A vueltas con el repertorio: The Cure, Europe y King Crimson

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Cuando están de gira, los repertorios o setlists de los grupos siempre es un tema delicado, ya hablé del tema en su momento en la entrada en que comenté sobre esa gran plataforma que es setlist.fm, y que es de gran utilidad para saber qué puedes esperar de un concierto, en caso que estés dudoso si acudir, o puede servir como el mayor “spoiler” para aquellos que normalmente preferimos vernos sorprendidos por el grupo en cuestión. Y esta semana hemos tenido en Madrid algunos ejemplos caprichosos relacionados con los repertorios.

En primer lugar, después de muchos años sin pasar por aquí, los reyes del rock progresivo hacían dos fechas consecutivas en Madrid, y durante 3 horas cada día deleitaron a sus fans con set-lists relativamente diferentes los dos días, tanto en los temas como en el orden de los mismos. Este es un buen ejemplo de concierto especial de verdad para fans, con unos señores que ya tienen una edad respetable, pero que devuelven a sus fans cada euro invertido en la entrada del concierto. En contraposición a ellos, tenemos montones de grupos sin su grandeza que racanean a sus fans en los conciertos; quizás el caso más sangrante sea el de Paradise Lost, grupo del que me considero superfan. Si a su ya simplemente correcto directo le sumamos el que tras más de 25 años de carrera, son incapaces de ofrecer más de 90 minutos de concierto, dejan siempre una sensación de lo que podría haber sido y no fue, al menos a mí. Culpa mía en cualquier caso, que le he visto más de 15 veces y sigo picando cada vez que vienen a Madrid.

 

 

Además de King Crimson, otros dos grupos, que se hicieron mega-conocidos en la segunda mitad de los 80 en España como son The Cure y Europe, aterrizaron en Madrid la misma semana.

En el caso de Europe la gira se anunciaba como el 30º aniversario de su álbum más exitoso, “The Final Countdown”, famoso en el mundo entero por el tema título, un himno que puede competir por ser uno de los tres temas más famosos de los 80s sin ningún problema, en una década exuberante musicalmente.

Así pues, todos los presentes pagamos religiosamente nuestros 42€ de entrada (aforo completamente vendido en Riviera), no tanto por escuchar de nuevo el tema en cuestión, que lo tocan siempre, sino por escuchar el disco entero en un ejercicio de nostalgia, y porque además es un muy buen disco.
La sorpresa viene al poco de comenzar la actuación cuando Joey Tempest anuncia que no iban a tocar un disco entero, ¡sino dos!. Yo soy de los que piensan que merece la pena ir a ver estos revivals de disco entero y pagar más si es necesario, pero ¡ay, madre mía!, que se tocan también entero el reciente “War of Kings”, que por supuesto en Riviera casi nadie había escuchado. En ese momento todos asumimos que ese es el precio a pagar si queremos escuchar el “The Final Countdown” enterito, pero el problema es que “War of Kings” entero deja fuera clásicos de Europe que no están en ninguno de los dos álbumes como “Superstitious” o “Prisoners in Paradise”, que no deberían faltar.

El troleo luego es máximo cuando comienzan la segunda parte del concierto, es decir, el disco de “The Final Countdown” con el himno homónimo. ¿Pero esta no debería ser la última canción? Pues no, Europe tocan el disco en riguroso orden, lo cuál hace que sus tres mayores hits caigan todos seguidos en mitad del concierto, y que de ahí en adelante sólo ese enorme “Cherokee” vuelva a ser coreada con cierta intensidad por los fans; al final, tienen incluso que volver a tocar una pequeña parte del “The Final Countdown” para que el sabor de boca no sea tan agridulce.

Parece que en cualquier caso los suecos podrían haber trabajado algo más el setlist, quizás el propio concepto de la gira, y porqué no, el merchandising de la misma, que daba vergüenza ajena verlo; las camisetas de los vendedores fuera de la sala tenían mejor calidad que las del merch oficial del grupo.

 

 

Mira que soy enemigo absoluto de mirar setlist.fm y de tachar de spoilers a los que lo consultan, pero al final voy a tenerle que dar la razón a un amigo que dice que el gran problema de los spoilers no es setlist.fm, sino los propios grupos que hacen una gira europea en modo piloto automático y cuyo concierto en Madrid es exactamente igual que el de Praga o el de Londres.

Por contra, The Cure, con unos cuantos añitos más en sus piernas que Europe, están dando conciertos cada 2 días de 2 horas y 45 minutos, y entre 28 y 32 temas. Por lo que me han contado, han ensayado 90 temas, y más o menos con una esqueleto de unos 20 temas fijos (que incluye sus mayores éxitos y otras que me imagino que le apetece tocar a Robert Smith), cambian un montón el repertorio de una noche a otra. En mi caso, un domingo lluvioso, oscuro y miserable como pocos en Madrid, muy apropiado ya no sólo para los Cure, sino para un festival de funeral doom, no fue problema para que los ingleses agotaran las entradas con muchísimos meses de antelación y el Palacio registrara un lleno hasta la bandera. Según algunos amigos míos, nos tocó el repertorio B, pero es que no hay A y B, sino tantos repertorios como se le ocurran al señor Robert Smith. Es verdad que en Bilbao optaron por un repertorio que comenzaba con la maravillosa “Plainsong”, y que incluía hasta ocho temas de “Disintegration” y en Madrid lo basaron mucho más en “Wish” y en “The Head on the Door”.

Pero qué quieres que te diga, cuando un grupo, pese al precio alto de las entradas (84€ la entrada de pista, el doble de Europe) toca semejante repertorio, el hecho de que seleccionen unas y no otras ya va acorde con el gusto personal; en mi caso, sólo escuchar el “Burn” de la banda sonora de “El Cuervo” me pareció una noticia excelente, otro amigo se quejaba que en Madrid no tocaron “Charlotte Sometimes”; otros que la última vez, hace 8 años, se fueron a las 3 horas de concierto con 35 temazos… en fin, para gustos los colores, aunque en el caso de los Cure suela ser siempre el negro.

 

Los mejores discos de 2015 (segunda parte)

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Y bien, sin más dilación, y una vez explicado ya todo lo que había que contar sobre la lista y sobre 2015 en la primera parte, sólo recordar que este 2016 en el que ya nos encontramos pinta una vez más impresionante, con nuevos discos de los genios italianos Klimt1 918 y Novembre; los germanos Disillusion; es posible que Tool y Nine Inch Nails, en la parte más comercial, publiquen nuevas obras después de mucho tiempo; el nuevo ábum de Perturbator, el de Avantasia… aunque luego sean otros los que aparezcan en la lista de final de 2016.

Segunda parte de los mejores discos de 2015:

 

My Dying Bride “Feel The Misery”

 

 

Ghost Bath “Moonlover”

 

 

A Forest of Stars “Beware The Sword You Cannot See”

 

 

Dan Terminus “The Wrath Of Code”

 

 

Deafheaven “New Bermuda”

 

 

Khemmis “Absolution”

 

 

Archivist “Archivist”

 

 

Lychgate “An Antidote For The Glass Pill”

 

 

Baroness “Purple”

 

 

Paradise Lost “The Plague Within”

 

Los mejores discos de 2015 (primera parte)

Mejores discos de 2015_Kauan_Sorni Nai

 

Y bien, llegados a este punto, y como hago todos los años, intento repasar lo que ha sido el año a nivel musical, y creo que me repito igual que los años anteriores si digo que este ya pasado 2015 ha sido excepcional. Y es que la era de Internet nos está permitiendo conocer más grupos, de lugares más recónditos, poder escucharlos en cualquier momento y a través de cualquier dispositivo, poder comprarlos (fundamentalmente online, y en muchos casos directamente al grupo), poder apoyarlos en definitiva.

Esta no es una lista exhaustiva, e igual que todos los años tampoco está ordenada, son 20 álbumes que me recordarán siempre a este año, y que me han gustado mucho. Muchos los he ido compartiendo con mis amigos, o en algún foro, dónde también me han descubierto muchos de ellos. Muchos los he comprado ya, idealmente en ediciones limitadas, en digipacks,  como me gusta; otros están en la lista a la espera de encontrar el momento y el precio adecuado.

Me dejo alguno seguro, el año pasado se me olvidó incluir el de Impure Wilhelmina que estaba seguro en mi top5 del año, este año seguro que me olvido de algún otro crucial. No es en cualquier caso relevante, lo más importante es que 2016 sea igual de bueno que 2015. Hay muchos grupos nuevos, alguno repite de la lista de hace dos años como Deafheaven o Grave Pleasures (antes Beastmilk). Hay grupos clásicos que han sacado grandes discos este año, como Paradise Lost o, cuando yo ya no lo esperaba, Moonspell se sacaron de la manga su mejor disco desde el ya lejano “Irreligious”. La lista al mismo tiempo intenta recoger cierta diversidad musical, de ahí la inclusión de ese “The Wrath Of Code” de Dan Terminus como continuación a mi reciente entrada sobre el synthwave.

Al mismo tiempo, hay gran cantidad de álbumes que todavía no he escuchado con la suficiente atención y son de grupos consagrados que me encantan o grupos nuevos: el nuevo de Lacrimosa, que les vi presentar con motivo de los conciertos de su 25º aniversario; el de Coheed and Cambria, que estarán de nuevo en directo en sala en Madrid tras muchos años; el nuevo de Fear Factory, al que todavía no le he dado suficientes escuchas; el de los chinos Zuriaake; el de Vision Of Disorder, el de Toundra, que a lo mejor se me ha quedado a las puertas, igual que el de Exxasens, el post-rock nacional siempre de mucha calidad.

Sin más, y en dos entradas diferentes, para poder degustar como se merece, aquí está una lista de mejores discos de 2015:

 

Kauan “Sorni Nai”

 

 

Panopticon “Autumn Eternal”

 

 

Shape of Despair “The Monotony Fields”

 

 

Wiegedood “De Doden Heben Het Goed”

 

 

Envy “Atheist’s Cornea”

 

 

Amorphis “Under The Red Cloud”

 

 

Sorcerer “In The Shadow Of The Inverted Cross”

 

 

NRCSSST “Schizophrenic Art”

 

 

Grave Pleasures “Dreamcrash”

 

 

Moonspell “Extinct”

 

Celebrando el 25 aniversario de Lacrimosa

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Conocí a Lacrimosa a mediados de los 90 gracias a aquellos maravillosos recopilatorios en cassette de TDK de 90 que mi amigo Antonio llevaba en su Opel Corsa. De entre todos aquellos clásicos (Paradise Lost, Tiamat, My Dying Bride, Therion, etc) destacaban los de Tilo Wolff porque dos de las canciones que llevaba Antonio en su coche eran muy diferentes entre sí: por un lado “Seele in Not”, que empezaba con un sonido como de un gato, y que era una pieza muy larga, lenta y basada en teclados; y por otro lado, estaba “Copycat”, donde las guitarras y las baterías tomaban el mando y que era básicamente gótico heavilorro. La explicación era sencilla: la primera era el tema que abría el disco de debut de los suizos, cantada en alemán; mientras que la segunda, en inglés, se encontraba en el entonces álbum más reciente de la banda, “Inferno”.

Poco después, pasé por casa de Antonio para que me prestara los 4 discos de Lacrimosa y poder grabármelos en sus correspondientes cintas y empecé a disfrutarlos como un enano; y la semana pasada, 20 años después de aquello, tuve la inmensa suerte de presenciar uno de los dos conciertos que Lacrimosa ofrecieron con motivo de su 25 aniversario. Tenía ya previsto ir a Alemania ese fin de semana para disfrutar del Prophecy Fest (de este hablaré en la próxima entrada), y de pronto un dia de finales de Julio vi que Lacrimosa estarían tocando en Oberhausen, cerca de Düsseldorf, que era la ciudad a la que volábamos. Así pues había que adelantar el vuelo un día para poder disfrutar de Tilo Wollf y compañía, así que dicho y hecho, vuelo adelantado con su penalización correspondiente y boletos para el concierto adquiridos.

 

 

Oberhausen es una pequeña ciudad, perfecta para los amantes de la música, puesto que la misma noche de viernes en que íbamos a disfrutar del concierto aniversario de Lacrimosa tenían lugar otros dos conciertos de rock: por un lado, la gira de Audrey Horne cuyo concierto en Madrid fue cancelado; y por otro, en el mismo Turbienenhalle pero en la otra sala, tocaban Trailerpark, un grupo alemán de hip-hop de público muy joven. Y al día siguiente David Gilmour de Pink Floyd estaba tocando en un pabellón, otro más de los recintos con que cuenta Oberhausen.

Según entramos, estaba claro que el recinto no se iba a llenar, lo cuál me produce sentimientos encontrados: por un lado, libertad de espacio y nada de colas a la hora de pedir la bebida. Por otro, comprobar que Lacrimosa hoy en día no son capaces de llenar una sala de mil y pico personas en Alemania en un concierto aniversario que prometía muchas golosinas. Y es que por alguna razón el grupo, que dentro de su “Unterwelt Tour” tocará en breve en Rusia y en Bielorrusia y desde allí pasar a China, Taiwan y Japón, ha ido creciendo hasta convertirse en un fenómeno a nivel mundial, pero probablemente no ha ido ganando demasiados nuevos fans, a tenor de la media de edad que gastábamos los allí presentes.

 

 

El concierto de Oberhausen comenzó de la mejor manera posible: con tan solo Tilo Wolff y su inseparable Anne Nurmi sobre el escenario interpretando la versión original de “Seele in Not”, únicamente electrónica. A partir de ahí, temas de sus primeros álbumes en su formato original sin necesidad de bajo, batería y guitarra hasta llegar a los temas de “Inferno” y “Stille”. Un grandes éxitos en toda regla siguiendo un orden cronológico perfecto. Por supuesto a Tilo siempre le gusta introducir variaciones en sus temas, así por ejemplo “Alles Lüge” sonó cuasitechno mientras los clásicos absolutos de “Elodia”, “Alleine zu Zweit” y “Halt Mich” sonaron como sus versiones originales, todo dentro de una atmósfera de fiesta genial. Si había dudas porque la última vez en Madrid el concierto fue un poco más corto de lo acostumbrado y quizás no tan brillante, esta vez Tilo y su banda no dejaron lugar a dudas que siguen siendo una de las grandísimas bandas en directo dentro del rock gótico, metal gótico o como queramos llamarlo.

Y bien, llegado el momento, Tilo desveló que también habría lugar para el nuevo álbum “Hoffnung”, cuya portada muestra al payaso con un semblante serio, y me confirma una vez más que me siguen gustando mucho más las portadas antiguas de los primeros discos que las nuevas. Tras dos horas y media de concierto, Lacrimosa interpretaron todavia otros cinco temas en dos temas, finalizando con casi tres horas y cuarto de concierto y 29 temas tocados. Tilo se mantiene en una extraordinaria forma física y sobre todo vocal; la parte física, entre el maquillaje y supongo que tratamientos y similares no es para nada fácil, pero es que a nivel vocal el tío no falla nunca. La que suele fallar (es decir, Anne) en este caso no desentonó demasiado, tampoco estéticamente con sus medias en blanco y negro harlequín.

 

 

Así pues, noche histórica la vivida en Alemania ese viernes de Septiembre y que deja el listón insuperable para cualquier nuevo concierto de Lacrimosa, aunque por supuesto seguiré acudiendo como hago religiosamente desde aquel concierto de Septiembre de 1999 con Love Like Blood de teloneros en la Sala Live. ¡Que siga la gran fiesta del payaso durante muchos años!

 

Within Temptation, cómo conseguir triunfar en el rock hoy día

Within Temptation_Mother Earth

 

Hoy me gustaría hablar de esta banda holandesa, Within Temptation, a la cuál he tenido el placer de ver crecer desde el comienzo de su carrera y cómo han hecho las cosas extraordinariamente bien para conseguir convertirse en uno de los grupos de música punteros en Holanda y Alemania, y no hablamos dentro del metal ni si quiera del rock, sino de la música en general.

Remontémonos a los orígenes, porque Within Temptation en 1997 no eran más que unos jóvenes holandeses que tocaban un metal gótico en la línea de los dos primeros álbumes de Theatre of Tragedy, e influenciados por los discos clásicos de aquella era de Paradise Lost, Anathema o sus compatriotas The Gathering. El grupo combinaba voces guturales masculinas con el espectacular registro de su cantante Sharon den Adel y la verdad es que su primer álbum “Enter” de 1997 fue un disco que muchos en aquella época ya apreciamos enormemente.

La banda tuvo su primer momento de gloria en el festival del Dynamo de 1998 donde precisamente también aparecieron Theatre Of Tragedy. Estuve a punto de viajar a ese Dynamo si no fuera porque mi supuesto compi de viaje prefirió irse a Amsterdam para asistir a la final de la Copa de Europa de fútbol que finalmente acabaría conviertiéndose en la Séptima del Real Madrid. Afortunadamente hoy en día tenemos YouTube para recordar aquel festival y ver en su primera encarnación a una jovencísima banda, con Robert Westerholt cantando guturales y con Sharon fantástica, la primera de muchas veces.

 

 

Después del miniCD “The Dance”, lanzaron su segundo larga duración “Mother Earth”, y ya con sorpresa, puesto que abandonan las voces masculinas y pasan a convertirse en un grupo exclusivamente con vocalista femenina. Esto, que suele ser la primera señal de “¡vendidos!” no es el caso de Within, puesto que el disco es un extraordinario en todos los sentidos. Pero curiosamente el álbum no disfrutó inicialmente de mayor éxito que el que tuviera “Enter”, es decir, KAt; pero en 2002 Supersonic/BMG re-edita el disco en Alemania, comienza a sonar “Ice Queen” en la radio y en la TV y el disco empieza a coger tracción y empieza a escalar puestos en las listas alternativas alemanas, casi dos años después de haber sido publicado por primera vez, y se convierte en un éxito apabullante.

El grupo además se embarca en multitud de giras, teloneando a bandas establecidas como Paradise Lost o en los numerosos festivales que tienen lugar en Centroeuropa. Es curioso como en aquella época una Sharon se podía pasear sin problemas entre el público del Summer Breeze y hacerse fotos con los fans. De “Mother Earth” salen, además de “Ice Queen”, otros singles como el tema título o la versión del “Running Up That Hill” de Kate Bush.

 

 

Para cuando se publica “The Silent Force” en 2004 el grupo se encuentra ya preparado para dar el salto al estrellato. La música se vuelve todavía más accesible, pero es que además el estilo de rock/metal operístico está en boca de todo el mundo. El año anterior Evanescence han puesto el estilo (todavía más edulcorado, de acuerdo) absolutamente de moda, y Within, Nightwish y Lacuna Coil (estos últimos, sobre todo en USA) se aprovechan de ello y comienzan a vender discos, entradas y merchandising de forma espectacular.

Within son además de los primeros en entender bien cómo funcionan las nuevas tecnologías en su relación con los fans, y antes de la revolución de las redes sociales, su web ya se encuentra en multitud de idiomas, se mantienen en contacto con sus fans a través del foro de la web, se encuentra siempre actualizada, con contenidos exclusivos, etc.

Desde entonces, el grupo no ha parado de triunfar y convertirse en una máquina de cosechar éxitos; y lo han hecho de muchas formas; colaborando con otros artistas invitados como Keith (hoy en día Mina) Caputo de Life Of Agony, Dave Pirner de Soul Asylum, o como Tarja (ex-Nightwish); además no han tenido reparos en salirse de los patrones establecidos con Sharon colaborando con el famoso DJ Armin Van Buuren. Es cierto que los álbumes con material nuevo no se prodigan demasiado, pero sí los directos, bien con orquesta, o en acústico, las versiones, los singles con remezclas; todo hecho para seguir incrementando poco a poco su base de fans. Por supuesto de aquellos jovencitos fascinados con el metal gótico y el doom queda muy poquito musicalmente, pero el éxito es tan incontestable, y sobre todo conseguido a base de muchísimo trabajo, que no creo que se les pueda reprochar nada.

 

 

Con el paso del tiempo, además, la banda ha ido cambiando muchos de sus miembros; de los fundadores tan sólo quedan Sharon y el bajista Jeroen. Robert, que además es el marido de Sharon, sigue perteneciendo a Within Temptation pero ya no gira con ellos, puesto que es él quién permanece en casa cuidando sus tres hijos, mientras Sharon (la única que no puede faltar en este grupo) sale de gira con la banda.

Todo esto ha ocurrido en la época en que no se venden discos, en que la música se encuentra según algunos en permanente crisis, pero cuando uno tiene grandes temas, una cantante tan carismática, con tan buen rollo en directo y sobre todo que canta tan bien como Sharon, y una ética de trabajo que hace que sigan ofreciendo multitud de conciertos a lo largo y ancho del planeta, el éxito acaba llegando. Y cuando un grupo pasa de conseguir lo que se ve en el primer video del glorioso “Enter” a lo que se ve en esta grandiosa versión del “Titanium” de David Guetta, uno se da cuenta de todo el camino que han recorrido estos chicos.

 

La moda de los grupos tocando álbumes clásicos enteros

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Ahora que es temporada de festivales, es el momento ideal para que los grupos, con set-lists normalmente algo más reducidos que en sus giras habituales, se dediquen a tocar álbumes clásicos enteros, y un ejemplo claro de esto lo tenemos en que actualmente Offspring aparecen en todos los festivales como “Offspring playing Smash”, el álbum que les catapultó al estrellato hace ya la friolera de 20 años.

Esta moda de tocar discos antiguos o clásicos enteros, normalmente incluso en el mismo orden de publicación, empezó ya hace algunos años, y no hay día en que un grupo, normalmente veterano, y cuyas obras recientes no llegan a la altura de su leyenda, forjada precisamente con esos discos antiguos, no se decida a hacer esa “gira especial tocando XXX álbum entero”

Iron Maiden y Metallica son dos de los grupos que últimamente han optado por semejante formato, de hecho Maiden ya es el segundo año consecutivo que giran con el “Maiden England”, su famoso tour del 88 presentando el álbum “Seventh Son of a Seventh Son”. Metallica por su parte giraron hace un par de años con su celebérrimo “Black Album”, tras haberlo hecho ya hace algo más de tiempo con el “Master of Puppets”.

Como siempre, hay dos opiniones encontradas respecto a esta tendencia: por un lado, aquellos que consideran que la falta de creatividad de muchas bandas les obliga a girar sin ni siquiera tener disco nuevo que presentar y hacerlo, en plan sacacuartos, con sus discos antiguos más famosos y de mucha mayor calidad; y por otro, aquellos que están encantados porque por la razón que sea conocieron al grupo más tarde, nunca les vieron tocar en aquella gira donde interpretaban muchos temas de aquel álbum normalmente, y que ahora se encuentran ante su oportunidad. Aquí se incluyen también aquellos fanáticos que simplemente les gusta el álbum y están encantados de escucharlo de nuevo en directo. Al final, siempre se puede decir que se trata de darle al espectador lo que quiere, y que nadie está obligado a acudir a un evento si no quiere.

Mi modesta opinión, estaría en el medio tirando hacia la segunda opción. Es decir, reconozco que volver al pasado es una forma de demostrar la poca capacidad de enganchar a los fans merced al presente, pero al mismo tiempo no tengo ningún problema con ello; y es más, me encantan estas giras. Gracias a ellas he podido ver a Paradise Lost tocando el “Draconian Times” entero, a Therapy? haciendo lo propio con el “Troublegum”, a Helmet con el “Meantime” y próximamente con el “Betty”; son álbumes a los tengo un cariño especial y poder volver a escucharlos enteros me transporta normalmente a épocas pasadas cuando empezaba a escuchar esos discos, cosa que normalmente sigo haciendo hoy en día de todas maneras. Al mismo tiempo, hay que entender que los artistas cada vez viven más del directo que de la venta de música grabada, con lo cuál tiene mucho sentido el que hagan giras de álbumes antiguos, temáticas, acústicas, actuaciones privadas o lo que sea. De hecho, es muy habitual que grupos que apenas consiguen congregar a un público minoritario en la actualidad, aprovechan para llegar a muchos de sus antiguos fans con este tipo de giras y de alguna forma revitalizar su base de fans.

Desde el punto de vista del artista, tuve la suerte de estar alojado en Atenas en el mismo hotel que Paradise Lost cuando hicieron la mini-gira tocando “Draconian Times” y me encontré a Greg Mackintosh en el hall del hotel. Estuvimos charlando sobre esto, y Mackintosh, uno de estos artistas de la vieja escuela, estaba muy poco motivado por volver a tocar “Draconian Times”, ni tampoco entendía porqué los fans estábamos tan ilusionados con esa gira… él lo que quería era sacar ya un álbum nuevo y que pudiéramos escuchar sus nuevas canciones…

Aquí también puede haber cierta parte de integridad del artista, porque siempre puede ocurrir que el artista decida tocar un disco famoso entero, pero que no lo anuncie con anterioridad. Eso pasó por ejemplo con Slayer cuando en 2003 sorprendieron durante los festivales europeos tocando el “Reign in Blood” entero y en orden; al ser en aquella época y ser de los primeros grupos en hacerlo probablemente hizo que Kerry King no se percatara de ello y pudiera sacar mayor rédito. Dream Theater también fueron de los pioneros, y seguro que contribuyeron a este fenómeno, pues se dedicaban a tocar discos enteros de otros artistas, como el “Master of Puppets” de Metallica o el “Number of the Beast” de Iron Maiden. En el otro extremo está por supuesto el caso de Kiss, los cuáles han girado ya de absolutamente todas las maneras que a Gene Simmons se le ha ocurrido para extraer más pasta de sus muchos fans; ya sabemos que ser fan de Kiss significa la ruina segura. De todas formas, hoy en día, gracias a foros y webs como setlist.fm es casi imposible que una gira de estas características escape del radar de los fans.

Gracias a esta moda o tendencia, siempre nos quedará la esperanza de que Axl reúna a los Guns N’ Roses clásicos tocando el “Appettite for Destruction” desde “Welcome to the Jungle” a “Rocket Queen” o que Depeche Mode vuelvan a repetir la gira del “101”… en fin, soñar es siempre lo que nos queda.

Mis 100.000 scrobblings en last.fm

100k@LastFM

 

 

 

 

 

Hoy he llegado a la redonda cifra de mis 100.000 scrobblings en last.fm. Para el que no sepa que es un scrobbling o qué es last.fm le recomiendo visitar este otro post de hace unos meses del cuál he recibido excelente feedback tanto de personas que ya conocían este servicio como de aquellos que han alucinado al conocer este particular big data musical.

Me registré en last.fm en Febrero de 2009, pero es verdad que tardé unos meses en empezar a hacer scrobbling, aunque no recuerdo cuándo. Lo que sí es cierto es que, sin convertirse en una obsesión, sí es algo a lo que me gusta prestar atención de vez en cuando porque al fin y al cabo los scrobblings sirven como presentación de los gustos y hábitos musicales de cada uno.

Veamos en primer lugar los 10 artistas que más he escuchado en este tiempo:

 

Top10Artists@LastFM

 

 

 

 

 

 

 

Y bien, ninguna sorpresa por ese lado, de hecho son artistas de los que en alguna ocasión ya he hablado en este blog. Es curioso que los dos primeros artistas sean de música electrónica, unos más clásicos como Depeche Mode y otros más modernos, y a los que siempre he considerado sus mejores discípulos, como VNV Nation. De hecho mis amigos me han escuchado muchas veces aquello de “si Depeche Mode hicieran buena música hoy en día, harían lo que hacen VNV Nation”

Y bien, a partir de ahí mucho rock y metal en sus diferentes vertientes, especialmente grupos de los que empecé a escuchar en la primera mitad de los 90s y que yo considero mis grupos de cabecera. Bandas como Biohazard, Fear Factory o Paradise Lost, cuyos conciertos en Madrid llevo visitando desde hace 20 años (a los tres le vi tocar en el Canciller II en aquella época), y si sumamos los festivales, calculo que les habré visto unas 15 veces o más a cada uno de estos tres. En algunos casos el número de “scrobblings” tiene todavía más mérito, pues las canciones de My Dying Bride duran una media de 9-10 minutos, así que muy probablemente haya pasado más tiempo escuchándoles que a otros artistas con más reproducciones.

Veamos algunas curiosidades:
– he escuchado 3520 artistas, lo cuál habla de 28,4 reproducciones por artista.
– el top ten de artistas suma apenas un 3,8% de los scrobblings totales, un porcentaje que yo considero muy bajo si lo comparo con otras cuentas de Last.fm que he visto, y donde pocos artistas acaparan una gran mayoría de los scrobblings. Creo que ahora mismo no es posible, pero estaría muy bien que last.fm permitiera hacer análisis algo más sofisticados, porque me gustaría ver el principio de Pareto aplicado a mis scrobblings, pues pese a dispersión del top 10, seguro que el 20% de los artistas que más escucho suponen el 80% de mis scrobblings.
– el artista en el puesto 500 de mi lista de más escuchados tiene 55 reproducciones, que es casi el doble de la media, lo dicho, voy a escribir a los tipos de last.fm para preguntar si es posible exportar mis scrobblings a excel, en caso que así sea ya publicaré aquí algún análisis más.

 

 

En cuanto a los álbumes más escuchados, parecería que no debería haber demasiadas diferencias con los artistas más escuchados, pero sí que las hay:

 

Top10Albums@Last.FM

 

 

 

 

 

 

 

En primer lugar, conviene explicar, o al menos eso es lo que he entendido yo, que no es que me haya escuchado estos álbumes enteros, sino que por ejemplo de los 611 scrobblings de Depeche Mode, 127 provienen de temas del “Some Great Reward”.
Y esto lleva a que aparezcan entre los 10 primeros artistas que siempre escucho sus discos de grandes éxitos como Kate Bush (que por cierto, vuelve a los escenarios, sold-out absoluto para los 15 shows londinenses), mismo caso que Journey; y luego bandas con pocos discos como Quicksand, o incluso sólo uno como October People; por último, los temas de Iron Maiden que recopilé para la despedida de soltero de mi amigo Antonio y que llevo en el iPod, y son a los que recurro cuando voy por la calle y pienso “me voy a poner a los Maiden”.

 

 

Por otra parte last.fm también ofrece en su página principal del perfil del oyente los temas más escuchados:

 

Top10Songs@LastFM

 

 

 

 

 

 

Por supuesto, estos son parte de mis temas favoritos, bien por ser unos clásicos de lo que normalmente ya he hablado en este blog, como el “Stripped” de Rammstein o “My Girlfriend’s Girlfriend” de Type O Negative; bien porque alguno me ha enganchado mucho en los últimos tiempos como el “Northern Lights” de Lebanon Hanover; y finalmente, el número 1 lo ocupa “Angel of Death” de Slayer, al cuál le di muchas escuchas en la época en que murió Jeff Hanneman.