La cara B de la Edad de Oro del Pop Español

Sombras_Spanish Post Punk + Dark Pop 1981-1986

 

Que los años 80s fueron la década dorada de la música española creo que no se le escapa a nadie, y además da igual de qué estilo más o menos mayoritario hablemos: pop, rock, heavy metal, etc. Y hay una pequeña parte de esa historia musical que ha sido exprimida hasta la extenuación, que es la Movida madrileña, sobre todo porque muchos periodistas han tenido a bien considerarla el movimiento cultural por antonomasia de aquella época.
Y bien, hubo una Movida madrileña, pero esa fue sólo una parte de un movimiento mucho más grande;,y “Sombras”, un extraordinaria recopilación del sello Munster Records viene a reivindicar a aquellos que también estaban por allí, pero de los cuáles nadie se acuerda hoy en día, porque ni estuvieron de moda ni lo van a estar ya a estas alturas. Y es que en todo movimiento cultural y de vanguardia siempre hay unos que se llevan la fama y otros que cardan la lana, y hoy hablaremos de la cara B de la Edad de Oro del Pop Español.

Editar discos recopilatorios no debería estar tampoco hoy en día de moda. Yo mismo me resisto a comprarlos, porque la función que tenían de descubrir nuevos grupos ya los cumplen las aplicaciones de streaming con sus recomendaciones, las redes sociales con las suyas, los foros, etc. pero siempre hay excepciones, y cuando en el recopilatorio en cuestión aparecen temas inéditos, complicados de encontrar, o bien te permiten descubrir una época desconocida, entonces puede merecer la pena soltar la pasta.

 

 

“Sombras” es una compilación que como bien dice su subtítulo documenta de forma excepcional la escena del post-punk y el dark pop de la España de la primera mitad de los 80s, años complicados pero felices al mismo tiempo. El país se encontraba ya en plena democracia, mayor apertura al exterior, movimientos culturales transgresores, drogas en abundancia (en especial esa peligrosa heroína), y todo eso se reflejó en el movimiento cultural que describe este “Sombras”, que podríamos definir como el post-punk hispano, gótico, movimiento siniestro, o como queremos.

Una de las cosas imprescindibles de este recopilatorio es el libreto que lo acompaña, con profusión de fotos de los grupos, y textos de algunos de los protagonistas de aquella época: el periodista Jesús Rodríguez Lenin, testigo directo, se encarga de repasar el origen y hablar de las bandas; Beatriz Alonso, teclista de Los Monaguillosh, uno de los grupos imprescindibles para entender aquella época, aporta la visión interna; y Carlos Entrena, cantante de Décima Víctima, otra de las bandas de referencia y que en su caso continúa teniendo cierta influencia hoy en día, habla más de la industria. El comienzo del texto de Jesús Rodríguez, junto con el listado de temas se puede encontrar aquí en la página de Munster Records, que han realizado un trabajo de arqueología verdaderamente excepcional y se nota que han tratado todo el proyecto con mucho cariño y dedicación. Tanto la versión CD, en un generoso digipack, como la versión vinilo, con 4 discos, merecen y mucho la pena, y son altamente recomendables para todo aquel que quiera saber qué pasó en aquella época más allá de la superficial Movida.

 

 

Muchos de aquellos grupos tuvieron una existencia efímera pero no por ello anduvieron faltos de calidad o inspiración; ya sabemos que el éxito en muchos casos es fruto de muchos otros factores externos. Y estas bandas tuvieron una influencia mucho mayor de lo que la gente piensa: alguna como Alaska sigue estando de rabiosa actualidad hoy en día y sigue siendo básicamente una transgresora; otros como Gabinete Caligari se pasaron al lado menos oscuro y lograron mucho éxito en la segunda mitad de los 80; Aviador Dro han sido y siguen siendo una referencia de la música electrónica dentro y fuera de nuestras fronteras; en el caso de muchas otras bandas que pasaron a mejor vida, fueron alguno de sus integrantes los que acabaron triunfando en otros grupos de propuestas más comerciales; y quedan por último los que pudieron ser, comenzando por Eduardo Benavente, el poster boy de aquella escena y alma mater de Parálisis Permanente, y que perdió la vida con sólo 20 años.  Las obras primigenias de todos ellos se pueden escuchar, mientras te lees el imprescindible libreto y empiezas a bucear en busca de pequeños blogs que hablan de esas bandas, en actuaciones en YouTube que gracias a gente que se ha molestado en muchos casos en convertir sus VHS podemos disfrutar hoy en día. Como bien comenta Carlos Entrena, muchos de esos temas son imposibles de encontrar hoy en día, los sellos que publicaron aquellos singles o álbumes (muchos más de los primeros que de los segundos, no había dinero para grandes inversiones) ya no existen, y en muchos casos esas grabaciones están en poder de multinacionales que no tienen ninguna intención de re-editarlas, y tan sólo el extraordinario trabajo de la gente de Munster Records ha conseguido que estas obras salgan de la oscuridad a la que por siempre pertenecerán.

Recomendado 100% para todos aquellos que o bien vivieron aquella época, para los que quieran investigar las influencias menos obvias de muchas bandas más o menos oscuras de hoy en día, y en general para cualquier amante de la música de calidad y que no se contente con la música comercial de los primeros ochentas.

 

Within Temptation, cómo conseguir triunfar en el rock hoy día

Within Temptation_Mother Earth

 

Hoy me gustaría hablar de esta banda holandesa, Within Temptation, a la cuál he tenido el placer de ver crecer desde el comienzo de su carrera y cómo han hecho las cosas extraordinariamente bien para conseguir convertirse en uno de los grupos de música punteros en Holanda y Alemania, y no hablamos dentro del metal ni si quiera del rock, sino de la música en general.

Remontémonos a los orígenes, porque Within Temptation en 1997 no eran más que unos jóvenes holandeses que tocaban un metal gótico en la línea de los dos primeros álbumes de Theatre of Tragedy, e influenciados por los discos clásicos de aquella era de Paradise Lost, Anathema o sus compatriotas The Gathering. El grupo combinaba voces guturales masculinas con el espectacular registro de su cantante Sharon den Adel y la verdad es que su primer álbum “Enter” de 1997 fue un disco que muchos en aquella época ya apreciamos enormemente.

La banda tuvo su primer momento de gloria en el festival del Dynamo de 1998 donde precisamente también aparecieron Theatre Of Tragedy. Estuve a punto de viajar a ese Dynamo si no fuera porque mi supuesto compi de viaje prefirió irse a Amsterdam para asistir a la final de la Copa de Europa de fútbol que finalmente acabaría conviertiéndose en la Séptima del Real Madrid. Afortunadamente hoy en día tenemos YouTube para recordar aquel festival y ver en su primera encarnación a una jovencísima banda, con Robert Westerholt cantando guturales y con Sharon fantástica, la primera de muchas veces.

 

 

Después del miniCD “The Dance”, lanzaron su segundo larga duración “Mother Earth”, y ya con sorpresa, puesto que abandonan las voces masculinas y pasan a convertirse en un grupo exclusivamente con vocalista femenina. Esto, que suele ser la primera señal de “¡vendidos!” no es el caso de Within, puesto que el disco es un extraordinario en todos los sentidos. Pero curiosamente el álbum no disfrutó inicialmente de mayor éxito que el que tuviera “Enter”, es decir, KAt; pero en 2002 Supersonic/BMG re-edita el disco en Alemania, comienza a sonar “Ice Queen” en la radio y en la TV y el disco empieza a coger tracción y empieza a escalar puestos en las listas alternativas alemanas, casi dos años después de haber sido publicado por primera vez, y se convierte en un éxito apabullante.

El grupo además se embarca en multitud de giras, teloneando a bandas establecidas como Paradise Lost o en los numerosos festivales que tienen lugar en Centroeuropa. Es curioso como en aquella época una Sharon se podía pasear sin problemas entre el público del Summer Breeze y hacerse fotos con los fans. De “Mother Earth” salen, además de “Ice Queen”, otros singles como el tema título o la versión del “Running Up That Hill” de Kate Bush.

 

 

Para cuando se publica “The Silent Force” en 2004 el grupo se encuentra ya preparado para dar el salto al estrellato. La música se vuelve todavía más accesible, pero es que además el estilo de rock/metal operístico está en boca de todo el mundo. El año anterior Evanescence han puesto el estilo (todavía más edulcorado, de acuerdo) absolutamente de moda, y Within, Nightwish y Lacuna Coil (estos últimos, sobre todo en USA) se aprovechan de ello y comienzan a vender discos, entradas y merchandising de forma espectacular.

Within son además de los primeros en entender bien cómo funcionan las nuevas tecnologías en su relación con los fans, y antes de la revolución de las redes sociales, su web ya se encuentra en multitud de idiomas, se mantienen en contacto con sus fans a través del foro de la web, se encuentra siempre actualizada, con contenidos exclusivos, etc.

Desde entonces, el grupo no ha parado de triunfar y convertirse en una máquina de cosechar éxitos; y lo han hecho de muchas formas; colaborando con otros artistas invitados como Keith (hoy en día Mina) Caputo de Life Of Agony, Dave Pirner de Soul Asylum, o como Tarja (ex-Nightwish); además no han tenido reparos en salirse de los patrones establecidos con Sharon colaborando con el famoso DJ Armin Van Buuren. Es cierto que los álbumes con material nuevo no se prodigan demasiado, pero sí los directos, bien con orquesta, o en acústico, las versiones, los singles con remezclas; todo hecho para seguir incrementando poco a poco su base de fans. Por supuesto de aquellos jovencitos fascinados con el metal gótico y el doom queda muy poquito musicalmente, pero el éxito es tan incontestable, y sobre todo conseguido a base de muchísimo trabajo, que no creo que se les pueda reprochar nada.

 

 

Con el paso del tiempo, además, la banda ha ido cambiando muchos de sus miembros; de los fundadores tan sólo quedan Sharon y el bajista Jeroen. Robert, que además es el marido de Sharon, sigue perteneciendo a Within Temptation pero ya no gira con ellos, puesto que es él quién permanece en casa cuidando sus tres hijos, mientras Sharon (la única que no puede faltar en este grupo) sale de gira con la banda.

Todo esto ha ocurrido en la época en que no se venden discos, en que la música se encuentra según algunos en permanente crisis, pero cuando uno tiene grandes temas, una cantante tan carismática, con tan buen rollo en directo y sobre todo que canta tan bien como Sharon, y una ética de trabajo que hace que sigan ofreciendo multitud de conciertos a lo largo y ancho del planeta, el éxito acaba llegando. Y cuando un grupo pasa de conseguir lo que se ve en el primer video del glorioso “Enter” a lo que se ve en esta grandiosa versión del “Titanium” de David Guetta, uno se da cuenta de todo el camino que han recorrido estos chicos.