Nadie compra discos

Y bien, Promusicae, que es la empresa que se encarga de hacer las lista de éxitos en este país, ha dado a conocer en su informe de hace unos días los números finales de 2013, que van en línea de los que publicaron a mediados del pasado año y que ya comenté en su momento. Decir “en línea” es algo optimista, pues han ido a peor, pero veamos porqué nadie compra discos.

En su momento ya comenté qué me parecían los datos, pero ahora quiero ahondar en algunas aspectos que considero importantes:

1.- En España en 2001, año récord, se vendieron 626 millones de euros de música grabada, y de ahí caída en picado a los 71 millones actuales, a los que hay que sumar algo menos de 50 millones de euros de ventas en formato digital, que incluye también suscripciones de streaming.
Y bien, lo primero de todo es recordarle a la industria que la gente no compra música sencillamente porque… ¡no hay dónde comprar música!. Queda alguna tienda especializada pequeña, algunas tiendas de segunda mano y algún sitio como FNAC, que reduce su oferta de música en formato físico cada vez más, igual que dentro de poco le tocará hacer con los libros, que encima ocupan más. Algo similar ocurre en Media Markt, y ya no hablamos de sitios como Carrefour… El Corte Inglés sigue manteniendo bastante espacio para música, aunque supongo que no saben ni lo que venden, ni lo que tienen… Ya hablamos que quizás Amazon España sí esté incluido, pero que le pregunten a Play.com cuántos cientos de CDs manda a España a diario, y son más que los vendidos en toda España ese día.

2.- Por cierto, ¿no sería el año de Operación Triunfo? jajaja… que se dedicaron a explotar la gallina de los huevos de oro… los CDs aquellos que sacaban cada semana deben de ser uno de los productor de usar y tirar más vendidos de la historia de la música… ¿alguien que se gastara sus 2.500 pesetas de entonces todavía escucha aquello?… ¿qué usos se habrán dado a esos CDs?… frisbee, repelente de abejas y otros insectos, posavasos…

3.- Me he leído el informe de Promusicae y está tan mal hecho y es tan vago y tan cutre, que resulta complicado hacer un análisis medio-serio del mismo. Porque una de las cosas que me ha llamado la atención es: ¿de dónde vienen los datos?, ¿de las tiendas, físicas y online, dónde todavía se vende música?, ¿de las discográficas?, ¿hablan de sell-in, es decir, lo que las distribuidoras venden al canal, o hablan de sell-out, lo que las tiendas venden a los compradores de música? Porque parece que si los datos los aportan las compañías, la situación podría ser peor, puesto que no cuenta con todo el stock en tiendas. Y otra de las cosas que me ha llamado la atención es: ¿son solamente esas pocas compañías multinacionales las que aportan datos?, porque entonces apañados vamos, si es que consideramos que ese es el mercado… porque el mercado cada vez está más atomizado, y los CDs y sobre todo los vinilos son patrimonio de sellos independientes.

4.- Y hablando de vinilos, y leyendo el informe, parece que Promusicae esté decepcionado con el comportamiento de las ventas de vinilos, que seguro que esperaban que fuera la nueva gallina de los huevos de oro, cuando además, como he dicho, los vinilos sobre todo se compran en conciertos, o en pequeñas distribuidoras. Tanto en USA como en otros países los vinilos creciendo a doble dígito y aquí pues se venden unos pocos más que el año anterior.

5.- Y sólo una cosa más: recordemos el daño que ha hecho la SGAE a este país, y creo que no soy el único que intento comprar música, y en general cualquier producto que pase a través de dicha asociación de autores, en cualquier otro país que no sea España… lo siento, es lo que ocurre cuando les da por insultar a sus clientes.

Otro día hablamos de otro tema del que por supuesto Promusicae no habla, y son los precios de la música que se manejan en España comparados con otros países, sobre todo Reino Unido, y vemos otra poderosa razón más de porqué no se vende música…

Presentando el cartel de este año del Primavera Sound

Todos los años, cada vez que el Primavera Sound barcelonés anuncia su cartel me queda un regusto amargo: por un lado, siempre hay algún grupo que me apetece mucho ver y que además suelen traer en exclusiva para España, evitando de esa forma que esa semana toquen en Madrid; por otro lado, el cartel en general y sobre todo el espíritu del festival no van demasiado conmigo. Pero una cosa tengo que reconocer, los tíos se han salido presentando el cartel de este año del Primavera Sound.

Es verdad que presentar el cartel a través de una especie de videoclip no es algo nuevo, el propio Resurrection Fest lo hizo el año pasado y además a través de varios episodios. Pero esto es un corto en toda regla, con una historia detrás muy entretenida desde mi punto de vista, con todo el hilo cuidado hasta el mínimo detalle, con los nombres de las bandas apareciendo en algún momento, sea en la tienda, en las camisetas o mi favorita, en la lavandería. Es posible que esto no sea nuevo y quizás Coachella o cualquiera de estos festivales americanos ultra-cool ya hayan hecho algo parecido, pero yo estoy valorando el corto como fan de la música en general, aunque tres cuartas partes del cartel del Primavera no me suenen de nada y por lo que he visto de otros años el público es de un hipster que echa para atrás.

Para este año la verdad es que el cartel es, como siempre, ecléctico y con el balance adecuado entre grandes nombre y bandas underground. Los grandes nombres no decepcionan: Reznor vuelve con Nine Inch Nails, Frank Black hace lo propio con los Pixies aunque sin Kim Deal; Queens of the Stone Age, Arcade Fire o The National son muy solventes como cabezas de cartel junto a los anteriores; la vuelta de los shoegazers Slowdive supongo que habrá gustado bastante a determinada gente; Television es un grupo absolutamente clásico de la no-wave neoyorquina de finales de los 70, coetáneos de los Ramones o de Blondie; yo por mi parte estaría encantado de ver al señor Justin Broadrick con Jesu, a Cold Cave, a The Twilight Sad y a Touché Amoré.

Y luego ya está la parte más extraña que desde hace unos años se saca este Primavera Sound, y es que en un entorno absolutamente indie, meten grupos de metal super-cañero. Es verdad que grupos como Neurosis y sobre todo Isis (en 2 ocasiones en el festi) han caído bien entre tanto post-rockero y post-metalero con gafas de pasta; pero lo de hace un par de años de meter a Wolves in the Throne Room, a Napalm Death o a Mayhem fue una ida de olla importante. Este año Kvelertak y sobre todo Deafheaven deberían hacer las delicias de aquellos que quieran saber qué es el hipster metal mientras el resto del recinto se pregunta qué es ese ruido infernal.

Finalmente, debo confesar que si viviera en Barcelona seguro que me pasaba uno o varios días por el festi, porque además la organización parece que es un lujo, y porque este es otro ejemplo de festival que ha sabido crecer orgánicamente, haciéndolo bien; en ese sentido ha tomado muy bien el relevo de un FIB en horas más bajas; parece que los festivales indies hacen mejor las cosas que los festivales de música más dura, donde el penosísimo Sonisphere ya ha anunciado que no hay edición española este año. Afortunadamente hay otros como el Leyendas del Rock que siguen el camino del Primavera o del Resurrection y si bien se tienen que contentar con anunciar el cartel de una forma mucho más modesta (actualizando su Facebook cada 5 minutos con una nueva banda), al menos están en en la senda correcta.