Mis 100.000 scrobblings en last.fm

100k@LastFM

 

 

 

 

 

Hoy he llegado a la redonda cifra de mis 100.000 scrobblings en last.fm. Para el que no sepa que es un scrobbling o qué es last.fm le recomiendo visitar este otro post de hace unos meses del cuál he recibido excelente feedback tanto de personas que ya conocían este servicio como de aquellos que han alucinado al conocer este particular big data musical.

Me registré en last.fm en Febrero de 2009, pero es verdad que tardé unos meses en empezar a hacer scrobbling, aunque no recuerdo cuándo. Lo que sí es cierto es que, sin convertirse en una obsesión, sí es algo a lo que me gusta prestar atención de vez en cuando porque al fin y al cabo los scrobblings sirven como presentación de los gustos y hábitos musicales de cada uno.

Veamos en primer lugar los 10 artistas que más he escuchado en este tiempo:

 

Top10Artists@LastFM

 

 

 

 

 

 

 

Y bien, ninguna sorpresa por ese lado, de hecho son artistas de los que en alguna ocasión ya he hablado en este blog. Es curioso que los dos primeros artistas sean de música electrónica, unos más clásicos como Depeche Mode y otros más modernos, y a los que siempre he considerado sus mejores discípulos, como VNV Nation. De hecho mis amigos me han escuchado muchas veces aquello de “si Depeche Mode hicieran buena música hoy en día, harían lo que hacen VNV Nation”

Y bien, a partir de ahí mucho rock y metal en sus diferentes vertientes, especialmente grupos de los que empecé a escuchar en la primera mitad de los 90s y que yo considero mis grupos de cabecera. Bandas como Biohazard, Fear Factory o Paradise Lost, cuyos conciertos en Madrid llevo visitando desde hace 20 años (a los tres le vi tocar en el Canciller II en aquella época), y si sumamos los festivales, calculo que les habré visto unas 15 veces o más a cada uno de estos tres. En algunos casos el número de “scrobblings” tiene todavía más mérito, pues las canciones de My Dying Bride duran una media de 9-10 minutos, así que muy probablemente haya pasado más tiempo escuchándoles que a otros artistas con más reproducciones.

Veamos algunas curiosidades:
– he escuchado 3520 artistas, lo cuál habla de 28,4 reproducciones por artista.
– el top ten de artistas suma apenas un 3,8% de los scrobblings totales, un porcentaje que yo considero muy bajo si lo comparo con otras cuentas de Last.fm que he visto, y donde pocos artistas acaparan una gran mayoría de los scrobblings. Creo que ahora mismo no es posible, pero estaría muy bien que last.fm permitiera hacer análisis algo más sofisticados, porque me gustaría ver el principio de Pareto aplicado a mis scrobblings, pues pese a dispersión del top 10, seguro que el 20% de los artistas que más escucho suponen el 80% de mis scrobblings.
– el artista en el puesto 500 de mi lista de más escuchados tiene 55 reproducciones, que es casi el doble de la media, lo dicho, voy a escribir a los tipos de last.fm para preguntar si es posible exportar mis scrobblings a excel, en caso que así sea ya publicaré aquí algún análisis más.

 

 

En cuanto a los álbumes más escuchados, parecería que no debería haber demasiadas diferencias con los artistas más escuchados, pero sí que las hay:

 

Top10Albums@Last.FM

 

 

 

 

 

 

 

En primer lugar, conviene explicar, o al menos eso es lo que he entendido yo, que no es que me haya escuchado estos álbumes enteros, sino que por ejemplo de los 611 scrobblings de Depeche Mode, 127 provienen de temas del “Some Great Reward”.
Y esto lleva a que aparezcan entre los 10 primeros artistas que siempre escucho sus discos de grandes éxitos como Kate Bush (que por cierto, vuelve a los escenarios, sold-out absoluto para los 15 shows londinenses), mismo caso que Journey; y luego bandas con pocos discos como Quicksand, o incluso sólo uno como October People; por último, los temas de Iron Maiden que recopilé para la despedida de soltero de mi amigo Antonio y que llevo en el iPod, y son a los que recurro cuando voy por la calle y pienso “me voy a poner a los Maiden”.

 

 

Por otra parte last.fm también ofrece en su página principal del perfil del oyente los temas más escuchados:

 

Top10Songs@LastFM

 

 

 

 

 

 

Por supuesto, estos son parte de mis temas favoritos, bien por ser unos clásicos de lo que normalmente ya he hablado en este blog, como el “Stripped” de Rammstein o “My Girlfriend’s Girlfriend” de Type O Negative; bien porque alguno me ha enganchado mucho en los últimos tiempos como el “Northern Lights” de Lebanon Hanover; y finalmente, el número 1 lo ocupa “Angel of Death” de Slayer, al cuál le di muchas escuchas en la época en que murió Jeff Hanneman.

 

Los mejores discos de 2013

Y bien, hemos llegado al final de este año, y es buen momento para recopilar los mejores discos de 2013. Pongo 10 álbumes pero podría poner muchos más, y en cualquier caso no siguen ningún orden:

Autumnblaze “Every Sun Is Fragile”

Caladan Brood “Echoes Of Battle”

Lebanon Hanover “Why Noy Just Be Solo”

Subrosa “More Constant Than The Gods”

Beastmilk “Climax”

Deafheaven “Sunbather”

Avatarium “Avatarium”

Light Bearer “Silver Tongue”

Tropic Of Cancer “Restless Idylls”

Altar Of Plagues “Teethed Glory And Injury”

Salas de conciertos en Madrid, segunda parte

Y bien, sigo con el análisis de las salas de conciertos en Madrid, principalmente de rock, cuya primera entrada podéis encontrar aquí.

Nuevas: 

Una de las pocas cosas buenas que tiene el cierre de salas es que van floreciendo otras. No soy ningún especialista en este negocio, pero quiero creer que los conciertos son un buen reclamo para que la gente conozca el lugar y sobre todo tener algo de afluencia determinados días de la semana. Estas son salas que hasta hace unos cuantos meses no programaban música en directo y ahora lo hacen. Como siempre, hay de todo.

Lemon: todavía no la he visitado, pero amigos que estuvieron viendo a Leprous hablan de sonidazo aunque la sala tenga una disposición muy mala, con las ya habituales columnas, etc. Lo mejor en mi caso es, de nuevo, que puedo ir caminando desde casa y cuando termine el concierto puedo estar durmiendo en 10 minutos.
Shoko: la joya de la corona entre las nuevas salas, aunque mirando la web uno se extrañe que toquen allí The Ocean, que fue el día que la visité, o Amenra. En unos meses tendrá lugar allí uno de los conciertos más esperados del 2014, el de Robin Beck. Buenísima acústica, escenario muy alto, lo mejor que se puede decir de ella es que se parece a Caracol aunque sin llegar a su excelencia.
Rock Palace:  otros locales de ensayo con sala de conciertos, una especie de hermano pequeño de Ritmo&Compás por lo que pude ver el día del concierto de Lebanon Hanover.
But: también conocida como la sala de al lado de Pachá, nunca he estado de concierto aunque sí mucho de copas hace muchos años. Otra sala que en los últimos meses ha empezado a programar rock y metal de forma frecuente, y por lo que me cuentan mis amigos, con buenos resultados como sala de conciertos.
Rock&Pop: tampoco he estado todavía, pero las crónicas hablan de sala de locales de ensayo parecida a la Rock Palace, es decir, que supongo que se usará para conciertos de poca asistencia.
We Rock: esta sala es el garito metalero de moda en Madrid, y no tanto de moda sino que es el único grande que se puede considerar un club/discoteca de metal con todas las de la ley. Y si bien como disco sí que pienso que tiene un buen nivel, como sala de conciertos la cosa empeora. Estuve viendo allí a los magníficos leoneses/salmantinos Llvme y la verdad es que la sala está bien si hay poca gente; lo que ocurre es que el sonido, incluso como disco, es bastante mejorable.
Excalibur: el Excalibur ha sido durante años la disco metalera de referencia en Madrid donde acabar la noche en uno de los barrios más rockeros de Madrid, Vallecas. Últimamente ha cambiado la programación a música latina, supongo que influenciada por la demografía del barrio; sin embargo, llevan alrededor de un par de años programando conciertos de metal, sobre todo extremo, con bastante buen resultado, aunque si la comparo con un Ritmo&Compás por ejemplo, pues como que no.
Cats: al parecer de los mismos dueños de Caracol o por lo menos mismos gestores, aunque por alguna razón no terminan de llevar un buen número de conciertos allí. En los que yo he estado, como Agalloch y The Gaslight Anthem, estuvieron muy bien, y desde luego es una sala donde no me importaría acudir más a menudo.

Pabellones

También es una queja constante la falta de buenos pabellones, pero la verdad es que a mí me parece que la oferta está relativamente bien cubierta.

Palacio de los Deportes: esta es la joya de la corona, contando normalmente con muy buen sonido, posibilidad de desplegar montajes escénicos impactantes, como el que tuve la suerte de presenciar de Roger Waters, buena localización… si acaso el único problema es que cuando programan ahí se suele llenar y a veces incluso aunque tengas entrada de pista te toca irte arriba. Además, el Palacio de los Deportes actual es algo más grande que el original, en el que tuve la suerte de presenciar mi primer concierto, Depeche Mode en la gira de “Violator”.
Plaza de Vistalegre: aquí empezamos ya a bajar el nivel, tanto de aforo, de las 15.000 del Palacio a las 6-7.000 de este, y sobre todo las prestaciones: Muchas veces mal sonido, calor asfixiante como en el concierto de Def Leppard… en fin, ninguna garantía, y Scorpions en Marzo que hacen dos fechas allí totalmente vendidas, dios nos pille confesados.
La Cubierta de Leganés: recuerdo durante mucho tiempo que era imposible conseguir buen sonido en ese plaza de toros cubierta. Y nadie se ponía de acuerdo porqué, que si “tiene que estar el techo abierto”, “tiene que estar el techo cerrado”… así hasta que un día tocaron allí Tool y aquello sonó perfecto; desde entonces no hay excusas. Otros como Dream Theater también han conseguido dominar el sonido de la plaza, aunque últimamente hay pocos conciertos allí.

Fuera de Madrid capital

Teatro Egaleo de Leganés: no sé porqué no hay más conciertos allí, lógicamente en verano, porque vi a Slayer hace muchos años y hace relativamente poco a Public Enemy y me parece un sitio disfrutable en un entorno agradable, si bien lo de tanta persona sentada puede ser un problema a nivel de atmósfera del concierto.
El Grito en Fuenlabrada tuvo su apogeo hace unos años como lugar de celebración de conciertos de metal extremo y nunca me pareció un mal sitio.

Para hipsters o pijos

El Matadero: nunca he estado en ningún concierto y sí que conozco las instalaciones, pero suelen programar cosas demasiado indies/trendies/hipsters para mi gusto, aunque tarde o temprano caerá allí algún concierto.
Teatro Circo Price: sí que he estado y es un buen sitio, aunque más para pop que para rock, pues hay mucho sitio sentado.

Todavía por descubrir

Hay alguna sala que por casualidades todavía no he acudido, probablemente por el tipo de música que suelen programar, aunque tarde o temprano algo interesante acabará pasando allí.
Costello programa bastantes conciertos, pero tampoco nadie me ha hablado de ella.
Rockstar Musica Hall / Independence Live: en esta sala sí que conozco amigos que han estado, pero no recuerdo ningún comentario ni positivo ni negativo, así que esperaremos.
Charada: en breve la conoceré, pues los Trust de Maya Postepski de Austra tocan allí este viernes.

Salas míticas que hace mucho que dejaron de existir

Sólamente un recuerdo para algunas salas míticas, sin necesidad de irse al Rockola de la Movida madrileña.

Revolver, en la calle Galileo, donde vi tocar a Therapy?, a Faith No More, a Sepultura el día que se ponía a la venta el “Roots”… y por supuesto el mayor calor que haya pasado en mi vida en un concierto, viendo a Biohazard en Junio sin aire acondicionado.
Canciller: el templo del heavy metal durante muchos años en Madrid, tanto en la sala 1 de Alcalde López Casero como en Canillejas, grandiosos momentos los vividos allí, ¡larga vida al Canci!
Aqualung: lugar de muchos otros conciertos maravillosos, quizás mi mejor anécdota allí fuera un 15 de Mayo que tocaban Lacrimosa, y siendo en las inmediaciones de la pradera de San Isidro, se llenó aquello de góticos con sus mejores galas que se juntaban con chulapos que no daban crédito a lo que veían.

Lebanon Hanover los revitalizadores del coldwave

Hoy quiero hablar de esta banda llamada Lebanon Hanover que está alcanzando status de culto en toda Europa y al otro lado del Atlántico en US y México especialmente, y que podríamos definir como los revitalizadores del coldwave, un sub-estilo del gótico que tuvo su mayor apogeo durante la década de los 80s.

Para saber lo que es el coldwave lo ideal es trasladarse a la Francia de principios de los 80, donde existieron una serie de bandas que, partiendo del legado de Ian Curtis y sus Joy Division, algo de Bauhaus y un poco de los Cure del “Pornography”, mezclaron todas esas influencias con el típico existencialismo francés de los 40-50s y llevaron el post-punk a su máxima expresión de frialdad, bajos muy marcados, ritmos repetitivos de sintetizadores y baterías, etc… Para conocer mejor esa escena quizás lo mejor es adentrarse a través de este recopilatorio, Transmission, que recoge lo mejorcito de la coldwave francesa de la época. A mí la verdad es que de todos ellos son sin duda Asylum Party el grupo que más me gusta, y de los que tuvieron una carrera más destacada.

Y bien, a principios de esta década surgen de los parajes más lluviosos y decadentes de la Inglaterra post-industrial estos dos jovencitos conocidos como Larissa Iceglass, de origen griego y nacida en Suiza, y William Maybelline, inglesito él, y comienzan a componen y publicar temas bajo el nombre de Lebanon Hanover. Su primer larga duración, “The World Is Getting Colder” lo publica el sello griego Fabrika Records en otro ejemplo del mundo multipolar, y desde entonces, Febrero de 2012, han tenido tiempo de publicar hasta dos LPs más, o 12” como les gusta decir a ellos, puesto que esta es otra de las bandas (y de las escenas) en las que el vinilo prima sobre el CD e incluso quiero recordar que han producido alguna cassette que sin duda alcanzará bastante valor en el mercado de coleccionismo en unos años si el grupo sigue creciendo hasta ahora.

La música de Lebanon Hanover es una revisión de aquella coldwave francesa, líneas de bajo muy pronunciadas a cargo de Maybelline, ritmos machacones y fríos por parte de la caja de ritmos, teclados con más o menos preponderancia en algunos temas, pero yo destacaría sobre todo la utilización de las voces de ambos dependiendo de los temas, si bien nunca coinciden en la misma canción, algo que quizás sí podrían hacer en el futuro, o quizás en este tercer álbum, “Tomb For Two” que publican este mes y que todavía no he tenido el placer de escuchar.

Por otro lado, la estética del grupo, si bien más o menos esperable, incide en el look del gótico de los 80, sacados de películas de culto en blanco y negro, con un gusto por el minimalismo que también demuestran en su puesta en escena, como tuve ocasión de comprobar la semana pasada en Madrid. Él al bajo en la mayoría de los temas, ella con la guitarra aportando dibujos sencillos a los ritmos que produce su teclado, también muy minimalista, y que convierten en un ritual oscuro y depresivo su puesta en directo. De hecho en algún momento también podemos ver a estas bandas referidas como minimal synth si predomina más la parte electrónica que las líneas de bajo más características del sonido ochentero original francés. En directo quizás él pudiera pasar sin hacer en algunos momentos de impersonator de Ian Curtis, pero para la mayoría de la audiencia representa uno de los puntos álgidos de la experiencia en directo del grupo.

Y bien, al previsible éxito del grupo en países como Alemania (el duo estuvo viviendo en Berlín durante una temporada larga, ahora residen en la cuenca del Ruhr y tienen letras en dicha lengua) se ha sumado el sur de Europa, y sorprendentemente Estados Unidos y México, lugares por donde ya han girado pese a que este sigue siendo un estilo muy minoritario. Además, no están solos, puesto que otras bandas como Linea Aspera (también ingleses, aunque recientemente separados), los croatas Sixth June y muchas otras pequeñas bandas alrededor del mundo están reavivando una fría llama.