Ponga un DJ en su fiesta

Hoy vamos con otro ejemplo más de cómo la tecnología está cambiando la forma en la que consumimos música, y cómo puede haber colectivos de artistas y estilos musicales especialmente beneficiados de todos los cambios que están ocurriendo. Streaming DJs es un marketplace de online DJs que pinchan a través de Internet, ni más ni menos, y me parece una idea fantástica, sinceramente, y lo mejor de todo es que la compañía es made in Spain.

¿En qué consiste exactamente esta web? Pues básicamente es una plataforma donde hay unos proveedores, los DJs, y unos clientes, que puede ser desde un millonario que quiere contratar un DJ para una fiesta privada, hasta un grupo de amigos que se van a juntar y prefieren pagar entre todos a un DJ para que les ponga la música mientras ellos charlan y se toman sus copas. ¿Cómo funciona? Pues por lo que he podido ver, no es demasiado complicado, simplemente hay un directorio de DJs, con sus precios y el estilo de música que pinchan, y tú contratas para tal día y tantas horas al que quieras. Simplemente te tienes que asegurar de disponer del equipo necesario para que eso funcione bien, es decir, ordenador, un ancho de banda decente, altavoces y una webcam. Simplemente realizas el pago a través de PayPal (supongo que ahí es donde los creadores del invento cobran su comisión, como es lógico) y al día y la hora acordados tienes a tu DJ en streaming pinchando como si estuviera en tu garito o en tu casa con las ventajas de que no hay que pagarle desplazamiento, ni se bebe copas, ni las chicas de la fiesta sólo le hacen caso a él.

Hay muchas cosas de las que he visto en este primer paseo por esta web que me han gustado, como por ejemplo el directorio de DJs por estilos de música, el hecho de que los usuarios puedan dar feedback sobre los DJs estilo eBay, es decir, me parece que la idea de negocio está bastante clara y sólo se trata de conseguir una masa crítica de DJs al principio y de gente que esté dispuesto a pagar por ellos, pero creo que eso es casi más fácil.

A partir de aquí hago varias reflexiones, sobre el futuro de este tipo de servicios:
– Una cosa que sí he visto es que parece que no hay todavía DJs demasiado conocidos, supongo que los Tiesto, Oakenfold, Aoki (aunque este no debe ganar lo suficiente) o similares no estarán aquí, sino que para contratarlos hay que hablar directamente con sus agentes, luego esta va a ser una plataforma digamos de un nivel más amateur, entre otras cosas porque las cantidades de estos DJs reconocidos no van a ser pagadas vía PayPal. Aunque sí es cierto que a medida que estos servicios se popularicen es fácil que algunos de ellos puedan entrar en este tipo de negocio, quizás no el Top 20 de mejores pagados pero sí personajes ya con cierto caché.
– ¿Puede haber DJs que del online pasen a las “Grandes Ligas”, es decir, gente que comience pinchando online y acabe pinchando en Ibiza o Las Vegas? Yo apuesto a que sí y que esta puede ser una excelente plataforma para darse a conocer.
– ¿Puede ser esta una tendencia para eventos sociales como por ejemplo las bodas?. Es verdad que ahí los gastos de desplazamiento del DJ no suelen ser elevados, pero si te puedes traer durante las dos últimas horas a un DJ de algo de nivel (no hablamos del comienzo con los pasodobles, etc) puede ser una buena forma de acabar tu boda.
– Por último, y hablando de bodas, ¿la SGAE de turno también quiere parte de esto?, ¿y si el DJ pincha en Indonesia, a quién hay que pagarle derechos, a la SGAE de Indonesia o a la de aquí?
– Veo además que el servicio puede permitir mucha customización como por ejemplo interactuar con el DJ, hacer peticiones online al DJ que has contratado.
– Esto no es sino una muestra más de la “democratización” de la música, es decir, hoy en día cualquier puede ser DJ, ya no es ni necesario tener unos caros platos Technics y una bonita y amplia colección de vinilos, ni siquiera de CDs grabados, vale con un software relativamente barato y con un acceso a un servicio que te permita bajar canciones (lo de streamear también las canciones me parece un poco arriesgado hoy en día, pero con el tiempo no lo será)

En fin, permanezcamos atentos a este tipo de iniciativas porque no sólo es “ponga un DJ en su casa”, sino “cualquiera puede ser un DJ” y con el tiempo veamos si en vez de un DJ puede ser un grupo de versiones el que toque en tu boda… ¿y por qué no tu grupo favorito tocando en tu cumpleaños en directo desde California?

Aprovechemos para recordar este temazo, colaboración entre Sharon den Adel de Within Temptation y un DJ como Armin van Buuren,

Public Enemy: 25 años del mejor álbum de la historia del rap

A lo largo del tiempo, siempre ha habido mucha gente que me ha preguntado, sobre todo en ambientes rockeros, por discos de rap o hip-hop recomendables para meterse en este estilo de música, y yo siempre les he dicho lo mismo “mira, escucha el It Takes A Nation Of Millions To Hold Us Back de Public Enemy, si no te gusta ese disco no te molestes en escuchar rap”.

Parece mentira que este disco fuera publicado en 1988, hace la friolera de 25 años, porque sigue sonando muy fresco, aunque es verdad que yo apenas escucho hip hop actual hoy en día. Es más, ¿existe hip-hop hoy en día?, me temo que no, o al menos lo que yo entendía por hip-hop hace 20 años, que era cuando estaba bastante metido en esta música. Lo dicho, a mí me sigue sonando mucho mejor que cualquier tontaina que van vendiendo como la penúltima estrella del rap hoy en día.

“It Takes A Nation…” era el segundo álbum de la banda neoyorquina tras el éxito de “Yo! Bum Rush The Show” del año anterior y desde el mismo comienzo ya suena espectacular. El primer tema, “Countdown To Armageddon” es una pieza grabada en directo en su concierto londinense apenas unos meses antes, con las sirenas sonando espectaculares y sabes que te vas a encontrar algo grande; y efectivamente así, es “Bring The Noise” es un cañón desde el mismo comienzo con Chuck D al mando, en este tema que siempre será recordado por su versión posterior junto a Anthrax, pionero de la fusión de rock y rap. A continuación “Don’t Believe The Hype” se ha convertido en uno de los grandes himnos en la historia del grupo con Flavor Flav adquiriendo mayor protagonismo. En general todo el álbum es un collage sonoro de dimensiones apocalípticas, donde se demuestra que el equipo de Chuck, Hank Shocklee y Eric Sadler había realizado un espectacular trabajo en las bases y los samplers, a los que se añadían luego los scratches de Terminator X. Y es que en aquella época Public Enemy no tenían rival, tenían al mejor MC del momento en Chuck-D, al joker en la figura de Flavor Flav, a un DJ de la talla de Terminator X. Y a esto había que sumar todavía al más activista Professor Griff y todo el espectáculo que montaban en el escenario con los S1W, los paramilitares al mando de Griff que en escena interpretaban pasos militares, Uzis en mano, al poderoso ritmo que marcaba Terminator.

Este es un disco de un ritmo brutal, donde detrás de un tema viene otro igual de bueno, porque la segunda mitad, lo que en el vinilo era la cara B encontramos joyas como “Night Of The Living Baseheads” o la más lenta “Black Steel In The Hour Of Chaos”, donde Chuck D habla de que el Gobierno americano les espía (y eso es 25 años antes de la NSA). También encontramos un curioso tema instrumental titulado “Secutiry of the First World” que sería posteriormente utilizado por Madonna como la base rítmica de su celebérrimo “Justify My Love”. Este es un caso curioso, porque Public Enemy siempre utilizaron, como todos los artistas en el floreciente movimiento del hip-hop, cantidad de samplers de otros artistas, tanto negros como blancos. Así, dos de los más famosos samplers en este álbum son el “Flash Gordon” de Queen en la canción de “Terminator X To The Edge Of Panic” y el brutal riff de “Angel Of Death” de Slayer para “She Watch Channel Zero?!” (tremendo corte, puro thrash metal hecho hip-hop). Y es verdad que la mayoría de los artistas de hip-hop tomaban “prestados” estos samplers y estaban en contra de pagar derechos de autor por ellos, entre otras cosas porque unos Public Enemy utilizaban docenas de ellos en sus complejísimas bases rítmicas, que hubieran hecho inviable este y otros álbumes desde el punto de vista financiero; pero otra cosa es que la super-estrella Madonna arrebatara toda una base rítmica de un tema sin ni siquiera nombrar la fuente de donde provenía.

Y si la música era espectacular, las letras, tan importantes en el rap, no le iban a la zaga, puesto que Public Enemy se distinguían por ser absolutamente combativos en el terreno político y racial. Ellos no seguían tanto al Dr. Martin Luther King como a Malcolm X y al Ministro Louis Farrakhan, la cabeza visible del movimiento Nation of Islam. Las miserias de la gente de color, la industria musical o televisiva, las drogas, incluso las propias radios negras que les boicoteaban, eran objeto de las iras del grupo, con unas letras muy elaboradas y con Chuck D erigido en portavoz de todo un movimiento. Public Enemy eran entonces mucho más que una banda, eran los embajadores de un movimiento cultural que no paraba de crecer.

“It Takes A Nation…” no es su disco más exitoso, puesto que los siguientes “Fear Of A Black Planet” y “Apocalypse ’91” se beneficiarían en gran medida de la popularidad extra-musical que alcanzó el grupo, y considero a “Fear…” casi al mismo nivel, pero algún día sólo me pudiera llevar un álbum de hip-hop a una isla desierta, tengo claro que sería este.

Una de versiones: Bauhaus “Ziggy Stardust”

Uno de los objetivos que siempre se comenta de las versiones es que verdaderamente son exitosas cuando el artista que está re-interpretando el tema lo hace suyo, lo lleva a su terreno y podría perfectamente pasar por un tema suyo. Y luego, el siguiente paso es cuando piensas “si es que este tema mejora el original”. Y para mi gusto, y recalco lo de “para mi gusto”, a la versión de “Ziggy Stardust” de Bowie en manos de Bauhaus le ocurre justamente eso, que parece que Bowie la compusiera para que Peter Murphy la interpretara.

No es cuestión tampoco de comparar temas ni artistas, sobre todo cuando hablamos de un David Bowie, siendo además “The Rise And Fall Of Ziggy Stardust And The Spiders From Mars” uno de los grandes álbumes no sólo del Duque Blanco, sino de la Historia de la Música (todo con mayúsculas jeje). Pues bien, una década después de su lanzamiento, en 1982, los ingleses Bauhaus, símbolo del after-punk más gótico, grabaron una versión del tema que primero fue su single de mayor éxito, y luego fue apareciendo en distintos álbumes y recopilatorios de la banda.

Para mi gusto, Bauhaus consiguen darle vida propia al tema sustituyendo el lado más teatral de Bowie por esa atmósfera tan siniestra que le impregna el cuarteto a muchas de sus composiciones de la época, y luego está el video, que siempre me ha parecido que refleja muy bien a los Bauhaus de aquella época. Posteriormente el tema ha visto versiones por gran cantidad de artistas e incluso ha sido incluido en los videojuegos de la saga de “Guitar Hero” y “Rock Band”, con lo cuál Bowie y sus herederos estarán recibiendo cheques por diferentes medios durante mucho tiempo todavía.

Por su parte, Bauhaus y Peter Murphy continúan girando de forma algo irregular, bien juntos o con el señor Murphy en solitario, si bien la última vez la gira de Murphy “Mr. Moonlight: 35 years of Bauhaus” era completamente de temas de Bauhaus pese a ser él en solitario, y por supuesto “Ziggy Stardust” no podía faltar para cerrar el show.

La actuación de The KLF en los premios BRIT ’92

Hoy empiezo poniendo el video de lo que quiero comentar y luego continuo.

Lo primero disculpas por la calidad de imagen, pero no son imágenes tan fáciles de conseguir, en YouTube están retiradas, gracias a que existen DailyMotion y otros sitios podemos disponer de este documento.

Pues bien, esta es una actuación de un grupo de finales de los 80s y principios de los 90s llamados The KLF, junto con otros angelitos como son Extreme Noise Terror, banda de grindcore/crust-punk que todavía sigue existiendo hoy en día. Esta performance, en el marco de la entrega de los premios de la industria británica, los BRIT Awards, ya ha pasado a la historia como una de las más comentadas de estos o de cualquier otros premios.

Veamos primero quiénes eran KLF, 2 tipos de la industria que deciden montar una banda, a la que en principio llaman The Justified Ancients of Mu Mu y luego cambian al nombre por el que han pasado a la historia, y que en hasta 1990 se dedican a mezclar varios estilos de música, mayormente el dance y el acid house tan de moda en aquella época, produciendo álbumes y singles con relativo éxito comercial. Sin embargo, es en ese año y en el siguiente cuando el duo comienza a cosechar mayores éxitos, tanto en la Europa continental como en su tierra natal, el Reino Unido, con temas como “What Time Is Love?”, “3 A.M. Eternal” o “Last Train To Transcentral”. Todos estos singles están contenidos en su LP de 1991 “The White Room”, el más completo y recomendable de su carrera.

Y bien, con KLF habiendo sido uno de los artistas preferidos del público durante ese año, son invitados a interpretar un tema en los ya mencionados BRIT Awards, y siendo ya unos polemistas consumados, deciden invitar a tocar con ellos a Extreme Noise Terror, y ocurre lo que ya hemos visto, pero quizás también alguna cosa que no se ve del todo bien en la retransmisión y por supuesto no en el video, grabado de la tele, disponible hoy en día de la actuación. Así, hacia el final de la retransmisión, Bill Drummond, la mitad del duo que aparece con muletas durante la actuación, saca un arma automática y comienza a disparar balas de fogueo a la ya de por sí perpleja audiencia que no entiende nada de semejante cafrada, esto fue muy criticado posteriormente por la bienpensante prensa británica. Además, y eso no se escucha demasiado en este video, un colaborador de la banda anuncia “The KLF have left the music business”… y dicho y hecho, poco más se ha sabido de ellos desde entonces aunque en la Wikipedia, en una entrada que tiene toda la pinta de contar con la colaboración de los interesados por lo detallado de la misma, sí habla de proyectos musicales posteriores. Lo que sí desde luego cumplieron fue su deseo de hacer desaparecer toda su música en UK y desde entonces sólo es posible conseguirla a través de ediciones de fuera de las islas (no es que tampoco haya mucha demanda en 2013 de KLF, la verdad).

Por último, yo me quedo con dos detalles de la actuación: el primero, que el grupo tenía pensado lanzar sangre de oveja sobre el público asistente, cosa que les prohibieron en primer lugar los abogados de la BBC, pero sobre todo (momento Spinal Tap total) sus propios compañeros de escenario, ya que Extreme Noise Terror eran un grupo con fuerte concienciación del maltrato animal e incluso tenían entre sus temas estrellas “Murder”, un himno para vegetarianos y veganos. En segundo lugar, está el tema de los invitados a la ceremonia, a los cuáles se les ve aplaudiendo cortésmente al final después de haber presenciado semejante espectáculo con la ráfaga final… ya me imagino a los Elton John o Pet Shop Boys de turno pensando qué narices era eso. De todas formas, por lo visto se sabía que KLF estaban tramando algo gordo para esa ceremonia siendo como eran unos provocadores natos, y mucha gente en sus casas quedaron un poco decepcionados por el espectáculo puesto que todavía en la sala sí que se escuchó y se vio mejor, pero vía televisión tampoco consiguieron despertar demasiada polémica.

En fin, recordemos este “Last Train to Transcentral”, que junto a los éxitos antes nombrados sonaron con bastante asiduidad en las discotecas españolas en aquellos años:

La industria musical va a crecer enormemente

Vía la ya imprescindible web Industria Musical llego a este video de Marc Geiger, recientemente nombrado una de las 10 personas más poderosas en el negocio musical por Billboard, que fue uno de los creadores junto a Perry Farrell de Lollapalooza, y actualmente es el agente de Ozzy, Trent Reznor y NIN, Lady Gaga o Roger Waters, o sea, casi nada. Y él desde luego es una de las voces más autorizadas para hablar de la industria musical, y en esta corta entrevista expresa muy bien 3-4 ideas que desde mi punto de vista definen muy bien el presente y sobre todo el futuro de la industria musical. Geiger habla de que la industria musical va a crecer y conseguir 5 ó 10 veces más dinero que ahora y básicamente estoy de acuerdo con él por 3 razones:

1.- Diversificación y crecimiento de las fuentes de ingresos: los artistas, y por supuesto, las discográficas, van a ver llegar dinero desde muchos sitios diferentes, como YouTube, Spotify, Pandora, Sirius, y muchos más… que a lo mejor a los artistas les parecen al principio pequeñas cantidades, pero según todos nos vayamos pasando al modelo de subscripción (y lo haremos), los cheques se van a ir multiplicando en número y sobre todo en cantidad.

2.- Escalabilidad: él habla de que el modelo real o modelo “bueno”, es el de streaming a la Spotify, algo que yo ya he defendido, y ese modelo cuenta con enormes economías de escala, y más en cuanto entren allí los grandes de Internet (Google, Amazon, una Apple que en breve empezaremos a ver qué tal su servicio de radio, etc).

3.- El poder del catálogo: esta es la auténtica vaca lechera de la industria, los “Thriller”, “The Wall” o el “Born in the USA” que van a seguir trayendo millones y millones para la industria con ninguna inversión a cambio, pure profit como dice Geiger, y eso mismo ocurrirá con otros éxitos alternativos, y además con 10, 20 ó 30 veces más suscriptores, los cheques dejarán de ser tan modestos como ahora, que estamos en un momento de cambio.

Y para conseguir todo esto, la industria sólo tiene que dejar de resistirse al cambio, porque su vaca lechera se está agotando pero lo mejor es que viene otra vaca más fresca y con mucha más leche. Y para vencer esa resistencia al cambio, sólo tiene que hacer dos cosas: cooperar mucho más diligentemente con sus distribuidores (los Spotify y Pandora de turno) y por otro lado, empujar al usuario final hacia esos servicios, en vez de intentar retenerle en el modelo antiguo (la compra de soportes físicos). Por supuesto que seguirán existiendo los soportes físicos, y muchos de nosotros los seguiremos comprando, pero tenemos que entender cuál será la tendencia especialmente entre los nuevos compradores, que no serán tanto compradores de productos como de servicios (porque aquí hablo de música, pero lo mismo aplica a la industria audiovisual).

No hay nada que me gustaría más que volver a esta entrada dentro de unos años y ver que todas estas cosas se habrán convertido en realidad, y mientras tanto recordemos la primera edición de Loollapalooza con uno de los clientes de Marc, Trent Reznor y Nine Inch Nails.

One-hit wonders: el video mató a la estrella de la radio

Hoy sigo con mis entradas más o menos habituales, en este caso en las que hablo de one-hit wonders, artistas que tuvieron éxitos enormes con un tema y normalmente ahí se acabó la cosa. Y hoy vamos con una de las canciones más representativas de una época, como es “Video Killed the Radio Star”, que además representaba un cambio en la forma de consumir música (¿nos suena de algo esto?) con la llegada del videoclip, etc. Precisamente el tema de los Buggles es conocido por ser el primer videoclip en la pantalla de la más famosa cadena de vídeos de la historia, es decir, la MTV, y es un dato casi trivial pero que constituía en su momento toda una declaración de intenciones de la cadena. Y la propia MTV siempre se ha encargado de recordarlo cada cierto tiempo, aunque supongo que hoy en día esta cadena no tiene ninguna intención de ser relacionada con la música.

“Video Killed the Radio Star” fue la carta de presentación del duo británico The Buggles, fue publicado en 1979 y poco a poco escaló hasta conseguir el número 1 en la lista de éxitos inglesa, desbancando a “Message in a Bottle” de Police. Y desde UK, como era norma en la época tratándose de la capital de la música en Europa, saltó hacia muchos otros países en el continente, alcanzando el número 1 en muchos de ellos, entre otros España o esa Italia en donde el single permaneció 23 semanas en el número 1.

El problema para Buggles, es decir, Trevor Horn y Geoffrey Downes, los únicos integrantes de la banda, fue que apenas tenían 2 temas más para un álbum, que después de semejante bombazo era lo que su discográfica, y una audiencia hambrienta de más, reclamaban de ellos. A todo prisa compusieron los temas suficientes para dar forma a un LP, “The Age of Plastic”, pero desde el comienzo los rumores eran que no había más super-hits como “Video”; y efectivamente, el segundo single, “Living in the Plastic Age” no llegó a la altura de su predecesor pese a hacerlo razonablemente bien, y su tercer single “Clean Clean” ni siquiera alcanzó el Top 30.

Al mismo tiempo, loa gigantes del rock progresivo Yes preguntaron a Downes y Horn si querían unirse a ellos, y éstos, no viendo nada claro el panorama con The Buggles, decidieron dar por concluido el proyecto, si bien luego publicarían un segundo álbum obligados por la discográfica que no llegó a ningún sitio. Posteriormente Downes abandonaría Yes para fundar los muy exitosos Asia, mientras que Trevor Horn se ha dedicado a producir una lista enorme de artistas de éxito.

Aún así, hoy en día podemos estar seguros que el video no mató a la estrella la radio, igual que Internet no va a matar la música

Maxi-Pop: Killing Joke “Love Like Blood”

Hoy me apetece volver a hablar de otro tema histórico del Maxi-Pop (para saber exactamente qué es el Maxi-Pop, en la primera entrada de esta serie lo tienes), en este caso de los británicos Killing Joke y su magistral “Love Like Blood”. Este es un tema que podríamos calificar como clásico a estas alturas pese a que por supuesto, como casi todos los temas de los Maxi-Pop, nunca disfrutó de un éxito comercial de masas.
Love Like Blood se encontraba en el quinto álbum de la banda titulado “Night Time” de 1985, que por cierto incluye otro de mis temas favoritos del grupo como “Darkness Before Dawn”, y puede que este sea uno de sus álbumes más accesibles o por lo menos más bailables por llamarlo de alguna manera, puesto que pese a seguir contando con una base rítmica potente y esas guitarras marcas de la casa, en varios temas los teclados son bastante preponderantes, como por supuesto en el propio “Love Like Blood”. El estilo de música es el característico de Killing Joke por aquella época, post-punk con esa voz tan característica de su líder, el lunático de Jaz Coleman, aunque por supuesto donde se ha convertido en referencia ha sido en los clubes de música gótica (dando nombre incluso a una longeva banda de este estilo) y en España pues lo de siempre, entre los seguidores del remember.

Lo bueno es que además Killing Joke han girado bastante en los últimos años incluso por España, por lo que siempre hay una oportunidad de escuchar en directo esta joya, aunque aviso que el grupo no necesariamente sigue esta onda tan ochentera, sino que su música ha pasado por varias etapas desde el post-punk inicial y hoy en día hacen probablemente la música más cañera de toda su carrera, si bien cabe decir que su propuesta siempre ha sido muy original y desde luego propia, lo que les ha valida ser una referencia para grupos industriales y alternativos desde la propia década de los 80.

El “Troublegum” de Therapy?, un clásico de los 90

En 1994 Therapy? era uno de los grupos europeos con mejor cartel dentro del panorama de música alternativa de aquel entonces: sus primeros mini-LPs y su primer CD, “Nurse” les habían colocado en una muy buena posición para alcanzar el estrellato con su nuevo disco llamado “Troublegum”. Además, varios temas como “Screamager” o “Turn” ya habían sido promocionados en singles o EPs y todo apuntaba a bombazo de disco. Y así fue, ni más ni menos.
“Troublegum” es un álbum que ya desde el comienzo engancha al oyente, con ese inicio 1-2 fundamental como es “Knives” junto con “Screamager”, a partir de ahí es una espiral de guitarrazos, melodías pop, actitud punk, una batería muy intensa, letras oscurísimas… con “Stop It You’re Killing Me” y “Nowhere”, otros dos futuros clásicos, llegamos a un espectacular medio tiempo llamado “Die Laughing”, uno de los temas fundamentales no de este disco, sino de aquella década. La segunda mitad del álbum es si cabe más oscura, con “Femtex”, “Turn” o la versión de Joy Division de “Isolation” junto con otras más rápidas como “Trigger Inside”.

Una de las cosas que más me gusta de este disco es la producción de Chris Sheldon, haciendo que un super power-trío suene así de contundente, aunque conozco gente que piensa que está algo sobreproducido, que la batería suena fatal (a mí me encanta como suena esa batería, aunque reconozco que parece un poco lata, pero es que encaja fenomenal con esos temas) y demás quejas habituales.
Therapy? en aquella época eran estrellas en cualquier festival europeo en el que aparecieran, y de hecho llegaron a tocar en el festival de heavy metal por excelencia de la época, el Monsters of Rock, en las ediciones del 94 y del 95, este último donde salieron a tocar justo delante de Metallica y donde sufrieron el “efecto Tesla”, es decir, un grupo no heavy delante de todos los Metalli-fans esperando a sus ídolos presentar algún tema nuevo que estaban trabajando para su esperadísimo nuevo álbum “Load” (ooops)… total, que nuestros amigos de Therapy? no tuvieron mejor ocurrencia que comenzar con su versión del “Isolation” de Joy Division, lo cuál garantizó absoluto desprecio hacia el resto de su show.

Coincidencias de la vida, con “Isolation” comenzaron también su último concierto en Madrid después de más de 10 años sin pisar por aquí. Anteriormente pude disfrutar en Londres, en Noviembre de 2010, de un concierto “especial Troublegum”, donde en un show claramente dividido en dos mitades, utilizaron la primera de ellas para desgranar, en riguroso orden, el disco de marras. Aquello fue realmente emocionante: treintañeros tranquilos esperando tomando cervezas, que se volvieron locos convirtiendo el HMV Forum en un campo de batalla tan pronto sonaron los primeros acordes de “Knives”.
Therapy? nunca lograron repetir el éxito de “Troublegum” pero a día de hoy, al menos para unos cuantos fieles, compusieron uno de los grandes discos de la década y de la Historia.

Zola Jesus en el Guggenheim de NYC

Cuando comenté que iba al concierto de Austra, donde por cierto disfruté como un enano pese a encontrarme rodeado del público más asquerosamente hipster de la capital, hablaba que conocí a Austra a través de Zola Jesus. Bien, pues Zola Jesus está de actualidad porque en estos días publica un álbum en directo, bastante especial por otra parte; en primer lugar porque todas las canciones han sido arregladas para ser tocadas con un cuarteto de cuerda, y en segundo lugar por el impresionante marco donde tuvo lugar el acontecimiento, el Museo Guggenheim de NYC.

Zola Jesus es el nombre artístico de esta chica rubita de la rural Wisconsin llamada Nika Roza Danilova, a la cuál descubrí, cómo no, buceando por recomendaciones de last.fm, y que en los últimos 5 años ha producido una gran cantidad de música bastante interesante. Como dicha discografía es muy amplia, y sobre todo está bastante dispersa en ediciones sólo en vinilo, compartidos, etc… yo sobre todo recomiendo para empezar con ella su disco “Stridulum II” que en mi caso fue el que me enganchó y luego seguir por su último “Conatus”. ¿Qué tiene de especial Zola Jesus? Pues por encima de todo, una voz espectacular, que le permite cambiar de registros sin ningún esfuerzo y con la que juega para dar mayor intensidad, oscuridad o dramatismo a sus canciones. La música bebe principalmente de la electrónica, una electrónica bastante oscura por cierto, de ahí ciertas comparaciones con una Siouxsie, aunque podríamos hablar de ciertas influencias de Lisa Gerrard de Dead Can Dance o como ella reconoce, de bandas proto-industriales como Throbbing Gristle.

Precisamente para este nuevo álbum “Versions”, Nika tuvo la oportunidad de trabajar con uno de esos artistas de vanguardia de los últimos 30 años, el señor JG Thirwell, más conocido como Foetus, un personaje que estaba en Londres en el 78 cuando estaba comenzando el post-punk, que luego se traslado a vivir a Nueva York a principios de los 80, y que ha mantenido un estatus de artista de culto a través de todo este tiempo, influenciando y colaborando con muchos artistas en muchos campos, aunque especialmente el musical. Pues bien, JG ha sido la persona elegida por Nika para arreglar sus temas para cuerda y algo de electrónica, y desde mi punto de vista el resultado es espectacular, dando nueva vida a unos temas ya de por sí espectaculares. Es gracioso ver a Thirwell ahí en medio con su traje, dirigiendo el cuarteto de cuerda y con su portátil delante, el público obviamente en una performance tan arty iba a ser bastante variopinto y modernito, etc… la verdad es que en YouTube hay imágenes de más temas y se puede tener una visión bastante cercana de cómo transcurrió todo aquello.

Zola Jesus estará realizando un mini-tour europeo para presentar este álbum en las principales capitales europeas como Londres, París y Berlin, lástima que Madrid o quizás la más trendy Barcelona no se encuentren en el itinerario, porque además lo va a estar haciendo junto con Thirwell y el MIVOS Quartert en locales distintos de salas de conciertos, para seguir la senda marcada con el Guggenheim.

La banda sonora de Judgement Night: la perfecta fusión de rock y rap

Aprovechando que Biohazard estuvieron cerrando el Resurrection Fest de 2013 y Slayer fueron uno de los cabezas de cartel del evento, volvamos la vista atrás nada menos que 20 años, a la banda sonora de la película “Judgement Night”, en la que ambas bandas participaban.
La verdad es que la película no pasaría a la historia, pese al reparto conocido (Emilio Estevez y Cuba Gooding Jr. entre ellos) pero la banda sonora, cuyos 11 temas consistían en colaboraciones entre bandas de rock alternativo o metal, y grupos de hip-hop, sí lo haría. Hay que tener en cuenta el contexto de hace 20 años, y es que Rage Against The Machine acababan de publicar su explosivo primer álbum basado en una fusión de metal y rap, mientras otros grupos como los propios Biohazard empezaban a despegar en la otra costa, con una mezcla similar que incluía también hardcore neoyorquino marca de su casa Brooklyn. Al mismo tiempo, en Europa bandas como Clawfinger y Senser empezaban a coger esa misma estela y no faltaban en ningún festival europeo.
Recordemos que todo había empezado unos años antes cuando a Aerosmith y Run DMC les dio por juntarse y hacer una versión del “Walk this Way” de los de Boston, y siguió en la Gran Manzana con Anthrax y Public Enemy con ese espectacular “Bring the Noise”, ambos temas piedras angulares del género, y en las que se inspiraron los productores y todas las bandas a la hora de componer y grabar sus temas.
Así, el álbum comienza muy fuerte con Helmet y House of Pain con “Just Another Victim” que aún hoy en día Helmet interpretan con asiduidad en sus conciertos, y deja bien clara la tónica del álbum. Faith No More y los enormes samoanos de Boo-Ya Tribe con “Another Body Murdered” son otros de los triunfadores del álbum, con Patton y los suyos en estado de gracia como era normal en aquella época. Mientras, el tema título quedaba para otros tipos peligrosos, probablemente los más peligrosos, como Onyx y Biohazard, directos desde Brooklyn, y es probablemente el mejor momento del álbum. 

Ice-T y Slayer se marcan 3 canciones de The Exploited en plan medley, lo que vendría a ser Body Count pero con King, Hanneman y compañía dando rienda suelta a su vena punk que posteriormente explotarían en su álbum del 95, “Divine Intervention”. Los fumetas de Cypress Hill hacen “Mary Jane” a su bola sin que nadie se entere de que por allí estén Sonic Youth, y De La Soul y Teenage Fan Club nos dejan un tema chulo aunque tranquilo como es “Fallin'”. Therapy? se marcan un oscurísimo “Come and Die” con unos tales Fatal, y Living Colour acompañan bien un tema 100% Run-DMC. Mudhoney Pearl Jam, dos de los máximos exponentes de la cultura alternativa de Seattle complementan más que otra cosa a Cypress Hill de nuevo, y a Sir-Mix-A-Lot y Dinosaur Jr se dejan caer sin mayor relevancia.

A partir de aquí vendrían muchas más colaboraciones entre bandas de hip hop y rock, muchísimos grupos influenciados de una y otra forma por esta fusión, pero si alguna vez queremos volver a las fuentes originales no hay más que buscar esta joya.