar esta lista antes de acabar el año, o más bien la primera parte en un año y la segunda en otro, pero supongo que más vale tarde que nunca, vamos con los mejores álbumes del año 2016.

Ya sé que digo lo mismo todos los años, pero hay que reconocer que hemos vivido otro año espectacular en lo que a lanzamientos se refiere, tanto por la cantidad de discos publicados como por la gran calidad de muchos de ellos. Y bien, en la lista tenemos de todo: desde regresos espectaculares, como el de In The Woods; a algunos que ya son fijos en estas listas como Subrosa o Alter Bridge, y sobre todo, muchas bandas nuevas cuyos primeros trabajos han sacudido la escena, como pueden ser Sojourner o Eldamar, si miramos al black metal más épico siguiendo la senda de los dioses Summoning; otros grupos nuevos como Oceans of Slumber, Abyssic o Fuath, y un largo etcétera. En lo que a nuestro país se refiere, me quedo con los discos de los barceloneses Belgrado (ya hablé de ellos hace unos meses) y de los cordobeses Viva Belgrado, y sí, lo del nombre ya ha confundido a más de un amigo cuando les hablo de increíbles nuevas bandas emergentes, aunque en ninguno de los dos casos se trata de su primer álbum.

2016 ha sido un año nefasto para la música por todos aquellos grandes músicos que perdimos: empezando por David Bowie y finalizando con George Michael. Entre medias nos dijeron adiós el grandioso Prince, Leonard Cohen, Sharon Jones, Greg Lake de Emerson Lake & Palmer, o Rick Parfitt de Status Quo. También entre mis discos elegidos hay una triste noticia, y es que Aleah Stanbridge, la cantante de Trees Of Eternity, falleció de cáncer a la edad de 39 años y sin tiempo siquiera de ver publicado este “Hour of the Nightingale”.

Para terminar, decir que suelo dar prioridad a grupos nuevos o que no hayan aparecido en la lista anteriormente, así por ejemplo Khemmis aparecieron el año pasado y han vuelto a sacar disco en este 2016, y me gusta mucho, sin embargo lo encuentro ligeramente inferior al anterior y por eso no les he incluido; igual que discos que todavía no he tenido la oportunidad de escuchar en profundidad como son las nuevas obras (seguro que maestras) de Klimt1918 y de The Wounded, dos grupos que absolutamente me fascinan. Y por supuesto, aquellos que se me hayan olvidado o sobre los cuáles cambie de opinión durante las próximas semanas, pero en fin, así son las listas y sin más dilación, y como siempre sin ningún tipo de ranking, allá vamos, en dos entregas, con lo mejor de este 2017:

1.- In The Woods “Pure”

 

 

2.- Spectres “Utopia”

 

 

3.- Viva Belgrado “Ulises”

 

 

4.- Subrosa “For This We Fought The Battle Of Ages”

 

 

5.- Alcest “Kodama”

 

 

6.- Sojourner “Empires Of Ash”

 

 

7.- Oceans Of Slumber “Winter”

 

 

8.- Perturbator “The Uncanny Valley”

 

 

9.- Abyssic “A Winter’s Tale”

 

 

10.- 40 Watt Sun “Wider Than The Sky”

 

Los mejores discos de 2015 (segunda parte)

Mejores discos de 2015_Archivist_ST

 

Y bien, sin más dilación, y una vez explicado ya todo lo que había que contar sobre la lista y sobre 2015 en la primera parte, sólo recordar que este 2016 en el que ya nos encontramos pinta una vez más impresionante, con nuevos discos de los genios italianos Klimt1 918 y Novembre; los germanos Disillusion; es posible que Tool y Nine Inch Nails, en la parte más comercial, publiquen nuevas obras después de mucho tiempo; el nuevo ábum de Perturbator, el de Avantasia… aunque luego sean otros los que aparezcan en la lista de final de 2016.

Segunda parte de los mejores discos de 2015:

 

My Dying Bride “Feel The Misery”

 

 

Ghost Bath “Moonlover”

 

 

A Forest of Stars “Beware The Sword You Cannot See”

 

 

Dan Terminus “The Wrath Of Code”

 

 

Deafheaven “New Bermuda”

 

 

Khemmis “Absolution”

 

 

Archivist “Archivist”

 

 

Lychgate “An Antidote For The Glass Pill”

 

 

Baroness “Purple”

 

 

Paradise Lost “The Plague Within”

 

La explosión del synthwave

Retro Synthwave Perturbator

 

La entrada de hoy está dedicada a un movimiento musical que lleva un tiempo emergiendo desde el underground y que está dando lugar a la explosión de un nuevo estilo que podemos denominar synthwave, pero al que se le conoce también con muchos otras denominaciones diferentes: darksynth, retro futuristic, synth soundtrack, futuresynth, retro synthwave, outrun (traducido como “música de persecución”), etc. Y bien, ¿de qué hablamos en esta ocasión? Pues de música electrónica, en la mayor parte de los casos instrumental, que tiene su origen en los 80s en dos vertientes: por un lado la musical, puesto que la música está compuesta a base de emuladores de sintetizadores antiguos; por el otro lado, la estética también es decididamente retro, en las portadas, en los videos de YouTube, en el poco merchandising disponible. Al final todo viene a ser como meter en una coctelera a Jan Hammer, Jean Michel Jarre, la música y estética de Blade Runner, algo de manga japonés, un poco de Miami Vice y las máquinas de videojuegos de los 80s, bien de coches o de destrucción.

¿De dónde ha salido todo esto? Pues básicamente de dónde sale ahora muchísima de la nueva música aunque esta tenga ese aire retro: de los ordenadores de individuos dedicando muchas horas de su tiempo a aprender como manejar el software que hace posible crear esta música. ¿Y dónde se encuentra esa escena? Pues como ocurre hoy en día con muchos de estos movimientos, esta es una escena global, con los artistas (en este caso denominados productores) diseminados por todo el planeta; no podemos hablar que esté concentrado en algunos países o incluso continente, puesto que hay productores en Estados Unidos, Europa y Asia (y no sólo en Japón como inicialmente yo podría imaginar). Si tuviera que hablar de un epicentro probablemente se trataría de Francia, puesto que ahí es dónde parece que el número de artistas y su importancia está creciendo exponencialmente. ¿Y cómo se ha propagado esta fiebre por este estilo? Pues por los canales habituales: YouTube, plagado de cutre-videos con aire ochentero; Bandcamp, con infinitas bandas y sellos que tan sólo publican su música en esta plataforma; y tratándose de electrónica, también Soundcloud contiene bastante música synthwave; y luego por supuesto los gigantes Spotify, Apple Music, y demás servicios de streaming también la distribuyen. Y fuera de los canales puramente musicales, a través de los videojuegos, que la incluyen en muchos casos como banda sonora de los mismos; y de los propios gamers, que han hecho de esta música uno de sus estilos preferidos.

 

 

¿Y el formato físico que tanto nos gusta a algunos? Pues por ahora ciertamente escaso, ya que en muchos casos tanto artistas como sellos prefieren utilizar exclusivamente Bandcamp para la distribución digital. Si bien hay algún sello como TeleFuture, que produce y distribuye en CD a sus artistas, y algún otro productor ha publicado sus trabajos en CD o incluso en vinilo. Pero todo cambió hace unos meses con la entrada del sello Blood Music en escena. Este es el sello especializado en metal que ha publicado algunos de los proyectos más ambiciosos en el underground metalero y han entrado en el synthwave como sólo su dueño sabe hacerlo, por la puerta grande. Así, en los últimos meses han re-editado toda la discografía de Perturbator, al que han convertido en una de las caras reconocibles del género, y publicado otros álbumes de gran calidad como el “The Wrath of Code” de Dan Terminus, quizás mi álbum favorito de lo que llevo escuchado de esta música, o el “Behemoth” de GosT. Y como siempre tratándose de Blood Music, el proyecto ha sido a lo grande: digipacks para los CDs, vinilos de color super-limitados, incluyendo algunos que brillan en la oscuridad (“glow in the dark” en el argot), y que se han agotado al poco tiempo de ponerse a la venta, a 30€ + gastos de envío cada uno. NewRetroWave, que es una de los sitios de Internet alrededor de los cuáles gira esta escena, con su combinación de blog, canal de Youtube, juegos y tienda, ha publicado en los últimos meses su primer recopilatorio en vinilo, que se ha agotado al poco de ponerse a la venta, pese a no venderse en ninguna tienda sino únicamente online.

 

 

¿Y estos artistas actúan en directo o están todos los días detrás de sus ordenadores creando nuevos álbumes cada mes?
Pues precisamente ha sido también Blood Music la que hasta el momento ha lanzado uno de los festivales más exitosos de synthwave, este pasado verano en Helsinki, donde viajó gente de toda Europa para disfrutar del “directo” de los tres artistas de synthwave de la casa. Y al parecer ya hay planes de repetir el evento en París en Marzo, teniendo además en cuenta que Perturbator (nombre real: James Kent, hijo del periodista británico Nick Kent, conocido en los 70s y los 80s por sus artículos para New Musical Express) y Dan Terminus son franceses. También parece que en Rusia hay hambre de este tipo de música, puesto que en YouTube hay recogidas algunas actuaciones en directo, y tiene cierto sentido puesto que un país enorme y con un clima como este consume mucha música a través de Internet (el post-rock es también uno de los géneros emergentes en Rusia, algo tienen los rusos con la música instrumental). En cualquier caso, lo del directo hay que tomarlo dentro del contexto de música electrónica, similar a lo que hacen los DJs más conocidos.

Es interesante cómo estos movimientos, que antiguamente habrían quedado relegados a los ordenadores y cassettes (por supuesto otro de los formatos favoritos del género) de sus creadores, gracias a Internet y al efecto red pueden convertirse en fenómenos globales, y desde luego la combinación de música electrónica, los elementos ochenteros, que en muchos casos siguen trayendo buenos recuerdos a aquellos que tuvimos la suerte de vivir por lo menos parte de aquella época, y el auge de los videojuegos, garantizan que esta música tiene mucho futuro por delante. Y que con un marketing adecuado, sin necesidad de llegar al hype que acompaña todo lo que rodea a Perturbator y a Blood Music en general, se pueden conseguir muy buenos resultados. Supongo que además esto estará llegando a los clubes de todo el mundo mezclado con música ochentera, industrial y con sus claros lazos con el metal, con el comparte parte de su imagenería (y no sólo eso, Perturbator aparece en muchos casos con camisetas de grupos de black metal y parece que es además guitarrista), no es de extrañar que el género siga ganando adeptos. Esperemos que en algún momento esto llegue también a España puesto que por ahora no he conseguido encontrar artistas patrios y siempre es interesante empezar a desarrollar alguna escena local, y no será porque la música electrónica en general no esté firmemente implantada por aquí.

Y para finalizar, la perfecta mezcla de synthwave y metal: