El post-punk español, en estado de gracia

Post-Punk Español

 

Que el post-punk está resurgiendo de sus cenizas es algo que a nadie se le escapa, con grupos como Editors o Interpol desde hace ya bastante tiempo establecidos firmemente en lo más alto de la escena independiente mundial. Pero como siempre, no quiero hablar de la parte más comercial y pequeña del iceberg, sino porque dentro de este fenómeno hay grupos interesantes surgiendo de debajo de las piedras todos los meses y publicando temas y ábumes en sus bandcamps que harían feliz a Ian Curtis. Y este es un movimiento mundial apoyado por sellos como los europeos Swiss Dark Nights o Manic Depression, con un gran número de festivales programando grupos de estos estilos, bien dentro de la escena gótica o de la escena indie. Para los recién llegados, y aún a costa de simplificar demasiado, digamos que el post-punk es el hijo bastardo del punk del 77 y posteriores, y el gótico. Su mayor exponente y grupo de cabecera son sin duda los Joy Division del mencionado Curtis.

Pero más que repasar la escena internacional, donde encontramos grupos buenísimos desde París a Portland pasando por Berlín, hoy nos vamos a centrar en grupos españoles. En nuestro país existe una buena tradición de grupos de post-punk, y estas bandas que han aparecido en los últimos 3-4 años son los herederos, más de 30 años después, de aquella cara B de la movida madrileña y del pop español. Precisamente de los madrileños October People ya hablamos en su momento, y tras su increíble primer disco publicaron un también buenísimo segundo larga duración, que han estado defendiendo en directo, bien en solitario o abriendo para artistas internacionales como The Chameleons.

De todas las formas que puede adoptar el post-punk los barceloneses Belgrado son para mi gusto la versión más punk y DIY (“do it yourself”) de todos estos nuevos actores, tanto por la música como por actitud, y como particularidad podemos comentar que al ser su cantante, Patrycja, polaca, canta en un buen número de temas en su lengua materna, junto con inglés y castellano, lo cuál les da un cierto toque exótico, aunque siendo el post-punk un movimiento tan global la verdad es que hay muchísimos grupos cantando en su lengua materna y no necesariamente en inglés, como ocurre con su antecesor el punk. Belgrado acaban de publicar su nuevo álbum “Obraz” y son sin duda nuestro grupo más internacional; como ejemplo se van a embarcar en una gira por USA y México en Agosto y otra por Japón en Septiembre, pero curiosamente, o quizás es que se me haya pasado, no se dan una vuelta por Madrid desde hace una buena temporada.

 

 

Antiguo Régimen, desde Valencia, herederos de la gran tradición de la música ochentera de la ciudad, tienen un sonido menos agresivo y mucho más de pop-rock elegante y oscuro. Acaban también de publicar su segundo larga duración, titulado “Naturaleza Fractal”, que debería ser un referente no sólo a nivel nacional sino también global, y por lo que les sigo, sí que tengo ciertas esperanzas de verles defender su propuesta en directo en breve. Como en la mayoría de los casos, el formato físico favorito para publicar sus temas es el vinilo, seguido del cassette, y apenas hay ediciones en CD de estos grupo; y por supuesto, para el digital, ese gran invento llamado Bandcamp.

 

 

Por último, he dejado para el final a Ciudad Lineal, también barceloneses, que están de actualidad porque desgraciadamente han decidido separarse, tras publicar un disco espectacular como es “El Nuevo Hombre” hace poco más de un año. En este caso hablamos del grupo más electrónico de los tres, que encaja perfectamente en el estilo sintético, frío y mecánico asociado a la coldwave, y que podemos ver perfectamente reflejado en el video de esta canción, que desde que  lo escuché por primera vez me pareció un temazo espectacular. Paisajes post-industriales en blanco y negro con una temática similarmente definida, y que para mi gusto podía haber triunfado en toda Europa, y de hecho, como suele ser habitual en estos grupos, se movían más allende que dentro de nuestras fronteras.

 

 

Como siempre, esto no pretende ser un estudio en profundidad del movimiento, yo simplemente escribo sobre lo que escucho y me gusta, estoy seguro que en cada ciudad español hay un grupo de gente, elaborando su música más o menos oscura y formando parte de este movimiento que no conoce fronteras, y que gracias a la tecnología de la que disfrutamos hoy en día, hace que grupos con relativamente poca exposición a nivel nacional, sean muy conocidos y respetados fuera.

Lebanon Hanover los revitalizadores del coldwave

Hoy quiero hablar de esta banda llamada Lebanon Hanover que está alcanzando status de culto en toda Europa y al otro lado del Atlántico en US y México especialmente, y que podríamos definir como los revitalizadores del coldwave, un sub-estilo del gótico que tuvo su mayor apogeo durante la década de los 80s.

Para saber lo que es el coldwave lo ideal es trasladarse a la Francia de principios de los 80, donde existieron una serie de bandas que, partiendo del legado de Ian Curtis y sus Joy Division, algo de Bauhaus y un poco de los Cure del “Pornography”, mezclaron todas esas influencias con el típico existencialismo francés de los 40-50s y llevaron el post-punk a su máxima expresión de frialdad, bajos muy marcados, ritmos repetitivos de sintetizadores y baterías, etc… Para conocer mejor esa escena quizás lo mejor es adentrarse a través de este recopilatorio, Transmission, que recoge lo mejorcito de la coldwave francesa de la época. A mí la verdad es que de todos ellos son sin duda Asylum Party el grupo que más me gusta, y de los que tuvieron una carrera más destacada.

Y bien, a principios de esta década surgen de los parajes más lluviosos y decadentes de la Inglaterra post-industrial estos dos jovencitos conocidos como Larissa Iceglass, de origen griego y nacida en Suiza, y William Maybelline, inglesito él, y comienzan a componen y publicar temas bajo el nombre de Lebanon Hanover. Su primer larga duración, “The World Is Getting Colder” lo publica el sello griego Fabrika Records en otro ejemplo del mundo multipolar, y desde entonces, Febrero de 2012, han tenido tiempo de publicar hasta dos LPs más, o 12” como les gusta decir a ellos, puesto que esta es otra de las bandas (y de las escenas) en las que el vinilo prima sobre el CD e incluso quiero recordar que han producido alguna cassette que sin duda alcanzará bastante valor en el mercado de coleccionismo en unos años si el grupo sigue creciendo hasta ahora.

La música de Lebanon Hanover es una revisión de aquella coldwave francesa, líneas de bajo muy pronunciadas a cargo de Maybelline, ritmos machacones y fríos por parte de la caja de ritmos, teclados con más o menos preponderancia en algunos temas, pero yo destacaría sobre todo la utilización de las voces de ambos dependiendo de los temas, si bien nunca coinciden en la misma canción, algo que quizás sí podrían hacer en el futuro, o quizás en este tercer álbum, “Tomb For Two” que publican este mes y que todavía no he tenido el placer de escuchar.

Por otro lado, la estética del grupo, si bien más o menos esperable, incide en el look del gótico de los 80, sacados de películas de culto en blanco y negro, con un gusto por el minimalismo que también demuestran en su puesta en escena, como tuve ocasión de comprobar la semana pasada en Madrid. Él al bajo en la mayoría de los temas, ella con la guitarra aportando dibujos sencillos a los ritmos que produce su teclado, también muy minimalista, y que convierten en un ritual oscuro y depresivo su puesta en directo. De hecho en algún momento también podemos ver a estas bandas referidas como minimal synth si predomina más la parte electrónica que las líneas de bajo más características del sonido ochentero original francés. En directo quizás él pudiera pasar sin hacer en algunos momentos de impersonator de Ian Curtis, pero para la mayoría de la audiencia representa uno de los puntos álgidos de la experiencia en directo del grupo.

Y bien, al previsible éxito del grupo en países como Alemania (el duo estuvo viviendo en Berlín durante una temporada larga, ahora residen en la cuenca del Ruhr y tienen letras en dicha lengua) se ha sumado el sur de Europa, y sorprendentemente Estados Unidos y México, lugares por donde ya han girado pese a que este sigue siendo un estilo muy minoritario. Además, no están solos, puesto que otras bandas como Linea Aspera (también ingleses, aunque recientemente separados), los croatas Sixth June y muchas otras pequeñas bandas alrededor del mundo están reavivando una fría llama.

Maxi-Pop: Invisible Limits “Golden Dreams”

Hoy vuelvo de nuevo a esa maravillosa colección de música remember llamada Maxi-Pop con un grupo alemán bastante desconocido, Invisible Limits. Por el nombre complicado que el oyente casual les conozco, pero si hablamos de “Golden Dreams”, la cosa cambia. Es este uno de los temas más conocidos del remember y un llenapistas absoluto en cualquier garito donde se pinche.

La versión original de “Golden Dreams” se encontraba en el álbum “A Conscious State” de 1989, el segundo larga duración de Invisible Limits, y era una ejercicio de synthpop con guitarras de la época, en el que destacaba la voz de Marion Küchenmeister. Y no pensemos que eran unos one-hit wonders de la vida, puesto que además de “Golden Dreams” que iniciaba el álbum, podemos encontrar joyas como “Natalies”, otro de sus mayores éxitos, “,No Tears”, “In A Dream”, la espectacular “No Doubts”… además de una buenísima versión del “Love Will Tear Us Apart” de Joy Division, yo de hecho lo considero un grandísimo álbum de synthpop con un sonido (e imagen como podemos ver a continuación) muy de aquella época.

Tuve la suerte de ver a Invisible Limits en la difunta sala Ritmo & Compás de Madrid hace unos años y la verdad es que fue un conciertazo espectacular, donde “Golden Dreams” nos volvió locos a todos los presentes al final del concierto pese a tratarse de un domingo. Posteriormente Marion ha estado por España en alguna ocasión en alguna fiesta remember, pero parece que Invisible Limits lo dejaron definitivamente en 2008. Eso sí, siguen disfrutando de una cierta base de fans, particularmente en España (¡como no!) casi más que en Alemania, y tienen cierta presencia en redes sociales pese a llevar ya unos cuantos años separados.

Disfrutemos una vez más con la versión extendida del Maxi Pop II, que no es la misma que aparecía en el álbum sino en el single de este tema:

El “Troublegum” de Therapy?, un clásico de los 90

En 1994 Therapy? era uno de los grupos europeos con mejor cartel dentro del panorama de música alternativa de aquel entonces: sus primeros mini-LPs y su primer CD, “Nurse” les habían colocado en una muy buena posición para alcanzar el estrellato con su nuevo disco llamado “Troublegum”. Además, varios temas como “Screamager” o “Turn” ya habían sido promocionados en singles o EPs y todo apuntaba a bombazo de disco. Y así fue, ni más ni menos.
“Troublegum” es un álbum que ya desde el comienzo engancha al oyente, con ese inicio 1-2 fundamental como es “Knives” junto con “Screamager”, a partir de ahí es una espiral de guitarrazos, melodías pop, actitud punk, una batería muy intensa, letras oscurísimas… con “Stop It You’re Killing Me” y “Nowhere”, otros dos futuros clásicos, llegamos a un espectacular medio tiempo llamado “Die Laughing”, uno de los temas fundamentales no de este disco, sino de aquella década. La segunda mitad del álbum es si cabe más oscura, con “Femtex”, “Turn” o la versión de Joy Division de “Isolation” junto con otras más rápidas como “Trigger Inside”.

Una de las cosas que más me gusta de este disco es la producción de Chris Sheldon, haciendo que un super power-trío suene así de contundente, aunque conozco gente que piensa que está algo sobreproducido, que la batería suena fatal (a mí me encanta como suena esa batería, aunque reconozco que parece un poco lata, pero es que encaja fenomenal con esos temas) y demás quejas habituales.
Therapy? en aquella época eran estrellas en cualquier festival europeo en el que aparecieran, y de hecho llegaron a tocar en el festival de heavy metal por excelencia de la época, el Monsters of Rock, en las ediciones del 94 y del 95, este último donde salieron a tocar justo delante de Metallica y donde sufrieron el “efecto Tesla”, es decir, un grupo no heavy delante de todos los Metalli-fans esperando a sus ídolos presentar algún tema nuevo que estaban trabajando para su esperadísimo nuevo álbum “Load” (ooops)… total, que nuestros amigos de Therapy? no tuvieron mejor ocurrencia que comenzar con su versión del “Isolation” de Joy Division, lo cuál garantizó absoluto desprecio hacia el resto de su show.

Coincidencias de la vida, con “Isolation” comenzaron también su último concierto en Madrid después de más de 10 años sin pisar por aquí. Anteriormente pude disfrutar en Londres, en Noviembre de 2010, de un concierto “especial Troublegum”, donde en un show claramente dividido en dos mitades, utilizaron la primera de ellas para desgranar, en riguroso orden, el disco de marras. Aquello fue realmente emocionante: treintañeros tranquilos esperando tomando cervezas, que se volvieron locos convirtiendo el HMV Forum en un campo de batalla tan pronto sonaron los primeros acordes de “Knives”.
Therapy? nunca lograron repetir el éxito de “Troublegum” pero a día de hoy, al menos para unos cuantos fieles, compusieron uno de los grandes discos de la década y de la Historia.

La banda sonora de la cultura gótica: El Cuervo

Después de revisar “Singles”, hoy vamos con otra fabulosa banda sonora que nos deparó la primera mitad de los 90, hablo de “El Cuervo”. La película la verdad es que ha acabado conviertiéndose en un film de culto, particularmente entre diversos colectivos y tribus urbanas góticas, y para el gran público es sobre todo conocida por la muerte durante el rodaje de su protagonista Brandon Lee, el hijo del maestro de las artes marciales en el séptimo arte, Bruce Lee.
La muerte de su protagonista supuso la mejor acción de marketing para la película, que escaló al primer puesto del box-office el fin de semana de su estreno, y puede que en cierta parte ayudara a popularizar la música que la acompañaba.
De todas formas la banda sonora es una maravilla en sí misma: The Cure aportan uno de los mejores temas de su carrera con la inédita “Burn”, que se convierte en el himno oficial de la película, y Nine Inch Nails hacen una buenísima versión del “Dead Souls” de Joy Division; la oscuridad y el ambiente gótico de ambos temas ya de por sí justifican la escucha de esta recopilación, si bien a nivel comercial es “Big Empty” de Stone Temple Pilots, ganadora de un Grammy, la más destacada. Para mi gusto un temazo, pero creo que los temas de los Cure y NIN encajan mucho mejor con la atmósfera tan gótica y en cierto modo industrial de la película.

La de Nine Inch Nails no es la única versión del álbum, puesto que Pantera se atreven con “The Badge” de los desfasadísimos punk-rockers de Portland, Poison Idea, y Henry Rollins hace lo propio con “Ghost Rider” de los neoyorquinos de la no wave, Suicide.
Además, los poderosos Helmet aportan Milquetoast, un temazo de su seminal álbum “Betty” y Rage Against The Machine, otro nombre absolutamente fundamental en aquellos años, estaban presentes con “Darkness”, un tema que regrabaron para la banda sonara y que aparecía en su demo, aunque no había formado parte de su famosísimo álbum debut. Otras formaciones como Violent Femmes o The Jesus And Mary Chain aportan buenos temas, siendo los más flojos para mi gusto My Life With The Thrill Kill Kult (unos imitadores de Ministry) y Machines Of Loving Grace, otro grupo industrial a lo NIN.

Así pues, una banda sonora de música bastante oscura y alternativa o metálica, que conjuga muy bien grandísimos éxitos con curiosidades, versiones y canciones menos populares pero de calidad. Como me costaba decidir qué video poner, si el de los Cure o el de mis adorados Helmet, pues tocan los dos 😉