La moda de los grupos tocando álbumes clásicos enteros

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Ahora que es temporada de festivales, es el momento ideal para que los grupos, con set-lists normalmente algo más reducidos que en sus giras habituales, se dediquen a tocar álbumes clásicos enteros, y un ejemplo claro de esto lo tenemos en que actualmente Offspring aparecen en todos los festivales como “Offspring playing Smash”, el álbum que les catapultó al estrellato hace ya la friolera de 20 años.

Esta moda de tocar discos antiguos o clásicos enteros, normalmente incluso en el mismo orden de publicación, empezó ya hace algunos años, y no hay día en que un grupo, normalmente veterano, y cuyas obras recientes no llegan a la altura de su leyenda, forjada precisamente con esos discos antiguos, no se decida a hacer esa “gira especial tocando XXX álbum entero”

Iron Maiden y Metallica son dos de los grupos que últimamente han optado por semejante formato, de hecho Maiden ya es el segundo año consecutivo que giran con el “Maiden England”, su famoso tour del 88 presentando el álbum “Seventh Son of a Seventh Son”. Metallica por su parte giraron hace un par de años con su celebérrimo “Black Album”, tras haberlo hecho ya hace algo más de tiempo con el “Master of Puppets”.

Como siempre, hay dos opiniones encontradas respecto a esta tendencia: por un lado, aquellos que consideran que la falta de creatividad de muchas bandas les obliga a girar sin ni siquiera tener disco nuevo que presentar y hacerlo, en plan sacacuartos, con sus discos antiguos más famosos y de mucha mayor calidad; y por otro, aquellos que están encantados porque por la razón que sea conocieron al grupo más tarde, nunca les vieron tocar en aquella gira donde interpretaban muchos temas de aquel álbum normalmente, y que ahora se encuentran ante su oportunidad. Aquí se incluyen también aquellos fanáticos que simplemente les gusta el álbum y están encantados de escucharlo de nuevo en directo. Al final, siempre se puede decir que se trata de darle al espectador lo que quiere, y que nadie está obligado a acudir a un evento si no quiere.

Mi modesta opinión, estaría en el medio tirando hacia la segunda opción. Es decir, reconozco que volver al pasado es una forma de demostrar la poca capacidad de enganchar a los fans merced al presente, pero al mismo tiempo no tengo ningún problema con ello; y es más, me encantan estas giras. Gracias a ellas he podido ver a Paradise Lost tocando el “Draconian Times” entero, a Therapy? haciendo lo propio con el “Troublegum”, a Helmet con el “Meantime” y próximamente con el “Betty”; son álbumes a los tengo un cariño especial y poder volver a escucharlos enteros me transporta normalmente a épocas pasadas cuando empezaba a escuchar esos discos, cosa que normalmente sigo haciendo hoy en día de todas maneras. Al mismo tiempo, hay que entender que los artistas cada vez viven más del directo que de la venta de música grabada, con lo cuál tiene mucho sentido el que hagan giras de álbumes antiguos, temáticas, acústicas, actuaciones privadas o lo que sea. De hecho, es muy habitual que grupos que apenas consiguen congregar a un público minoritario en la actualidad, aprovechan para llegar a muchos de sus antiguos fans con este tipo de giras y de alguna forma revitalizar su base de fans.

Desde el punto de vista del artista, tuve la suerte de estar alojado en Atenas en el mismo hotel que Paradise Lost cuando hicieron la mini-gira tocando “Draconian Times” y me encontré a Greg Mackintosh en el hall del hotel. Estuvimos charlando sobre esto, y Mackintosh, uno de estos artistas de la vieja escuela, estaba muy poco motivado por volver a tocar “Draconian Times”, ni tampoco entendía porqué los fans estábamos tan ilusionados con esa gira… él lo que quería era sacar ya un álbum nuevo y que pudiéramos escuchar sus nuevas canciones…

Aquí también puede haber cierta parte de integridad del artista, porque siempre puede ocurrir que el artista decida tocar un disco famoso entero, pero que no lo anuncie con anterioridad. Eso pasó por ejemplo con Slayer cuando en 2003 sorprendieron durante los festivales europeos tocando el “Reign in Blood” entero y en orden; al ser en aquella época y ser de los primeros grupos en hacerlo probablemente hizo que Kerry King no se percatara de ello y pudiera sacar mayor rédito. Dream Theater también fueron de los pioneros, y seguro que contribuyeron a este fenómeno, pues se dedicaban a tocar discos enteros de otros artistas, como el “Master of Puppets” de Metallica o el “Number of the Beast” de Iron Maiden. En el otro extremo está por supuesto el caso de Kiss, los cuáles han girado ya de absolutamente todas las maneras que a Gene Simmons se le ha ocurrido para extraer más pasta de sus muchos fans; ya sabemos que ser fan de Kiss significa la ruina segura. De todas formas, hoy en día, gracias a foros y webs como setlist.fm es casi imposible que una gira de estas características escape del radar de los fans.

Gracias a esta moda o tendencia, siempre nos quedará la esperanza de que Axl reúna a los Guns N’ Roses clásicos tocando el “Appettite for Destruction” desde “Welcome to the Jungle” a “Rocket Queen” o que Depeche Mode vuelvan a repetir la gira del “101”… en fin, soñar es siempre lo que nos queda.

Mis 100.000 scrobblings en last.fm

100k@LastFM

 

 

 

 

 

Hoy he llegado a la redonda cifra de mis 100.000 scrobblings en last.fm. Para el que no sepa que es un scrobbling o qué es last.fm le recomiendo visitar este otro post de hace unos meses del cuál he recibido excelente feedback tanto de personas que ya conocían este servicio como de aquellos que han alucinado al conocer este particular big data musical.

Me registré en last.fm en Febrero de 2009, pero es verdad que tardé unos meses en empezar a hacer scrobbling, aunque no recuerdo cuándo. Lo que sí es cierto es que, sin convertirse en una obsesión, sí es algo a lo que me gusta prestar atención de vez en cuando porque al fin y al cabo los scrobblings sirven como presentación de los gustos y hábitos musicales de cada uno.

Veamos en primer lugar los 10 artistas que más he escuchado en este tiempo:

 

Top10Artists@LastFM

 

 

 

 

 

 

 

Y bien, ninguna sorpresa por ese lado, de hecho son artistas de los que en alguna ocasión ya he hablado en este blog. Es curioso que los dos primeros artistas sean de música electrónica, unos más clásicos como Depeche Mode y otros más modernos, y a los que siempre he considerado sus mejores discípulos, como VNV Nation. De hecho mis amigos me han escuchado muchas veces aquello de “si Depeche Mode hicieran buena música hoy en día, harían lo que hacen VNV Nation”

Y bien, a partir de ahí mucho rock y metal en sus diferentes vertientes, especialmente grupos de los que empecé a escuchar en la primera mitad de los 90s y que yo considero mis grupos de cabecera. Bandas como Biohazard, Fear Factory o Paradise Lost, cuyos conciertos en Madrid llevo visitando desde hace 20 años (a los tres le vi tocar en el Canciller II en aquella época), y si sumamos los festivales, calculo que les habré visto unas 15 veces o más a cada uno de estos tres. En algunos casos el número de “scrobblings” tiene todavía más mérito, pues las canciones de My Dying Bride duran una media de 9-10 minutos, así que muy probablemente haya pasado más tiempo escuchándoles que a otros artistas con más reproducciones.

Veamos algunas curiosidades:
– he escuchado 3520 artistas, lo cuál habla de 28,4 reproducciones por artista.
– el top ten de artistas suma apenas un 3,8% de los scrobblings totales, un porcentaje que yo considero muy bajo si lo comparo con otras cuentas de Last.fm que he visto, y donde pocos artistas acaparan una gran mayoría de los scrobblings. Creo que ahora mismo no es posible, pero estaría muy bien que last.fm permitiera hacer análisis algo más sofisticados, porque me gustaría ver el principio de Pareto aplicado a mis scrobblings, pues pese a dispersión del top 10, seguro que el 20% de los artistas que más escucho suponen el 80% de mis scrobblings.
– el artista en el puesto 500 de mi lista de más escuchados tiene 55 reproducciones, que es casi el doble de la media, lo dicho, voy a escribir a los tipos de last.fm para preguntar si es posible exportar mis scrobblings a excel, en caso que así sea ya publicaré aquí algún análisis más.

 

 

En cuanto a los álbumes más escuchados, parecería que no debería haber demasiadas diferencias con los artistas más escuchados, pero sí que las hay:

 

Top10Albums@Last.FM

 

 

 

 

 

 

 

En primer lugar, conviene explicar, o al menos eso es lo que he entendido yo, que no es que me haya escuchado estos álbumes enteros, sino que por ejemplo de los 611 scrobblings de Depeche Mode, 127 provienen de temas del “Some Great Reward”.
Y esto lleva a que aparezcan entre los 10 primeros artistas que siempre escucho sus discos de grandes éxitos como Kate Bush (que por cierto, vuelve a los escenarios, sold-out absoluto para los 15 shows londinenses), mismo caso que Journey; y luego bandas con pocos discos como Quicksand, o incluso sólo uno como October People; por último, los temas de Iron Maiden que recopilé para la despedida de soltero de mi amigo Antonio y que llevo en el iPod, y son a los que recurro cuando voy por la calle y pienso “me voy a poner a los Maiden”.

 

 

Por otra parte last.fm también ofrece en su página principal del perfil del oyente los temas más escuchados:

 

Top10Songs@LastFM

 

 

 

 

 

 

Por supuesto, estos son parte de mis temas favoritos, bien por ser unos clásicos de lo que normalmente ya he hablado en este blog, como el “Stripped” de Rammstein o “My Girlfriend’s Girlfriend” de Type O Negative; bien porque alguno me ha enganchado mucho en los últimos tiempos como el “Northern Lights” de Lebanon Hanover; y finalmente, el número 1 lo ocupa “Angel of Death” de Slayer, al cuál le di muchas escuchas en la época en que murió Jeff Hanneman.

 

Salas de conciertos en Madrid, segunda parte

Y bien, sigo con el análisis de las salas de conciertos en Madrid, principalmente de rock, cuya primera entrada podéis encontrar aquí.

Nuevas: 

Una de las pocas cosas buenas que tiene el cierre de salas es que van floreciendo otras. No soy ningún especialista en este negocio, pero quiero creer que los conciertos son un buen reclamo para que la gente conozca el lugar y sobre todo tener algo de afluencia determinados días de la semana. Estas son salas que hasta hace unos cuantos meses no programaban música en directo y ahora lo hacen. Como siempre, hay de todo.

Lemon: todavía no la he visitado, pero amigos que estuvieron viendo a Leprous hablan de sonidazo aunque la sala tenga una disposición muy mala, con las ya habituales columnas, etc. Lo mejor en mi caso es, de nuevo, que puedo ir caminando desde casa y cuando termine el concierto puedo estar durmiendo en 10 minutos.
Shoko: la joya de la corona entre las nuevas salas, aunque mirando la web uno se extrañe que toquen allí The Ocean, que fue el día que la visité, o Amenra. En unos meses tendrá lugar allí uno de los conciertos más esperados del 2014, el de Robin Beck. Buenísima acústica, escenario muy alto, lo mejor que se puede decir de ella es que se parece a Caracol aunque sin llegar a su excelencia.
Rock Palace:  otros locales de ensayo con sala de conciertos, una especie de hermano pequeño de Ritmo&Compás por lo que pude ver el día del concierto de Lebanon Hanover.
But: también conocida como la sala de al lado de Pachá, nunca he estado de concierto aunque sí mucho de copas hace muchos años. Otra sala que en los últimos meses ha empezado a programar rock y metal de forma frecuente, y por lo que me cuentan mis amigos, con buenos resultados como sala de conciertos.
Rock&Pop: tampoco he estado todavía, pero las crónicas hablan de sala de locales de ensayo parecida a la Rock Palace, es decir, que supongo que se usará para conciertos de poca asistencia.
We Rock: esta sala es el garito metalero de moda en Madrid, y no tanto de moda sino que es el único grande que se puede considerar un club/discoteca de metal con todas las de la ley. Y si bien como disco sí que pienso que tiene un buen nivel, como sala de conciertos la cosa empeora. Estuve viendo allí a los magníficos leoneses/salmantinos Llvme y la verdad es que la sala está bien si hay poca gente; lo que ocurre es que el sonido, incluso como disco, es bastante mejorable.
Excalibur: el Excalibur ha sido durante años la disco metalera de referencia en Madrid donde acabar la noche en uno de los barrios más rockeros de Madrid, Vallecas. Últimamente ha cambiado la programación a música latina, supongo que influenciada por la demografía del barrio; sin embargo, llevan alrededor de un par de años programando conciertos de metal, sobre todo extremo, con bastante buen resultado, aunque si la comparo con un Ritmo&Compás por ejemplo, pues como que no.
Cats: al parecer de los mismos dueños de Caracol o por lo menos mismos gestores, aunque por alguna razón no terminan de llevar un buen número de conciertos allí. En los que yo he estado, como Agalloch y The Gaslight Anthem, estuvieron muy bien, y desde luego es una sala donde no me importaría acudir más a menudo.

Pabellones

También es una queja constante la falta de buenos pabellones, pero la verdad es que a mí me parece que la oferta está relativamente bien cubierta.

Palacio de los Deportes: esta es la joya de la corona, contando normalmente con muy buen sonido, posibilidad de desplegar montajes escénicos impactantes, como el que tuve la suerte de presenciar de Roger Waters, buena localización… si acaso el único problema es que cuando programan ahí se suele llenar y a veces incluso aunque tengas entrada de pista te toca irte arriba. Además, el Palacio de los Deportes actual es algo más grande que el original, en el que tuve la suerte de presenciar mi primer concierto, Depeche Mode en la gira de “Violator”.
Plaza de Vistalegre: aquí empezamos ya a bajar el nivel, tanto de aforo, de las 15.000 del Palacio a las 6-7.000 de este, y sobre todo las prestaciones: Muchas veces mal sonido, calor asfixiante como en el concierto de Def Leppard… en fin, ninguna garantía, y Scorpions en Marzo que hacen dos fechas allí totalmente vendidas, dios nos pille confesados.
La Cubierta de Leganés: recuerdo durante mucho tiempo que era imposible conseguir buen sonido en ese plaza de toros cubierta. Y nadie se ponía de acuerdo porqué, que si “tiene que estar el techo abierto”, “tiene que estar el techo cerrado”… así hasta que un día tocaron allí Tool y aquello sonó perfecto; desde entonces no hay excusas. Otros como Dream Theater también han conseguido dominar el sonido de la plaza, aunque últimamente hay pocos conciertos allí.

Fuera de Madrid capital

Teatro Egaleo de Leganés: no sé porqué no hay más conciertos allí, lógicamente en verano, porque vi a Slayer hace muchos años y hace relativamente poco a Public Enemy y me parece un sitio disfrutable en un entorno agradable, si bien lo de tanta persona sentada puede ser un problema a nivel de atmósfera del concierto.
El Grito en Fuenlabrada tuvo su apogeo hace unos años como lugar de celebración de conciertos de metal extremo y nunca me pareció un mal sitio.

Para hipsters o pijos

El Matadero: nunca he estado en ningún concierto y sí que conozco las instalaciones, pero suelen programar cosas demasiado indies/trendies/hipsters para mi gusto, aunque tarde o temprano caerá allí algún concierto.
Teatro Circo Price: sí que he estado y es un buen sitio, aunque más para pop que para rock, pues hay mucho sitio sentado.

Todavía por descubrir

Hay alguna sala que por casualidades todavía no he acudido, probablemente por el tipo de música que suelen programar, aunque tarde o temprano algo interesante acabará pasando allí.
Costello programa bastantes conciertos, pero tampoco nadie me ha hablado de ella.
Rockstar Musica Hall / Independence Live: en esta sala sí que conozco amigos que han estado, pero no recuerdo ningún comentario ni positivo ni negativo, así que esperaremos.
Charada: en breve la conoceré, pues los Trust de Maya Postepski de Austra tocan allí este viernes.

Salas míticas que hace mucho que dejaron de existir

Sólamente un recuerdo para algunas salas míticas, sin necesidad de irse al Rockola de la Movida madrileña.

Revolver, en la calle Galileo, donde vi tocar a Therapy?, a Faith No More, a Sepultura el día que se ponía a la venta el “Roots”… y por supuesto el mayor calor que haya pasado en mi vida en un concierto, viendo a Biohazard en Junio sin aire acondicionado.
Canciller: el templo del heavy metal durante muchos años en Madrid, tanto en la sala 1 de Alcalde López Casero como en Canillejas, grandiosos momentos los vividos allí, ¡larga vida al Canci!
Aqualung: lugar de muchos otros conciertos maravillosos, quizás mi mejor anécdota allí fuera un 15 de Mayo que tocaban Lacrimosa, y siendo en las inmediaciones de la pradera de San Isidro, se llenó aquello de góticos con sus mejores galas que se juntaban con chulapos que no daban crédito a lo que veían.

Recordando “Welcome To Earth” de Apoptygma Berzerk

Ahora que Apoptygma Berzerk vuelven a dar señales de vida con la versión del “Major Tom” de Peter Schilling (creo que utilizaré esta versión en alguna entrada de versiones que me suele gustar incluir), es buen momento para recordar el tercer larga duración de la banda de Stephan Groth, “Welcome To Earth”, un cuidado ejercicio de futurepop de altísima calidad lleno de hits llena-pistas en los clubes góticos de Alemania, y por ende del resto de Europa y del mundo.

Así, tras una intro inicial llegan los éxitos para bailar en la pista como “Starsign” y “Eclipse” para, tras un interludio, pasar a “Kathy’s Song”, quizás la canción más exitosa del álbum, mucho más tranquila y objeto de remezclas por parte de otros artistas (mi favorita, la de VNV Nation, cómo no) en el EP correspondiente. Más adelante vamos encontrando desde techno-baladas como “Moment of Tranquility” basada en la música de la serie de culto “Twin Peaks” a una versión del temazo de Metallica “Fade to Black” que no deja indiferente a nadie, lo amas o lo odias; y ya hacia el final se encuentra “Paranoia”, otro hit más en la línea de los dos primeros temas.

La música, para el que nunca haya escuchado nada similar, se mueve a medio camino entre el techno pop o synthpop de los 80s con bases más cañeras y modernas, más techno si queremos. En general a cualquiera que le gusten unos Depeche Mode del “Some Great Reward” o del “Black Celebration” podría gustarles esto. También recomendable para rockeros a los que les guste la música electrónica bien hecha, aunque quizás estos deberían comenzar por álbumes posteriores de esta banda o por el directo, donde dan rienda suelta a guitarrazos y baterías y algo menos de electrónica.

Recordemos una vez más este maravilloso “Starsign” en directo.

La mejor versión de un tema de Depeche Mode: Rammstein, “Stripped”

Siempre me han gustado mucho las versiones de temas de otros artistas, sobre todo cuando el artista en cuestión le da un tratamiento diferente y casi que la hace propia. De hecho sabemos de temas que han alcanzado su máxima popularidad con la versión y no con el tema original, y tenemos muchos ejemplos, que es muy posible que vayan apareciendo por aquí en algún momento. El de Rammstein y su revisión del “Stripped” de Depeche Mode no es un caso de superar el original (imposible desde mi punto de vista), sino de llevárselo a su terreno, que es de lo que se trata. Y en eso los germanos superaron todas las expectativas.

“Stripped” fue publicado dentro de un álbum tributo a Depeche Mode titulado “For The Masses”, que incluía nombres entonces más populares que Rammstein, como The Cure, Smashing Pumpkins o Deftones, pero era sin duda ese último tema del álbum la joya de la corona del mismo. Además, Rammstein publicaban un single que junto a la versión del tributo incluía 4 remezclas, una de ellas de Johan Edlund de Tiamat, dos a cargo de Chalie Clouser (Nine Inch Nails) y otra a cargo de uno de los tipos de KMFDM. Remixes correctos aunque no imprescindibles y que en cualquier caso no superan la versión.

Y llegamos a la parte más polémica, que como es costumbre en Rammstein no podían estar exentos de ella, y es que el video para la ocasión no era su hasta entonces típica mini-película inspirada en film de éxito, sino que directamente cogieron las imágenes del documental “Olympia” de Leni Riefenstahl. La directora es famosa por haber sido una artista de vanguardia, sobre todo a nivel estético y por su innovación en el tratamiento de las imágenes. Sin embargo, siempre será recordada como la artista visual del régimen nazi, ayudando con sus imágenes a propagar toda la imaginería y estética asociada con Adolf & Co. “Olympia” era un documental grabado durante los Juegos Olímpicos de 1936 en Berlín, que se hicieron sobre todo célebres por la victoria de Jesse Owens en la prueba reina del atletismo de los 100 metros lisos delante de todos los mandamases nazis.

Mi punto de vista es que, por encima de otras consideraciones, las imágenes y la música encajan de forma perfecta, poniendo el broche de oro a mi ya comentada percepción de clásico en su propio derecho.

Por último, comentar que Rammstein interpretaron esta versión como cierre en la gira de “Rosenrot”, concierto que en Madrid se celebró en la Cubierta de Leganés y cuyo aforo aquel día no es que estuviera sobrepasado, es que si llega a pasar algo, deja la desgraciada tragedia del Madrid Arena en una anécdota.

October People: cuando el discazo de este año viene directo de Madrid

Pues sí, señores. No es muy habitual que cuando por pura casualidad descubres un grupo nuevo, empiezas a escuchar el disco, en mi caso en Spotify, y cuando dices “¿de dónde son estos tíos?, ¿alemanes, ingleses, suecos?”, googleas y te encuentras que son de aquí, de Madrid.

Pues bien, October People son un cuarteto madrileño cuyo primer disco, titulado igual que el grupo, me ha enganchado por completo. Lo tiene todo: un primer tema, “Wishes” con unas melodías y un estribillo que deberían hacer que los medios británicos que pierden la cabeza con Editors o Interpol les sacaran en portada. Pero es que desde ese momento el nivel no baja en absoluto, a partir de conceptos musicales aparentemente sencillos: líneas de bajo muy marcadas, muy post-punk las clasificaría yo; unas guitarras tremendamente adictivas, unos teclados en su sitio, unos temas perfectamente construidos, donde no sobre ni falta nada (en mitad del disco aparece una joya como “Juliette”, para mi gusto, junto con el citado “Wishes”, el tema con más potencial comercial de la banda), y por supuesto un frontman que es un escándalo lo bien que canta. Todo ello aderezado del toque justo de oscuridad en su música y en su imagen para que parezca que los tíos acaban de telonear a Bauhaus o a los Sisters of Mercy en el Londres de primera mitad de los 80.

La música de October People está disponible en su Bandcamp, y además de en digital se encuentra en CD y en un precioso vinilo en blanco, edición limitada a 300 copias.

Aprovecho también para comentar que la banda estará tocando este sábado 29 de Junio de 2013 en la Wurlitzer Ballroom madrileña, concierto de imprescindible asistencia para el que esto escribe.

Si Depeche Mode supieran componer música en 2013, habrían hecho “October People”.

25 años del “A Concert for the Masses” de Depeche Mode

Esta semana se cumplieron 25 años del “A Concert for the Masses” de Depeche Mode, el legendario concierto en el Pasadena Rose Bowl que quedaría inmortalizado para la posterioridad en ese álbum de leyenda que es el “101”

El nombre de “101” viene precisamente porque ese era el centésimo primer concierto de la gira presentando el álbum “Music for the Masses”, y celebraba, a su vez, el décimo aniversario de la estación de radio californiana KROQ FM, fans del grupo en el área californiana.

Precisamente se ha elaborado este documental, muy behind the scenes, para conmemorar el 25º aniversario del concierto y desde luego hay algunas curiosidades. En primer lugar, y pese a ser un gran seguidor de DM, no tenía ni idea que habían tenido unos teloneros de tanto renombre, sobre todo OMD, vamos que aquello fue casi un mini-festival, porque además comenzó por la mañana. Otra cosa curiosa es que la gente siempre piensa en DM como un grupo de estadios como el Rose Bowl, pero en aquella época DM no eran tan conocidos, sobre todo en USA, sino que más bien tocaban en pabellones de mediana capacidad. De hecho esa era la mayor audiencia ante la que nunca habían tocado, y revisando las 100 fechas anteriores del tour (que por cierto comenzó en Madrid), uno se hace una idea del tipo de audiencia ante la que tocaban.

Por último, me resulta muy gracioso el documento porque Andrew Fletcher no deja hablar a Martin Gore… Fletcher, con diferencia el miembro menos carismático de DM, al que en cualquier imagen de conciertos de aquella época se le ve dando palmas en vez de tocando sus sintetizadores e incluso haciendo más bien pocos coros, no para de hablar cuando le pones un micro delante 😉

En fin, recordemos los grandes tiempos de un enorme grupo que estará visitándonos en Enero de 2014 presentando su infumable nuevo disco… de esto ya hablaré otro día en otra entrada.