Lebanon Hanover los revitalizadores del coldwave

Hoy quiero hablar de esta banda llamada Lebanon Hanover que está alcanzando status de culto en toda Europa y al otro lado del Atlántico en US y México especialmente, y que podríamos definir como los revitalizadores del coldwave, un sub-estilo del gótico que tuvo su mayor apogeo durante la década de los 80s.

Para saber lo que es el coldwave lo ideal es trasladarse a la Francia de principios de los 80, donde existieron una serie de bandas que, partiendo del legado de Ian Curtis y sus Joy Division, algo de Bauhaus y un poco de los Cure del “Pornography”, mezclaron todas esas influencias con el típico existencialismo francés de los 40-50s y llevaron el post-punk a su máxima expresión de frialdad, bajos muy marcados, ritmos repetitivos de sintetizadores y baterías, etc… Para conocer mejor esa escena quizás lo mejor es adentrarse a través de este recopilatorio, Transmission, que recoge lo mejorcito de la coldwave francesa de la época. A mí la verdad es que de todos ellos son sin duda Asylum Party el grupo que más me gusta, y de los que tuvieron una carrera más destacada.

Y bien, a principios de esta década surgen de los parajes más lluviosos y decadentes de la Inglaterra post-industrial estos dos jovencitos conocidos como Larissa Iceglass, de origen griego y nacida en Suiza, y William Maybelline, inglesito él, y comienzan a componen y publicar temas bajo el nombre de Lebanon Hanover. Su primer larga duración, “The World Is Getting Colder” lo publica el sello griego Fabrika Records en otro ejemplo del mundo multipolar, y desde entonces, Febrero de 2012, han tenido tiempo de publicar hasta dos LPs más, o 12” como les gusta decir a ellos, puesto que esta es otra de las bandas (y de las escenas) en las que el vinilo prima sobre el CD e incluso quiero recordar que han producido alguna cassette que sin duda alcanzará bastante valor en el mercado de coleccionismo en unos años si el grupo sigue creciendo hasta ahora.

La música de Lebanon Hanover es una revisión de aquella coldwave francesa, líneas de bajo muy pronunciadas a cargo de Maybelline, ritmos machacones y fríos por parte de la caja de ritmos, teclados con más o menos preponderancia en algunos temas, pero yo destacaría sobre todo la utilización de las voces de ambos dependiendo de los temas, si bien nunca coinciden en la misma canción, algo que quizás sí podrían hacer en el futuro, o quizás en este tercer álbum, “Tomb For Two” que publican este mes y que todavía no he tenido el placer de escuchar.

Por otro lado, la estética del grupo, si bien más o menos esperable, incide en el look del gótico de los 80, sacados de películas de culto en blanco y negro, con un gusto por el minimalismo que también demuestran en su puesta en escena, como tuve ocasión de comprobar la semana pasada en Madrid. Él al bajo en la mayoría de los temas, ella con la guitarra aportando dibujos sencillos a los ritmos que produce su teclado, también muy minimalista, y que convierten en un ritual oscuro y depresivo su puesta en directo. De hecho en algún momento también podemos ver a estas bandas referidas como minimal synth si predomina más la parte electrónica que las líneas de bajo más características del sonido ochentero original francés. En directo quizás él pudiera pasar sin hacer en algunos momentos de impersonator de Ian Curtis, pero para la mayoría de la audiencia representa uno de los puntos álgidos de la experiencia en directo del grupo.

Y bien, al previsible éxito del grupo en países como Alemania (el duo estuvo viviendo en Berlín durante una temporada larga, ahora residen en la cuenca del Ruhr y tienen letras en dicha lengua) se ha sumado el sur de Europa, y sorprendentemente Estados Unidos y México, lugares por donde ya han girado pese a que este sigue siendo un estilo muy minoritario. Además, no están solos, puesto que otras bandas como Linea Aspera (también ingleses, aunque recientemente separados), los croatas Sixth June y muchas otras pequeñas bandas alrededor del mundo están reavivando una fría llama.

Un sello especial: Prophecy Productions

Desde el año 1998 lleva el sello alemán Prophecy Productions publicando música de extremada calidad dentro de lo que ellos llaman “eerie, emocional music”. El sello fue creado por Martin Koller originalmente para publicar el primer disco de los geniales Empyrium, pero dado su éxito, su fundador pasó a publicar más álbumes de otras bandas, manteniendo siempre una filosofía como sello constante en busca de música emocional, desde el metal extremo al neofolk, pero sobre todo primando la calidad.

Con esta concepción, Koller fue expandiendo su roster de artistas para incluir a los maravillosos Autumnblaze, los finlandeses amantes de la naturaleza Tenhi, y así fueron cayendo una joya tras otra que han conseguido ser imprescindibles escuchas en mi discoteca: los dos primeros discos de Green Carnation, las única dos obras que publicaron los genios daneses Blazing Eternity, y un largo etcétera. Así hasta que en 2005 Prophecy re-edita el primer álbum de una banda italiana llamada Klimt 1918 y ésta empieza a disfrutar de un éxito espectacular a partir de su segundo álbum, el primero propiamente con Prophecy “Just In Case We’ll Never Meet Again”… Sumemos a ello a los Antimatter que empezaron siendo conocidos por incluir en sus filas a Duncan Patterson de Anathema, y bandas que fueron alcanzando mayor status como Dornenreich o los rumanos Negura Bunget, y tenemos un sello de los más destacado en Europa. Además, Koller creó dos sub-sellos para poder diversificar hacia el neofolk y el metal extremo, como son Auerbach y Lupus Lounge, aunque la verdad yo siempre considero a Prophecy como un todo.

Sin embargo, es con el fichaje de un desconocido grupo francés llamado Alcest, y la publicación de su primer LP “Souvenir D’un Autre Monde”,
con el que la banda prácticamente define un genero, el post-black metal o shoegaze black metal. Sin conocer absolutamente nada de las finanzas del sello, sí parece que ha habido un antes y un después de Alcest, porque desde entonces la actividad del sello es mucho mayor. El éxito de Alcest coloca al sello en vanguardia del post-black metal y se suceden los fichajes de grupos espectaculares, muchos de ellos relacionados con el hiperactivo Neige, mastermind de los francés: Lantlôs, Les Discrets, Finnr’s Cain, A Forest Of Stars… el listado de grupos de enorme calidad no para de crecer y parece que Koller siempre acierta, la verdad.

Pero es que además Koller y Prophecy han sabido hacer bien muchas cosas, aprovechando sobre todo el ansia de coleccionismo y las redes sociales:
– fueron de los primeros en volver a publicar en vinilo, y no hay lanzamiento suyo que no sea un éxito en ese formato, con casos como los de Alcest que ven re-editados sus vinilos una y otra vez (en versiones limitadas, diferentes colores, etc) para satisfacer la demanda existente y contrarrestar las barbaridades que se han pagado en eBay por sus limitados lanzamientos.
– ediciones limitadas: lo mismo que hablé de Blood Music, Prophecy ya llevaba unos añitos practicándolo, es decir, cajas limitadas con discografías enteras, como las de los neofolkies Sol Invictus, la caja de Tenhi, la de Negura Bunget… todo con un buen gusto y un saber hacer espectaculares.
– ediciones de coleccionista: hoy en día Prophecy suele sacar 3 formatos de un mismo álbum, la versión básica a 9,99€ en caja de plástico, una versión en digipack con algún extra o que a veces consta de 2 discos sensiblemente más cara que la anterior, y una versión deluxe en gran formato que se suele ir al entorno de los 40-50€ y que por supuesto se suelen agotar las primeras.
– además, Prophecy a lo largo de los años ha publicado otras joyas muy interesantes, bien sea en forma de libros (“Looking for Europe” sobre la escena neofolk, el reconocido “Lords of Chaos” sobre el black metal noruego de principios de los 90), en muchos casos acompañados de música recopilada especialmente para servir de banda sonora de esas obras. Ciertas recopilaciones han sido también muy exitosas, a mí personalmente me sigue maravillando el “Whom the Moon a Nightsong Sings”, que marcaba el retorno a la actualidad de Empyrium con un nuevo tema.
– Prophecy ha aprovechado especialmente bien su canal de YouTube, donde publica tanto sus avances de nuevos lanzamientos como en muchos casos los álbumes enteros a disposición del oyente. Además, sus presentaciones de producto en YouTube me parecen muy eficaces a la vez que sencillas, y desde luego hacen muy bien su trabajo.

Pero por encima de todo, Prophecy ha creado un vínculo con sus devotos seguidores que hace que prácticamente todo aquello que publiquen vaya a resultar exitoso, y es que cuando uno mantiene el crecimiento continuado sin hacer locuras, aprovecha para acercarse lo más posible a su cliente, y al mismo tiempo sigue fichando bandas espectaculares, no hay crisis que valga, el éxito está asegurado. Gracias a esa filosofía sigue funcionando tan bien el Club Prophecy, con acceso exclusivo a su foro, ha mejorado espectacularmente su website, ofreciendo en ella productos exclusivos, y un largo etcétera… en definitiva, y desde mi humilde punto de vista, si alguna discográfica independiente quiere saber cómo se hacen bien las cosas hoy en día, que echa un vistazo a Prophecy.

Maxi-Pop: Invisible Limits “Golden Dreams”

Hoy vuelvo de nuevo a esa maravillosa colección de música remember llamada Maxi-Pop con un grupo alemán bastante desconocido, Invisible Limits. Por el nombre complicado que el oyente casual les conozco, pero si hablamos de “Golden Dreams”, la cosa cambia. Es este uno de los temas más conocidos del remember y un llenapistas absoluto en cualquier garito donde se pinche.

La versión original de “Golden Dreams” se encontraba en el álbum “A Conscious State” de 1989, el segundo larga duración de Invisible Limits, y era una ejercicio de synthpop con guitarras de la época, en el que destacaba la voz de Marion Küchenmeister. Y no pensemos que eran unos one-hit wonders de la vida, puesto que además de “Golden Dreams” que iniciaba el álbum, podemos encontrar joyas como “Natalies”, otro de sus mayores éxitos, “,No Tears”, “In A Dream”, la espectacular “No Doubts”… además de una buenísima versión del “Love Will Tear Us Apart” de Joy Division, yo de hecho lo considero un grandísimo álbum de synthpop con un sonido (e imagen como podemos ver a continuación) muy de aquella época.

Tuve la suerte de ver a Invisible Limits en la difunta sala Ritmo & Compás de Madrid hace unos años y la verdad es que fue un conciertazo espectacular, donde “Golden Dreams” nos volvió locos a todos los presentes al final del concierto pese a tratarse de un domingo. Posteriormente Marion ha estado por España en alguna ocasión en alguna fiesta remember, pero parece que Invisible Limits lo dejaron definitivamente en 2008. Eso sí, siguen disfrutando de una cierta base de fans, particularmente en España (¡como no!) casi más que en Alemania, y tienen cierta presencia en redes sociales pese a llevar ya unos cuantos años separados.

Disfrutemos una vez más con la versión extendida del Maxi Pop II, que no es la misma que aparecía en el álbum sino en el single de este tema:

Kindle Matchbook y la lectura como servicio

En un movimiento similar al realizado hace unos meses con Autorip, Amazon lanza Kindle Matchbook, un servicio que te ofrece la posibilidad de conseguir en digital para tu Kindle todos aquellos libros que hayas comprado desde el nacimiento de Amazon, allá por 1995. Eso sí, a diferencia de los mp3 de Autorip, los e-books no serán gratuitos, o al menos no todos ellos, puesto que los precios van de los 0 a las 2,99$. Añadir que por ahora Matchbook estará disponible a partir de Octubre sólo en Amazon.com y no en Amazon.es, que me imagino que estarán negociando en estos momentos los acuerdos con las editoriales españolas.

De todas formas, veo en este anuncio un movimiento defensivo por parte de Amazon ante los servicios de suscripción, algo que le debe resultar extraño a una compañía como la de Seattle, que alguien le intente pasar por la derecha. Lo que ocurre es que Amazon, para bien o para mal es un retailer, que en estos casos tiene que empezar a variar su modelo de negocio hacia la subscripción, ¿lo puede hacer? Por supuesto, Jeff Bezos es capaz de eso y de mucho más.
¿Y por qué se plantea esto Amazon?. Pues por servicios como Oyster, al que comienzan a llamar el Netflix de los libros, y veamos cómo funciona esto. Lo primero de todo, por si alguien no está familiarizado con Netflix, es el Spotify del mundo audiovisual, es decir, tarifa mensual y barra libre de contenidos en tus dispositivos. Netflix por ahora no está disponible en Europa, y aunque la verdad es que en algún momento se habló de España como su posible lugar de desembarco en el Viejo Continente, supongo que la galopante crisis económica que sufrimos echa para atrás al más pintado. Pues bien, una vez explicado Netflix, Oyster es lo mismo que Netflix o Spotify pero aplicado a los libros. Estas empresas lo que tienen que hacer es llegar a acuerdos con editoriales grandes, tal y como hizo Spotify, para poder ser atractivos al gran público, en este caso tener disponibles los bestsellers de turno junto con un fondo de catálogo lo más amplio posible. Al parecer el pago a las editoriales seguirá un modelo Spotify, en el cuál se pagará por libro leído, lo cuál es interesante porque una vez más puede dejar a más de una autora con las vergüenzas al aire al descubrir el poco tirón que tienen sus libros, y además ya no podrá echar la culpa a la piratería.

Así pues, otra parte más de la cultura será vendida como servicio y no como producto, y yo en este caso no consideraría que serán books as a service sino más bien reading as a service, la lectura como servicio. Y además nos vamos camino de convertir en una sociedad de subscriptores, para lo bueno y lo malo, y en 3 años todos tendremos la subscripción a la música, a las películas y series, y a los libros. Y dentro de ese modelo “all you can read, all you watch, all you can listen”, acabaremos viendo enormes cambios en la industria cultural, que pese al empeño de algunos, sobrevivirá más fuerte que ahora. Porque sólo puede ser bueno que tengamos acceso a todos los libros, a toda la música y a todo el cine que queramos, y que seamos los usuarios los que libremente decidamos y no estemos limitados por modelos del pasado.

Ahora bien, Amazon todavía no debería estar demasiado preocupada por Oyster, por una sencilla razón. Oyster se acaba de lanzar como aplicación para el iPhone (iPad y Android en camino), pero Amazon todavía tiene la llave maestra de entrada, que es el Kindle. Porque claro, mientras Amazon tenga el hardware ideal para lectura, mucho mejor que el móvil o el iPad, sigue teniendo a los usuarios en su redil; y además, no sería un movimiento que a Amazon le debería costar demasiado emular. En fin, como vemos, en todas partes cuecen habas similares y la posición dominante de unos y otros puede variar rápidamente gracias a tecnologías disruptivas.

Formas alternativas de crowdfunding

Al hilo de la entrada sobre crowdfunding de hace un tiempo, he estado pensando en otras formas alternativas de crowdfunding que he estado observando y que creo que tienen buenas posibilidades de convertirse en modelos alternativos de negocio, sobre todo en esta época de estrecheces económicas.

En primer lugar quería hablar de este sello finlandés llamado Blood Music, que en poco tiempo ha alcanzado cierta notoriedad en el underground del metal extremo por las lujosas re-ediciones, normalmente en vinilo, que está produciendo para determinados artistas. Así, cada una de las re-ediciones se encara como un proyecto en edición muy limitada y se fundamenta en conseguir una demanda inmediata a nivel mundial para financiar el proyecto. Veamos por ejemplo la ya famosa caja de Strapping Young Lad, cuáles han sido los pasos y en qué consiste el trabajo de esta gente y cómo lo financian.
En primer lugar, banda y sello deciden trabajar juntos en una edición de lujo, para fans muy fans y coleccionistas, de toda la obra de la banda canadiense. En el caso de SYL, se juntan todos los álbumes publicados, que nunca vieron la luz en vinilo (hablamos de un grupo que funcionó de 1994 a 2007 aproximadamente) y esta será la primera vez que lo hagan. Además, se añaden todos aquellos temas que vieron la luz fuera de esos álbumes y se añaden algunas cosas como un vinilo de 7”. Se añaden algunos extras a modo de golosinas, se diseña una lujosísima caja, se deciden las diferentes versiones a producir y, aquí viene la parte novedosa, se pone en pre-venta. Es decir, los compradores (en pocas horas estaba casi todo agotado) lo que hacen es pagar de inmediato por algo que van a recibir 2-3 meses después. Claro, esto sólo funciona si la compañía vende todas o casi todas las unidades, porque de lo contrario tendrían problemas de inventario enseguida, y además ya han tenido algunos gastos anteriores (pruebas, diseños, etc). Por suerte, esta gente son muy profesionales, las ediciones son muy limitadas (a la vez que con un precio respetable, debería añadir) pero tienen su público objetivo, la larga cola que siempre comento, que paga religiosamente por adelantado. Y bien, con ese dinero se financia el proyecto y unos meses después aparece la caja de marras en casa.
He encontrado un video muy bueno de un tío explicando gran parte de esto, aunque no la parte financiera, que para mí es la diferencial, aunque quizás otro día sí que volvamos a hablar de Blood Music para hablar de coleccionista música, ediciones deluxe ultralimitadas, etc…

La segunda es una fórmula que sólo he visto testada muy parcialmente en España, pero que creo que puede tener cierto futuro, y es el crowdfunding para montar conciertos. Esto me ha venido a la mente por varios sitios: primero, Spike Lee ofreciendo como uno de los premios de su reciente campaña de crowdfunding en Kickstarter la posibilidad de tenerle en un cine contigo y 50 amigos comentando películas, etc. y decía “entre unos amigos ponéis 100$ y yo me cojo un avión y voy allí” . Por otro lado, también leí a Zoe Keating, que preguntaba directamente a sus fans dónde podría montar un concierto cercano a uno que ya tenía contratado; y por último, en algún momento leí en algún foro a un chaval que quería montar un concierto y para eso recaudaba la pasta, porque primero quería conseguir el dinero y luego montarlo. Decía bien claro que si luego no había concierto (que obviamente no lo hubo) devolvería el dinero, y yo pensé “buena idea”, aunque quizás la comunicación del chaval fue un poco naïve.

Pero pensemos bien la idea: es muy complicado que una sola persona se gaste su dinero en traer a un artista para dar un concierto en Madrid, por ejemplo. Y quizás los promotores profesionales no estén interesados por la razón que sea en traerlo. ¿Puedes organizar una colecta para ello en cualquiera de los sitios de crowdfunding, de tal forma que si luego no hay suficiente gente pues se devuelve el dinero y ya está? Porque ya sabemos que poner 2000€ uno solo no es lo mismo que encontrar 100 almas gemelas a 20€… y por muy minoritario que sea un grupo, hoy en día siempre encuentras esas almas gemelas (de nuevo, la larga cola). En fin, creo que esto puede dar mucho de sí, pero la idea es similar a la de Blood Music: se paga por adelantado, y la diferencia es que si en este caso no hay suficiente demanda, pues no hay concierto. Obviamente todo esto hay que plantearlo correctamente desde el punto de vista legal, qué acuerdo tienes con el artista (“hazte un pre-booking para esta fecha y te lo confirmo como muy tarde este día”), etcétera… pero como en todos estos casos, en el crowd (en la masa) está la solución. Y esto puede ser positivo desde el punto de vista tanto de los fans como de la banda, a la cuál pueden “salirle” conciertos en los lugar más insospechados.

Lo mejor de todo es que esta idea ya ha funcionado en algún momento:

El mundo multipolar en la industria musical

Hace un tiempo trabajaba yo en una consultora que denominaba mundo multipolar a aquello que comúnmente se llamaba globalización, y trataba de analizar cómo el mundo, gracias sobre todo a las nuevas tecnologías, estaba cambiando enormemente, y hablaba de cinco dimensiones, de las cuáles creo que tres son perfectamente adaptables al universo musical de hoy en día: ganar la batalla del talento, los flujos de capital multidireccionales, y los consumidores emergentes.

Flujos de capital multidireccionales: con esto nos referimos a que anteriormente, el dinero siempre fluía de los países desarrollados a los países en desarrollo, mientras que en la última década hemos visto cambios drásticos en este sentido. Así, mientras a nivel empresarial una empresa india como Tata compraba dos símbolos británicos como Jaguar y Land Rover, también veíamos cómo la china Lenovo compraba la división de PCs de IBM o cómo la también india Mittal se hacía con el gigante europeo del acero con base en Luxemburgo Arcelor. Y en la música quiero ver movimientos parecidos: en los últimos meses veo compañías chinas fichando grupos españoles o americanos, al tiempo que dan a conocer a grupos de su país, sellos rusos editando grupos españoles, grupos británicos de moda en el underground gótico cuyas obras salen a través de un sello griego… es decir, para nada pasa ya todo por el eje USA-UK, igual que ocurre con el talento, y desde allí se sirve al resto del mundo. Y en este caso hablo de ejemplos que conozco de música underground, pero estoy seguro que pasa lo mismo en muchos otros estilos musicales. Y claro, todo esto es posible gracias a la tecnología, que hace que cualquiera pueda montar un webstore, un bandcamp o cualquier otra tienda virtual, y enviar desde y hacia cualquier parte del mundo.

La batalla del talento: hoy en día la música que escuchamos tiene su origen geográfico en los países más insospechados. En los años 80 y gran parte de los 90, básicamente había 3 tipos de procedencia de la música: local, es decir, española y cantada en español y a partir de los 90 algo más en inglés; en segundo lugar la música anglosajona del eje Londres-USA, y por última una parte residual de música de otros países, generalmente cantada en inglés. Pues bien, hoy en día, gracias a la tecnología, podemos descubrir bandas de cualquier zona del mundo, y en muchos casos cantando en su idioma, lo cuál en muchos casos no supone ningún problema. ¿Alguien pensaba que un grupo que cantaba en alemán como Rammstein podía tener éxito en España?, ¿o que el absoluto número 1 de 2012 sería una canción de un coreano, cantada en coreano?. ¿Somos fanáticos de la potente escena doom chilena o del post-rock hecho en ese mismo país? No hay problema, su música se puede conseguir tanto en digital como, con algo más de trabajo, en formatos físicos. ¿Un grupo de post-metal de Indonesia publicando un compartido con un grupo americano? No problem, my friend. ¿Grupos multinacionales y multiculturales componiendo obras maestras a base de intercambiarse archivos a través de Internet? Lo más normal del mundo, y más ahora con el auge de los servicios en la nube, pensados precisamente para entornos colaborativos y distribuidos.

Y dejo para el final lo más importante: los consumidores. De nuevo la tecnología posibilita que la música no tenga fronteras de ningún tipo, esto ya ocurría anteriormente, por ejemplo unos Cheap Trick siendo más famosos en Japón que en USA (de ahí su famoso “Live at Budokan” cuando en su tierra eran unos desconocidos), o el ejemplo de unos Ramones, de los cuáles vemos en sus documentales a centenares de fans esperándoles en su hotel en Sudamérica mientras que fuera de NYC o incluso en su propia ciudad eran incapaces de llenar un local de mediano aforo. Y hoy, cuando uno quiere exponer su música al público ahí fuera, no hay que pensar en que te escuchen en tu barrio, en tu ciudad o en tu país. Tus potenciales oyentes, y por tanto, potenciales fans, son los más de 7000 millones de personas que poblamos este planeta. No hay barreras, porque incluso en el continente africano ya sabemos que la penetración de los móviles es altísima comparada, sobre todo analizada en comparación a su renta pero ¿alguien dudamos que habrá un Spotify/Pandora/Sirius africano low cost cuando dispongan de ancho de banda suficiente?

Algo que siempre me resulta curioso es que cuando la gente ve fechas de grupos en países con culturas musicales en teoría distintas a las nuestras. ¿Lacrimosa viajando a México para una gira por aquel país con 2/3 fechas en la capital?. Amigo, hablamos de la ciudad, tras Tokio/Yokohama, más poblada del planeta. Aunque esa música no sea extraordinariamente popular en México, 3.000/4.000 de fans en un área metropolitana de más de 25 millones de personas no es tan complicado, pura matemática.

Y es que hablamos también de que gracias la globalización, y al crecimiento en algunos países de la clase media, el consumo de bienes y servicios en general ha aumentado de forma exponencial… y sí, esos 400-500 millones de chinos que ahora forman la clase media demandan música… ¿que por ahora es en gran parte local? Con el paso del tiempo, y con servicios de streaming y de descubrimiento de artistas occidentales, China, y por supuesto también India, son los mayores mercados del mundo, con más de 2.500 millones de habitantes entre ambos. Recuerdo hace un par de años que Alcest anunciaron una gira por China… 15 ó 20 ciudades de más de 1 millón de habitantes, y muchas con muchos más, recibiendo un grupo de post-black/shoegaze francés. En el futuro China e India serán escenario de larguísimas giras, enormes festivales para todo tipo de bandas. Y lo mejor es que aquellos que ahora se aventuren y sean los primeros tendrán mucho ganado, porque además esta parte del mundo está hambrienta de nuevas y diferentes emociones. Rusia hoy en día es probablemente el mayor consumidor de post-rock a nivel global, con todo tipo de bandas europeas y americanas girando no sólo por Moscú y San Petersburgo, sino por muchas otras ciudades. No es casualidad que todos estos países formen parte de los BRIC (Brasil, Rusia, India y China), que han alcanzado unos crecimientos espectaculares en la última década y pese a que ahora este crecimiento se esté viendo ralentizado (hablamos de que China “sólo” crece un 7%), el potencial consumidor de gran parte de su población todavía va a seguir creciendo.

Y para finalizar, y cuando piensan los artistas en las exiguas cantidades que reciben por streaming hoy en día, ¿se dan cuenta de lo que puede ser ese modelo de negocio en el futuro? Al cheque pequeñito de Spotify España le sumamos el algo más abultado de Spotify Alemania, para pasar a los cheques de US, que son el de Pandora, el de Spotify y el de Sirius entre otros muchos, y luego todavía vienen el de 10 servicios de streaming indios y otros 20 chinos… y el brasileño, y el de Indonesia… ¿cuántas reproducciones se pueden sumar? En fin, como ya comentábamos hace poco tiempo, el futuro de los servicios de streaming, pero también de compra, tanto de música como de productos asociados/licenciados puede convertir la música en la industria muy rentable que solía ser. Pero eso sí, toca trabajar mucho, toca viajar (¡o no tanto, si podemos cobrar por actuaciones vía web!), anticiparse, arriesgar, innovar… en definitiva, lo que le toca a cualquier negocio global hoy en día.

Videos en este post:
Lebanon Hanover son un duo inglés de coldwave/post-punk que publiquen en el sello griego Fabrika Records
Bauda es un grupo chileno que actualmente practica un estilo musical típicamente europeo como es el neofolk o el post-rock y que anteriormente eran más doom/folk
Cheap Trick no necesitan presentación
Lacrimosa son suizos/alemanes y poseen una gran base de fans en México y el resto de Sudamérica, al igual que en Europa Central y del Este, incluyendo Rusia, y más recientemente, en China, Corea y Japón
Dopamine es una banda china de post-black/shoegaze instrumental editada por el sello chino Pest Productions, que publica bandas de gran cantidad de países, incluyendo España

In Memoriam: Peter Steele, Type O Negative

Hoy me gustaría recordar al gran Peter Steele, cantante y bajista de Type O Negative, tristemente fallecido el 14 de Abril de 2010, finalizando de esta manera la trayectoria de una de mis bandas favoritas.
Pues sí, desgraciadamente Type O Negative dejaron de existir el mismo día en que Peter desapareció, y además es éste un caso en el que creo que nunca nadie nos hemos planteado si Type O Negative podrían seguir con otro cantante. Aunque desde el punto de vista de composición de los temas y sobre todo de producción Josh Silver era muy importante, no cabe duda que Peter era Type O Negative.

Peter Steele, nacido en Brooklyn de una familia de ascendencia del este de Europa (su verdadero apellido era Ratajczyk), será sobre todo recordado por su Type O, pero antes de Type O hubo Carnivore, y además, siendo de Brooklyn, Peter creció rodeado de la floreciente escena del hardcore neoyorquino, que de hecho era una de sus muchas influencias, aunque sus bandas de cabecera fueran Black Sabbath y los Beatles, ambos con versiones a cargo de Type O.
Pero sin duda lo mejor de Peter Steele era su sentido del humor, absolutamente tétrico, lo de humor negro se queda corto en este caso. Tanto en el DVD “After Dark” como en muchas entrevistas escritas o sobre todo en televisión que hoy podemos ver en YouTube podemos observar a un tío de 2 metros, con pinta de ser un vampiro, todo serio, al cuál le encanta adoptar esa pose para a continuación dejar caer perlas humorísticas de la mejor factura. Desgraciadamente detrás de esa imagen sí que había una persona con problemas psicológicos, torturada, con fuerte dependencia del alcohol y en algunos momentos de las drogas, pero un artista genial y una bellísima persona según aquellos que le trataban.

Mis recuerdos de Type O Negative son inmejorables y siempre me alegraré de haberles podido ver en directo, la primera vez en el Monsters of Rock de Donnington, donde la longitud de sus temas sólo les permitió tocar 3 temas más una versión de Black Sabbath casi a modo de intro, hasta llegar al concierto, primero y último de su historia en Madrid, en Junio de 2007, apenas unos días después de haberles visto en el festival belga del Graspop. Es verdad que en esa gira europea Peter no se encontraba en la mejor de las condiciones; independientemente de otro tipo de factores ya reseñados, se pasaba mucho tiempo sentado con dolores, se le veía perdido y eran conciertos con poco ritmo por las muchas y largas pausas, pero aún así cuando enganchaban varios temas seguidos, el cuarteto era imparable y el set-list de aquella época era espectacular, dando cancha a todos sus álbumes.

Para el recuerdo, siempre quedarán sus fotos para la revista Playgirl; sus polémicos videoclips, en algunos casos tétricos, en otros llenos de colores como el de “My Girlfriend’s Girlfriend”, sin duda su tema más comercial; lo bueno es que hay material suficiente para recordar bien a Peter, y además en breve podremos leer una biografía suya que aguardo con interés, porque si está bien escrita puede convertirse en un clásico desde el momento en que se publique.
La mejor muestra del humor negro de Peter fue que en 2005 apareció en su web una lápida que ponían “Free at last” (Por fin libre) y empezaron a correr rumores sobre su fallecimiento, cuando en realidad sólo estaba celebrando el poderse marchar de su sello discográfico tras muchos años unido a Roadrunner. Por eso cuando en Abril de 2010 empezaron a llegar noticias sobre su fallecimiento algunos todavía teníamos la esperanza que Peter estuviera de nuevo de broma (negra), pero esta vez su corazón le jugó una mala pasada y nos privó de continuar disfrutando de uno de los grandes de la música.