Emma Ruth Rundle, una artista con mayúsculas

 

Si hay una artista que me ha sorprendido en los últimos meses esa es Emma Ruth Rundle, a la que algunos podrían definir como una simple cantautora, pero desde luego es mucho más que eso, porque es una pedazo de ARTISTA con mayúsculas.

Ya había escuchado a Emma durante los meses anteriores a su concierto en el Roadburn del pasado mes de Abril, pero es que lo que vi y escuché en la Green Room del 013 de Tillburg fue simplemente alucinante. Armada tan solo con su guitarra nos dejó a todos los asistentes boquiabiertos, incluyendo a otra de las triunfadoras del festival, Rebeca Vernon, la cantante de Subrosa, quién estaba mi lado durante el concierto.

¿De dónde ha salido esta chica con esos dos álbumes maravillosos bajo el brazo (tres si contamos con un primer álbum auto-editado, además de un compartido)? Pues no es que sea una absoluta desconocida, la primera vez que yo escuché hablar de ella es porque recuerdo que Red Sparowes tenían una guitarrista, y allí estaba ella, girando con uno de los grupos más grandes del post-rock.

Anteriormente había formado parte de un grupo a medio camino entre el folk y el shoegaze llamados The Nocturnes, que no tuvieron demasiada repercusión. Después de Red Sparowes su siguiente aventura fue Marriages, y estos sí que han alcanzado un cierto estatus, llegando a publicar un par de discos con Sargent House, que es el sello que ha sacado los trabajos de Emma en solitario, y que publicaba los de Red Sparowes y muchos otros artistas de la escena alternativa.

 

 

Centrándonos en sus dos álbumes en solitario, lo que encontramos no es guitarreo post-rockero, sino un folk bastante oscuro, y es que esta chica es difícil de catalogar, pues igual toca con grupos de metal que de post-rock, que la meten en el Wave Gotik Treffen, el festival de música oscura más grande del mundo. Aquí en Madrid iba a tocar en el GetMad!, pero desgraciadamente unas semanas después de aquel mágico concierto en el Roadburn tuvo que cancelar lo que quedaba de su gira europea por enfermedad y no llegó al festival madrileño. Sin entrar en demasiados detalles, sí que parece que esta es la típica chica con una historia de problemas personales, que quedaron perfectamente plasmados en ese segundo larga duración “Marked for Death”, un disco tremendamente oscuro y donde habla precisamente de esos problemas. Una artista que además de tocar la guitarra y cantar como los ángeles pinta y crea montajes visuales, claramente una artista en el sentido más amplio de la palabra.

Creo que Emma Ruth Rundle tiene todos los ingredientes para convertirse en los próximos años en uno de los artistas más destacados, no sé de qué escena pero da igual, pertenece a muchas y a ninguna, pero esa voz espectacular y ese magnetismo que transmite en escena no están al alcance de demasiados artistas. La lástima es que siempre pienso que este tipo de artistas podrían llegar a un público masivo, porque tiene los temas para ellos, pero luego se quedan relegadas al underground.

Y lo mejor de todo esto es que Emma no está sola, puesto que hay una escena, da igual cómo la queramos etiquetar, que lleva unos años desarrollándose con otras mujeres igualmente interesantes, como Chelsea Wolfe, Marissa Nadler o Emily Jane White y que tanto en disco como en directo merecen mucho la pena; y hablando de directos, debo decir que por ahora me gusta más ella sola sin banda que con acompañamiento, esperemos que se acerque a España de nuevo pronto y poder escuchar ese increíble tema de “Marked for Death” en directo.