El mundo multipolar en la industria musical

Hace un tiempo trabajaba yo en una consultora que denominaba mundo multipolar a aquello que comúnmente se llamaba globalización, y trataba de analizar cómo el mundo, gracias sobre todo a las nuevas tecnologías, estaba cambiando enormemente, y hablaba de cinco dimensiones, de las cuáles creo que tres son perfectamente adaptables al universo musical de hoy en día: ganar la batalla del talento, los flujos de capital multidireccionales, y los consumidores emergentes.

Flujos de capital multidireccionales: con esto nos referimos a que anteriormente, el dinero siempre fluía de los países desarrollados a los países en desarrollo, mientras que en la última década hemos visto cambios drásticos en este sentido. Así, mientras a nivel empresarial una empresa india como Tata compraba dos símbolos británicos como Jaguar y Land Rover, también veíamos cómo la china Lenovo compraba la división de PCs de IBM o cómo la también india Mittal se hacía con el gigante europeo del acero con base en Luxemburgo Arcelor. Y en la música quiero ver movimientos parecidos: en los últimos meses veo compañías chinas fichando grupos españoles o americanos, al tiempo que dan a conocer a grupos de su país, sellos rusos editando grupos españoles, grupos británicos de moda en el underground gótico cuyas obras salen a través de un sello griego… es decir, para nada pasa ya todo por el eje USA-UK, igual que ocurre con el talento, y desde allí se sirve al resto del mundo. Y en este caso hablo de ejemplos que conozco de música underground, pero estoy seguro que pasa lo mismo en muchos otros estilos musicales. Y claro, todo esto es posible gracias a la tecnología, que hace que cualquiera pueda montar un webstore, un bandcamp o cualquier otra tienda virtual, y enviar desde y hacia cualquier parte del mundo.

La batalla del talento: hoy en día la música que escuchamos tiene su origen geográfico en los países más insospechados. En los años 80 y gran parte de los 90, básicamente había 3 tipos de procedencia de la música: local, es decir, española y cantada en español y a partir de los 90 algo más en inglés; en segundo lugar la música anglosajona del eje Londres-USA, y por última una parte residual de música de otros países, generalmente cantada en inglés. Pues bien, hoy en día, gracias a la tecnología, podemos descubrir bandas de cualquier zona del mundo, y en muchos casos cantando en su idioma, lo cuál en muchos casos no supone ningún problema. ¿Alguien pensaba que un grupo que cantaba en alemán como Rammstein podía tener éxito en España?, ¿o que el absoluto número 1 de 2012 sería una canción de un coreano, cantada en coreano?. ¿Somos fanáticos de la potente escena doom chilena o del post-rock hecho en ese mismo país? No hay problema, su música se puede conseguir tanto en digital como, con algo más de trabajo, en formatos físicos. ¿Un grupo de post-metal de Indonesia publicando un compartido con un grupo americano? No problem, my friend. ¿Grupos multinacionales y multiculturales componiendo obras maestras a base de intercambiarse archivos a través de Internet? Lo más normal del mundo, y más ahora con el auge de los servicios en la nube, pensados precisamente para entornos colaborativos y distribuidos.

Y dejo para el final lo más importante: los consumidores. De nuevo la tecnología posibilita que la música no tenga fronteras de ningún tipo, esto ya ocurría anteriormente, por ejemplo unos Cheap Trick siendo más famosos en Japón que en USA (de ahí su famoso “Live at Budokan” cuando en su tierra eran unos desconocidos), o el ejemplo de unos Ramones, de los cuáles vemos en sus documentales a centenares de fans esperándoles en su hotel en Sudamérica mientras que fuera de NYC o incluso en su propia ciudad eran incapaces de llenar un local de mediano aforo. Y hoy, cuando uno quiere exponer su música al público ahí fuera, no hay que pensar en que te escuchen en tu barrio, en tu ciudad o en tu país. Tus potenciales oyentes, y por tanto, potenciales fans, son los más de 7000 millones de personas que poblamos este planeta. No hay barreras, porque incluso en el continente africano ya sabemos que la penetración de los móviles es altísima comparada, sobre todo analizada en comparación a su renta pero ¿alguien dudamos que habrá un Spotify/Pandora/Sirius africano low cost cuando dispongan de ancho de banda suficiente?

Algo que siempre me resulta curioso es que cuando la gente ve fechas de grupos en países con culturas musicales en teoría distintas a las nuestras. ¿Lacrimosa viajando a México para una gira por aquel país con 2/3 fechas en la capital?. Amigo, hablamos de la ciudad, tras Tokio/Yokohama, más poblada del planeta. Aunque esa música no sea extraordinariamente popular en México, 3.000/4.000 de fans en un área metropolitana de más de 25 millones de personas no es tan complicado, pura matemática.

Y es que hablamos también de que gracias la globalización, y al crecimiento en algunos países de la clase media, el consumo de bienes y servicios en general ha aumentado de forma exponencial… y sí, esos 400-500 millones de chinos que ahora forman la clase media demandan música… ¿que por ahora es en gran parte local? Con el paso del tiempo, y con servicios de streaming y de descubrimiento de artistas occidentales, China, y por supuesto también India, son los mayores mercados del mundo, con más de 2.500 millones de habitantes entre ambos. Recuerdo hace un par de años que Alcest anunciaron una gira por China… 15 ó 20 ciudades de más de 1 millón de habitantes, y muchas con muchos más, recibiendo un grupo de post-black/shoegaze francés. En el futuro China e India serán escenario de larguísimas giras, enormes festivales para todo tipo de bandas. Y lo mejor es que aquellos que ahora se aventuren y sean los primeros tendrán mucho ganado, porque además esta parte del mundo está hambrienta de nuevas y diferentes emociones. Rusia hoy en día es probablemente el mayor consumidor de post-rock a nivel global, con todo tipo de bandas europeas y americanas girando no sólo por Moscú y San Petersburgo, sino por muchas otras ciudades. No es casualidad que todos estos países formen parte de los BRIC (Brasil, Rusia, India y China), que han alcanzado unos crecimientos espectaculares en la última década y pese a que ahora este crecimiento se esté viendo ralentizado (hablamos de que China “sólo” crece un 7%), el potencial consumidor de gran parte de su población todavía va a seguir creciendo.

Y para finalizar, y cuando piensan los artistas en las exiguas cantidades que reciben por streaming hoy en día, ¿se dan cuenta de lo que puede ser ese modelo de negocio en el futuro? Al cheque pequeñito de Spotify España le sumamos el algo más abultado de Spotify Alemania, para pasar a los cheques de US, que son el de Pandora, el de Spotify y el de Sirius entre otros muchos, y luego todavía vienen el de 10 servicios de streaming indios y otros 20 chinos… y el brasileño, y el de Indonesia… ¿cuántas reproducciones se pueden sumar? En fin, como ya comentábamos hace poco tiempo, el futuro de los servicios de streaming, pero también de compra, tanto de música como de productos asociados/licenciados puede convertir la música en la industria muy rentable que solía ser. Pero eso sí, toca trabajar mucho, toca viajar (¡o no tanto, si podemos cobrar por actuaciones vía web!), anticiparse, arriesgar, innovar… en definitiva, lo que le toca a cualquier negocio global hoy en día.

Videos en este post:
Lebanon Hanover son un duo inglés de coldwave/post-punk que publiquen en el sello griego Fabrika Records
Bauda es un grupo chileno que actualmente practica un estilo musical típicamente europeo como es el neofolk o el post-rock y que anteriormente eran más doom/folk
Cheap Trick no necesitan presentación
Lacrimosa son suizos/alemanes y poseen una gran base de fans en México y el resto de Sudamérica, al igual que en Europa Central y del Este, incluyendo Rusia, y más recientemente, en China, Corea y Japón
Dopamine es una banda china de post-black/shoegaze instrumental editada por el sello chino Pest Productions, que publica bandas de gran cantidad de países, incluyendo España

Sobre JR

Javier Roa ha escrito 127 entradas en este blog.