El regreso de Guns N’ Roses y la tecnología

Guns N Roses Troubadour

 

A estas alturas todo aquel que alguna vez compró el “Appetite for Destruction”, muy posiblemente el mejor disco de debut de la historia de la música, sabe que tres quintas partes de los Guns N’ Roses originales, la última gran banda de hard rock capaz de llenar estadios, han vuelto. Y más que centrarnos en si faltan Izzy o Steven Adler, en hablar sobre los conciertos sentado de Axl o en su aventura paralela con AC/DC, vamos a examinar la vuelta desde el punto de vista tecnológico, que para eso este es un blog donde música y tecnología confluyen.

Empecemos, como no podía ser de otra manera, por el principio. A principios de 2016 Guns N’ Roses confirman para verano su gira “Not In This Lifetime Tour” por Estados Unidos y comienza la histeria, las quinielas sobre si la reunión es de los cinco miembros originales o sólo algunos de ellos. Izzy, pese a haber tocado con los AxlRoses de los últimos años en alguna ocasión, enseguida se desmarca de la reunión; y tanto Steven Adler como el que fuera su sustituto Matt Sorum no terminan de confirmar si alguno de ellos se situará detrás de la batería.

Los primeros conciertos, anunciados como “de calentamiento” tendrán lugar en Las Vegas en Abril y los precios van de los 79,50$ a los 350$ por entradas “normales” y de 649$ a 2.500$ las entradas VIP… y todas ellas se agotan en cuestión de unos pocos días. También anuncia la banda que formará parte del cartel del festival del moderneo por naturaleza, Coachella, ese evento donde la gente va a publicar sus modelitos en Instagram mientras toca algún grupo que ni conoce ni le interesa.

Pero el plato fuerte llega el 31 de Marzo, cuando los rumores que circulaban sobre un posible concierto “sorpresa” de GN’R al día siguiente en el Troubadour de Los Angeles, uno de los locales de Sunset Strip que les vio nacer, finalmente se confirman. Twitter se pone en marcha y en pocos minutos ya hay docenas de personas haciendo cola en la antigua tienda de Tower Records, mítica cadena de tiendas de discos para la que en su momento trabajaron tanto Slash como Axl, y que hoy en día es un showroom de la marca de guitarras Gibson. El concierto del Troubadour y los tickets en Tower Records a 10$ se viralizan en Twitter, y alguna entrada llega a ser ofrecida en sitios web de reventa de entradas a precios desorbitantes, pese a que son pulseras (una por persona de la cola) y no se pueden quitar de la muñeca sin romperlas.

Finalmente llega el día 1 de Abril (Día de los Inocentes en USA) y pasadas las 12 de la noche (se había advertido que saldrían en algún momento después de las 23h, que ya conocemos cómo las gasta Axl con los horarios) la banda sale a escena. A los afortunados que han conseguido sus boletos en la cola de Tower se les han unido toda la pléyade de famosos, top models y rockstars habituales de estos saraos en la Ciudad de los Ángeles. A esa hora (9 de la mañana de domingo en España) Twitter echa humo y GNR son trending topic en España. Comienzan a llegar las primeras fotos del show a Twitter y a Facebook, pese a que teóricamente no se puede entrar con móviles, cámaras, etc… pero ya sabemos que intentar controlar la tecnología es ponerle puertas al campos hoy en día. También se empieza a filtrar el repertorio que están interpretando, y al poco tiempo de terminar el concierto se puede ver completo en Setlist.fm
Y claro, en cuanto saltan al escenario queda clara cuál es la formación para este concierto, con Richard Fortus a la guitarra y Frank Ferrer a la batería, acompañando a Dizzy Reed a los teclados y una señorita desconocida tocando más teclados, que enseguida es identificada como Melissa Reese. Todos ellos acompañando por supuesto al trío original de Axl, Slash y Duff.

 

 

El siguiente concierto, el primero en Las Vegas, es todavías más tecnológicamente avanzado: las fotos y los videos se suceden, pero el gran protagonista, además de un Axl sentado como consecuencia de una caída en el anterior concierto, es Periscope. El concierto es retransmitido en directo por varios usuarios de la red social perteneciente a Twitter, y así, y gracias de nuevo a la diferencia horario con Europa, se puede ver el regreso por todo lo alto de los Guns a primera hora de la mañana. ¿Significa esto que Periscope va a arruinar los conciertos de GNR o de cualquier otra banda en el futuro como más de un agorero ha empezado a pronosticar? Para nada, porque lo que sirve es como una maravillosa herramienta de promoción para la banda, y mucha gente que mira el concierto en el formato vertical clásico de Periscope, con una imagen y sonidos semi-decentes, lo que están deseando es que esa misma banda confirme un concierto en su ciudad para poder disfrutar de esa misma experiencia en vivo.

Es increíble asimismo lo de setlist.fm actualizándose en tiempo real, gente en el propio estadio o siguiendo cualquier retransmisión en directo (quién dice Periscope dice Facebook live o cualquier otra app de live streaming), y por supuesto cientos de personas en todas partes del mundo tuiteando sobre cualquier aspecto del concierto: el trono de Axl, el repertorio, que si es la primera vez que Slash toca algún tema del “Chinese Democracy”, y así un largo etcétera; no nos equivoquemos: publicidad gratuita para la banda, que a estas alturas estoy seguro que cuenta con un potentísimo equipo de social media detrás encargados de avivar, y por supuesto monitorizar y analizar esta actividad.

Por fin llega Coachella y el pequeño genio llamado Angus Young se sube al escenario con Guns N’ Roses confirmando lo que ya es un hecho, que Axl estará con ellos en la gira europea, antes de comenzar la gira americana de GNR. Gira americana por estadios que comenzó en Detroit, con Alice in Chains de teloneros, y que ha sido catalogada por Live Nation como un gran éxito, pese a que algunos agoreros se quejen de que GNR no son capaces de llenar en Kansas City, Missouri un miércoles por la noche a más de 100$ de media el boleto. Y casi cada noche y cada día se suceden las noticias respecto a los Guns: el 6 de Julio Steven Adler por fin se sube con ellos de nuevo al escenario para tocar un par de temas en Cincinnati; Guns N’ Roses han confirmado tour por Latinoamérica para el otoño, lo cuál significa que Europa definitivamente queda para 2017 (así nos da tiempo a ahorrar); Guns N’ Roses abren un pop-up store en la tienda de Jon Varvatos del 315 de Bowery Street (recordemos, esa es la dirección del mítico CBGB), y un sinfín más de noticias.

Guns N’ Roses tardaron casi un año en conseguir alcanzar lo más alto del Billboard con “Appetite for Destruction”, publicado hace la friolera de 29 años, y que fue un álbum que durante más de año y medio sólo se podía comprar en España de importación, si lo encontrabas y a qué precio. Hoy en día, podemos ver a Axl y sus compañeros salir al escenario cada noche desde nuestro teléfono móvil; algunos pensarán que se ha perdido la magia, otros pensamos en cómo sacar todavía más partido de la tecnología, de ese monstruo que aparece en la censurada portada del icónico álbum.

 

Las cifras de 2014, el año del streaming

Nielsen ha publicado las cifras de ventas de música en Estados Unidos y tanto sitios especializados como Billboard o económicos como el Wall Street Journal (de pago) se han hecho eco de este informe. Y por lo que he podido ver, y sin tener todas las cifras delante, no cabe duda que podemos calificar 2014 como el año del streaming.

Y bien, ¿qué hay de nuevo? Pues nada demasiado sorprendente o de lo que no hubiéramos hablado ya en multitud de ocasiones en este blog: descenso continuado de las ventas en formato físico e incremento espectacular, ya comentado, del streaming. Al mismo tiempo, el informe sirve como confirmación de una nueva tendencia, y es la caída en las ventas de las descargas, o sea, la venta de canciones individuales en formato digital.

Este es el resumen de año, en los datos referidos a USA, hablamos de unidades, no de facturación en US$:
Álbumes: 11,2% de descenso, 257 millones de unidades
Canciones individuales (descargas): 12,5% de descenso, 1.100 millones de descargas, 17% de descenso frente al record de 1.340 millones de canciones descargadas que supuso 2013
Vinilo: incremento del 51,8%
Streaming: incremento del 54% (no incluye Pandora, Sirius/XM)

Es curioso como el cambio de estilo de una sola artista, la omnipresente Taylor Swift, ha supuesto un descenso muy pronunciado de la música country, cuando si ella hubiera estado considerada dentro de ese estilo, el género entero hubiera sufrido una caída mucho menos pronunciada. Pero yo desde luego que no consideraría a Taylor Swift ya otra cosa que no fuera pop, y si hay una sub-categoría llamada “pop-chicle-de-usar-y-tirar” pues mejor encuadrada todavía. Por otro lado, no sorprende ver cómo el rock es el estilo que menor descenso de ventas sufre, y dentro de él, el hard-rock sufre el menor de todos los descensos. También resulta interesante ver cuáles son los estilos con mayor adopción del streaming, como son hip-hop y R&B; mientras que se siguen vendiendo tanto CDs como descargas de country y música latina, lo cuál, desde mi punto de vista, indica oyentes menos sofisticados.

Asímismo, también es interesante notar que el aumento del streaming está empezando a compensar el descenso de ventas, tanto físicas como ahora digitales. Si esto es suficiente para empezar a alejarnos del último miedo de la industria, el “cambiar 99c por cada canción vendida a cambio de microcéntimos a futuro por cada canción streameada” está por ver todavía. Por último, y como es lógico, hay que destacar el buen comportamiento de las ventas de vinilos, aunque actualmente sólo suponen el 3,6% de las ventas de álbumes. En breve serán publicadas también las cifras de facturación, donde veremos si la industria es capaz de mantener un crecimiento (o descenso) del 0% con respecto al año anterior, lo cuál podría indicar un cambio de tendencia. Por otro lado, habrá que ver cuáles son las cifras en Europa; en España ya sabemos que son desastrosas pues, pese al previsible aumento del streaming, tanto de pago como el gratuito, es fácil que el desastroso papel que las entidades de gestión y muchos artistas juegan, pase factura al conjunto del industria a final de año. Sumemos a eso un casi inexistente mercado digital más allá de iTunes y tenemos la receta perfecta para otro monumental batacazo tanto en unidades como en facturación, y los consiguientes lloros de la industria.

Taylor Swift contra Spotify

 

Taylor Swift_1989

 

 

Parece que cada cierto tiempo, alguna de las estrellas de la música popular actual toma la decisión de retirar toda su música, tanto temas nuevos como antiguos, del catálogo de Spotify y demás compañías de streaming. En este caso ha sido Taylor Swift quién ha tomado esta decisión de forma conjunta con su sello discográfico, aprovechando la salida al mercado de su nuevo álbum, “1989” Esto ha causado cierta polémica entre los artistas, que continúan quejándose de lo poco que les paga Spotify a ellos, y también entre usuarios del servicio sueco de streaming, que quieren escuchar estos álbumes como parte de su pago mensual. Así pues, si hace unos meses era Thom Yorke el que se levantaba en armas, ahora podemos hablar del caso Taylor Swift contra Spotify como si de un juicio se tratara, con defensores y detractores de cada una de las partes.

Veamos la parte de la historia por parte del dueño del sello discográfico de Taylor Swift en primer lugar, en una entrevista concedida a Nikki Sixx en su programa de radio, y ahora rebatamos al señor Scott Borchetta sus argumentos:

1.- “No queremos avergonzar a los fans… Si un fan fuera y comprara el disco, el CD o la descarga de iTunes, lo que sea, y sus amigos dicen “¿por qué has pagado por ello si es gratis en Spotify?” estaríamos siendo irrespetuosos con el superfan”.

A ver, buen hombre, tengamos varias cosas claras:
– no es comparable la escucha gratuita en Spotify con la escucha del CD: tanto por la calidad del audio, como por los anuncios que el usuario gratuito le toca escuchar en Spotify, simplemente no es lo mismo; y si es lo mismo, entonces es que usted no está dando ningún valor añadido a su música. Hay que tener en cuenta además que Spotify ni siquiera permite el streaming de un álbum como este en el móvil de forma gratuita, sólo en el ordenador de sobremesa o tableta, supongo que con como mínimo un anuncio entre cada canción.
– básicamente el superfan del que habla Brochetta es alguien que siente una relación más cercana con el artista, y para el cuál escuchar su música es una experiencia diferente al hacerlo en Spotify que el hacerlo en CD, con su libreto, el DVD que trae la edición deluxe, etc… por no hablar del vinilo, en cuyo caso se trata de un tipo diferente de público y de experiencia. Porque para este señor parece que escucharlo en un buen equipo de alta fidelidad, dejando caer la aguja, darle la vuelta al disco, disfrutar de la carpeta, etc es lo mismo que darle al play y escuchar por los altavoces del ordenador. La diferencia entre ese superfan es que además comprará las entradas para el concierto, mientras que para sus amigos, para los cuáles Swift es una artista más, estarán contentos de realizar una escucha casual.

 

 

2.- La crítica hacia el modelo de Spotify de ponerlo a disposición de todos sus usuarios, tanto premium como gratuitos, y la pérdida de control por parte del artista.

En este caso el problema está en que el señor no entiende que los oyentes de Spotify son incrementales; es decir, el que vaya a comprar el álbum lo va a comprar aunque esté en Spotify. Y el que quiera escucharlo sin pagar nada, lo va a hacer de igual manera, pero en otro canal por el que la señorita Swift y el señor Borchetta no van a recibir un céntimo de dólar. ¿Hay alguien que no queriendo pagar por el soporte físico diga “vaya, no tengo forma de escuchar ese preciado álbum, me toca pagar 15$ por un CD, cuando hace tiempo que he dejado de comprar CDs”? Me temo que no conoce los hábitos ni de escucha ni de compra de sus supuestos fans.

Por otro lado, es curiosa la decisión de la compañía de Swift de retirar también los discos anteriores de la artista, medida sin duda para tratar de presionar a Spotify. Recordemos que Spotify es la cabeza visible, pero Rdio, Beats o Pandora siguen parámetros similares. El haberlos retirado simplemente significa un elemento de presión adicional sobre Spotify, aunque lo que yo no entiendo es porqué a algunos servicios se les retira y a otros no, e incluso muchas canciones continúan en YouTube. Otro día hablaré en más profundidad del famoso windowing o ventanas de explotación, la apuesta actual de la industria de contenidos, y abocada al fracaso como veremos.

En cualquier caso, es importante saber que el sello discográfico de este señor está en venta al mejor postor y se habla de unos $200M; y que por supuesto el número de copias físicas vendidas (el corto plazo) es mucho más importante para la valoración de la empresa que las enormes posibilidades del streaming (largo plazo); y al final todo esto hay que entenderlo como lo que es, una campaña de marketing para que la señorita Swift siga en el Billboard por algo más de tiempo; y que este señor pueda vender su compañía por unos cuantos millones de dólares más.

Por cierto, un pequeño inciso musical: nunca he sido fan de Taylor Swift, y tampoco pensaba que era alguien tan importante en el panorama musical, pero ¿soy el único al que le parece que temas como el del primer video de esta entrada, de su ya famoso “1989” es música chicle de usar y tirar, que nada tiene que ver con el country-pop de sus comienzos como esta “Our Song”?

 

Un genio del humor llamado Weird Al Yankovic

Weird_Al_Yankovic_Mandatory_Fun

Creo que después de su actuación en los premios Emmy y su número uno en las listas de éxitos del Billboard de hace unas semanas es bueno hablar de un genio del humor llamado Weird Al Yankovic.

Vamos en primer lugar con la parte del éxito musical, porque hacía más de 50 años que un álbum definido como comedia no conseguía alcanzar el puesto más alto de la lista americana de éxitos. ¿Y cómo lo ha conseguido el amigo Yankovic? Pues como se suele conseguir esta hazaña hoy en día, con una campaña de comunicación muy potente pre-lanzamiento del álbum para que la semana de su salida al mercado se corone como número uno. Y hoy en día dicha campaña de comunicación tiene que conseguir convertirse en viral en las redes sociales, y así fue con este “Mandatory Fun”, apoyado hasta con 8 videos estrenados en diversos sitios los días anteriores a su lanzamiento.

¿Es todo cuestión de marketing? Por supuesto que no, es cuestión de talento, pura y simplemente, y de conectar con el público. Weird Al no es la última estrellita salida de programa de descubrimiento de talentos, él lleva más de 30 años en esto demostrando ingenio, humor y capacidad de entretener a raudales.

Yankovic empezó siendo conocido para el gran público a mediados de los 80s con su adaptación cómica del clásico de Michael Jackson “Beat It” al que rebautizó como “Eat It” en un espectacular video, pero que como en el caso de Jacko, fue con su siguiente adaptación, la de “Bad” en “Fat” cuando convirtió ese videoclip en un clásico. Ya hablé en un post anterior sobre los videoclips de “Bad”, ahora es el momento de disfrutar de este otro clásico, que no tiene nada que envidiar en cuanto a medios y a novedad a algunas de las obras de Jackson.

 

 

Fue este el primer videoclip en el cuál se conoció a Yankovic en nuestro país, aunque no tanto su nombre sino por “el tío del videoclip de Fat, la parodia de Bad”. Y de un clásico de los 80s a un clásico de los 90s, porque si arrollador fue el éxito de “Fat”, no menos lo fue su versión del himno del grunge por excelencia, ese “Smells Like Teen Spirit” convertido por obra y gracia del genio en “Smells Like Nirvana”, una absoluta genialidad que personalmente he visto muchas más veces que el video original. Todos los elementos del video de la banda de Cobain, Grohl y Novoselic están presentes pasados por el filtro del humor de Yankovic.

 

 

Su siguiente éxito fue “Amish Paradise”, una nueva parodia, en este caso del one hit wonder de Coolio “Gangsta’s Paradise”, y un video espectacular que mezcla dos películas, “Mentes Peligrosas” con Michelle Pfeiffer, en cuya banda sonora aparecía la canción de Coolio; y “Único Testigo”, la mejor descripción que se ha hecho del modo de vida de la comunidad amish.

 

 

Todos estos videoclips aparecieron recopilados en “The Ultimate Video Collection”, un muy recomendable DVD que reunía sus grandes interpretaciones hasta ese momento (fue publicado en 2003) y es el típico artefacto que yo utilizaba para amenizar las fiestas en mi casa y que con la ayuda de los subtítulos y el correspondiente alcohol, servían para convertir aquellas reuniones en un sinfín de risas y comentarios. Hoy en día todos esos vídeos se pueden encontrar en YouTube en el canal del propio “Weird Al”

Yankovic además es un artista muy polifacético, ya que la música es tan sólo una de las artes que cultiva. Así, tiene una amplia carrera como actor, normalmente en películas de humor y en las que a veces disfruta de un breve cameo en el cuál se interpreta a sí mismo, como en “Agárralo Como Puedas”, en cuya secuela, la 2 1/2, también participó. Y es que no hay nada mejor que estar viendo una película divertida y que de pronto el carismático Al aparezca en pantalla durante unos segundos o minutos haciendo de sí mismo. Además de esto, Weird Al mantiene una especial relación con otro de los mayores éxitos de la televisión, hablamos de la familia más popular de Springfield, los Simpson. Y es que además de aparecer como invitado en algún capítulo y poner voces, “Weird Al” va a estar presente en el gran evento que los creadores de los Simpson están preparando para dentro de un par de semanas en Hollywood con ocasión del 25º aniversario de la familia.

Y volvamos al principio del post, y disfrutemos una vez más con el humor de Yankovic en la reciente entrega de los premios Emmy con una segunda parte de la actuación dedicada a la serie de la que ya hemos hablado en muchas ocasiones y para mí, desde ya, una actuación que pasará a la historia de la cultura popular de nuestra época.

 

Michael Jackson y los videoclips de los singles de “Bad”

Ya sabemos que hoy en día vivimos en la era de las restricciones presupuestarias a nivel de promoción de la música, excepto para unos pocos artistas, y que pese a contar con un canal extraordinario de promoción como YouTube, parece que por el momento el videoclip no volverá a vivir la época dorada de los 80s y 90s representados por el despegue de la MTV. Y puede que haya más cantidad de videoclips que nunca, y que los artistas puedan hacerlos a través de sus fans, pero en este caso parece que hemos pasado de calidad a cantidad. Y bien, sirva esto para introducir el álbum con uno de los mayores presupuestos en videoclips de la historia, si no el que más, hablemos de Michael Jackson y los videoclips de los singles de “Bad”.

En este repaso de los videoclips de “Bad” vamos a ir siguiendo el orden del álbum en vez del orden cronológico de los vídeos, porque curiosamente el single que Jackson, Quincy Jones y Epic eligieron como primero no lo hizo acompañado de videoclip, este honor quedó reservado al tema título del álbum.

“Bad” es una de los videoclips más conocidos de la historia, hasta tal punto que incluso la grandiosa parodia de “Weird Al” Yankovic titulado “Fat” también es un videoclip muy conocido e incluso la versión de niños es fácilmente reconocible. Recuerdo en aquella época que se anunció que el programa musical de turno de la TV española iba a estrenar el video entero, que duraba más de 18 minutos, aunque posteriormente la versión que realmente correspondía con la longitud de la canción incluida en el disco lo dejaba en algo más de 4 minutos.

 

El siguiente tema en el álbum era “The Way You Make Me Feel”, que además fue el tercer single del álbum y donde de nuevo hay una versión más larga del videoclip en el que destacaba la aparición de la modelo Tatiana Thumbtzen, con la que durante algún tiempo se rumoreó que Jackson tuvo un affair.

 

“Speed Demon” ha sido siempre uno de los temas menos conocidos de “Bad”, fue el décimo y último single promocionado y el videoclip que lo acompañaba sirvió sobre todo para promocionar la película de Jackson “Moonwalker”, donde se vio por primera vez este divertido videoclip de dibujos animados.

 

“Liberian Girl”, con su característico spoken word en swahili del comienzo sí que era una canción bastante conocida del álbum, aunque sólo fue single en Europa y Australia, y el videoclip parece un “¿Quién es Quién” del Hollywood de la época, con Iman, Whoopi Goldberg, Steven Spielberg, el promotor del boxeo Don King con su característico afro, Paula Abdul, John Travolta, Dan Akroyd y un largo etcétera.

 

“Just Good Friends”, en la que colaboraba Stevie Wonder, fue el único tema que nunca fue publicado como single ni tuvo un videoclip, con eso está todo dicho, aunque ojo, hablamos de un álbum de un nivel tal en el que no sobra ni siquiera este tema.

“Another Part of Me” sí que es otro de los puntos fuertes del álbum aunque a punto estuvo de quedarse fuera de él, y el video de acompañamiento pertenece al Bad World Tour y cualquiera puede enseguida reconocer el famoso estadio londinense de Wembley.

 

“Man in the Mirror” también es de los singles más conocidos, y una de las canciones por las que Jackson pasará a la Historia sin duda alguna. Cuarto single consecutivo en lograr el número 1 en el Billboard, su video siempre lo he visto como una continuación del famoso proyecto de Michael “We Are The World” y una temática social que Jackson continuaría explotando en videoclips posteriores.

 

“I Just Can’t Stop Loving You” curiosamente fue el primer single del álbum y el primero en lograr el número 1 en las listas, pero nunca tuvo un videoclip de acompañamiento. Este dueto con Siedah Garret, que co-escribió “Man In The Mirror”, fue también grabado en español y francés, versiones que aparecen en ediciones conmemorativas de “Bad”.

“Dirty Diana” es uno de mis temas favoritos de Jackson, si no el que más, demostrando que el Rey de Pop también se podía acercar al rock duro si lo consideraba apropiado, y con un video donde cobraba protagonismo la guitarrista Jennifer Baten, cuya fama subiría como la espuma a raíz de este video y como guitarra solista de las giras de Jackson. Fue además el 5º single y el último en conseguir auparse al nº1 del Billboard.

 

“Smooth Criminal” también es un video muy largo en su versión entera porque está sacado también de “Moonwalker”, y es otro de los vídeos que ha pasado a la historia por su coreografía, donde Jackson dejaba claro que además de excelente cantante era un consumado bailarín.

 

“Leave Me Alone” es un tema tardío de “Bad” porque no aparecía en las ediciones originales en vinilo y cassette del álbum, aunque sí en el compact-disc, formato que en aquella época se estaba lanzando y cuyos precios eran muy superiores a los anteriores soportes mencionados. Este era otro de los vídeos incluidos en “Moonwalker” por primera vez y curiosamente el único país en que el single fue número uno fue en España

 

En resumen, un álbum con 10 singles y 9 videoclips, una auténtica demostración de poderío musical y de marketing, y que conforma una de las grandes obras de la Historia de la Música.

Paula Abdul, la reina de las coreografías… y de los concursos de talentos

Hoy es un buen día para recordar a Paula Abdul, un nombre que hoy en día sólo es reconocible para aquellos seguidores de American Idol, X Factor y programas similares para “descubrir talentos” al otro lado del Atlántico. Pero aquellos con un poco más de edad y de memoria la recordaremos siempre como una de las grandes artistas de finales de los 80s y principios de los 90s, aunque su reinado en el mundo de las listas de éxitos durara apenas un par de álbumes.

Paula comenzó su carrera artística como bailarina de los Angeles Lakers, una Laker Girl, que siempre ha sido un buen lugar para desarrollar una buena carrera profesional en el mundo artístico, gracias a todos los artistas que desde los 80s se dejan ver por el Staples Center y antiguamente por el irónico The Forum. Paula comenzó un año como bailarina y al siguiente año ya era la encargada de la coreografía, lo cuál le valió para que los Jacksons, es decir Michael y sus hermanos, pensaran en ella para dirigir la coreografía de su video “Torture” y les acompañara en la gira siguiente de su exitoso disco “Victory”.

Tras ganar fama como coreógrafo en la industria del videoclip (pensemos que se trataba de la época de los presupuestos millonarios para videoclips y que la MTV se dedicaba a… oops, pasar videoclips), fue en el año 88 cuando Paula grabó su primer disco, “Forever Your Girl”, que tardó más de un año, pero acabó llegando al número 1 de la lista del Billboard, aupado por sus exitosos singles “Cold Hearted”, “Straight Up” o “Forever Your Girl”. El secreto de Paula residía tanto en un buen puñado de canciones como sobre todo en los videoclips, donde las coreografías eran parte fundamental de los mismow.

Su álbum de remixes posterior gozó de gran éxito, preparando a Paula para su siguiente éxito, su segundo larga duración “Spellbound”. Este era un álbum algo diferente, pues aunque partía de las mismas bases musicales, pop, dance, algo de R&B y de funk, sus mayores éxitos y singles eran baladas; aún así el gran público lo compró y consiguió de nuevo auparse al número 1 del Billboard.

En 1995 Paula publicaba su tercer y último álbum hasta la fecha (cuarto si contamos el de remixes, hay varios recopilatorios más, como suele ser habitual), y bien, podemos hablar del típico caso de que su tiempo ya había pasado. A partir de ese momento Paula desapareció de la primera línea de la industrial musical aunque siguió trabajando en su especialidad, coreografías, en la industria cinematográfica, etc.

Y bien, hoy en día Paula es la típica celebrity que ha sabido reconducir su carrera hacia un área muy concreta de la industria que ha crecido mucho en los últimos años, como son los concursos de descubrimiento de talento. Sólo recuerdo estar en US hace unos años cuando anunció que se retiraba de ser jurado y fue una auténtica conmoción… ¿cómo podía seguir “American Idol” sin ella? Al final consiguieron convencerla hasta que en la novena edición las negociaciones no llegaron a buen puerto y desde entonces Paula ha estado participando como juez en otros cuantos programas de talentos tanto en USA como en UK y últimamente en Australia. Allí, la carismática Paula siempre ha demostrado que sabe cómo ayudar a los concursantes, mostrarse compasiva con ellos, y sobre todo dar mucho que hablar, pues a veces no ha aparecido en las mejores condiciones de claridad mental.

Black Sabbath, número 1 a ambos lados del Atlántico

Black Sabbath lo han conseguido, auparse después de 40 años, de nuevo, al número 1 de las listas de éxito con su nuevo álbum “13”. Y por partida doble, puesto que la hazaña, inicialmente lograda en las islas británicas que les vieron nacer, se ha repetido al otro lado del Atlántico, tierra de adopción al menos de su cantante, Ozzy Osbourne.

En el caso de las listas británicas, los de Birmingham no conseguían el número 1 desde su segundo álbum “Paranoid” y además han establecido un nuevo record al ser el artista con mayor intervalo de tiempo entre dos números unos, nada menos que 43 años.

En USA, por su parte, Sabbath no conseguían el número 1 desde su primer álbum titulado igual que la banda, por lo que el tiempo es prácticamente el mismo, ya que los dos LPs vieron la luz en 1970. Para lograr el primer puesto en el Billboard 200, Black Sabbath han vendido 155.000 copias de “13”, producido por el maestro de los controles Rick Rubin.

El éxito de Sabbath era previsible puesto que la lista de preventa de Amazon reflejaba desde hacía semanas muchas reservas del álbum. Este éxito del álbum no se ha basado, como muchos de sus compañeros de lista, en potentes singles (pese a que sí se haya promocionado el adelanto “God Is Dead?”), sino porque este álbum representaba el primero de la banda con Ozzy desde el directo “Reunion” de 1998 y era el primer álbum en estudio con Ozzy desde “Never Say Die!” de 1978. Y por supuesto también ha ayudado el hecho que Ozzy es un personaje que sigue gozando de gran popularidad en USA desde su reality show “The Osbournes” de la MTV.

Como no todo podían ser alegrías, la noticia triste relacionada con este álbum es la no participación en el mismo del batería original de la banda, Bill Ward, por desacuerdos contractuales (o sea pasta) con la todopoderosa señora Osbourne, cuya ambición y avaricia no parecen tener límite. Pensar a estas alturas que Tony, Geezer y mucho menos el propio Ozzy se fueran a enfrentar a Sharon por este tema es utópico, pero simplemente es una pena que el mundo muchas veces sea así de injusto con los más débiles.